Venta

Compra y vende propiedades en Costa Rica.

Una casa de tres cuartos en El Guarco con su segundo dueño, una casa para estrenar en un condominio de Belén, una quinta con árboles frutales a las afueras de Atenas, un local en una calle transitada de San Isidro de El General: propiedades en venta, nuevas y de reventa. Buena parte de lo que se construye aquí es de block o de prefabricado, y saber cuál de los dos está recorriendo le dice cómo va a envejecer la casa y qué va a revisar primero un ingeniero. Venden desde familias que traspasan la casa de los papás hasta desarrolladores con un proyecto todavía en planos.

Casas para estrenar, en preventa o de reventa:

son tres compras distintas, aunque los planos se parezcan. La casa para estrenar ya está terminada y se puede revisar antes de comprometerse. Comprar en preventa es apartar una unidad en un proyecto todavía en planos o a medio construir y pagar por etapas, a cambio de un mejor precio y del riesgo de que la entrega se atrase. La de reventa trae una historia que se puede revisar y muchas veces un lote más grande o una ubicación que los proyectos nuevos ya no consiguen. Los bancos también venden casas que han recuperado, anunciadas como bienes adjudicados y vendidas en el estado en que están. El terreno es otra decisión: un lote dentro de un residencial está listo para construir, mientras que una finca o una quinta más alejada se compra por la extensión y la vista. Los locales y las bodegas se juzgan por el frente, el parqueo y la gente que pasa. Para alquilar primero, empiece por propiedades en alquiler, o pruebe un pueblo por una semana con los alquileres vacacionales.

Block, prefabricado o estructura liviana:

es la pregunta para cualquier casa en un país que tiembla tan seguido como Costa Rica. El block con columnas y vigas de concreto armado es lo normal: pesado, inmune al comején y lo más fácil de ampliar. Las casas prefabricadas de baldosas de concreto encajadas entre columnas se han levantado por miles; son rápidas y más baratas, sólidas si se hicieron bien, pero es más difícil abrirles una ventana nueva o montarles un segundo piso. Los cuartos agregados y las plantas altas suelen ser de estructura liviana de acero con fibrocemento, que le quita peso al cimiento pero solo se mantiene seca si las juntas están bien selladas.

Lo que pide una casa de tres cuartos y lo que presta el banco:

dependen más del cantón que de la casa. Una casa de tres cuartos en un residencial de Cartago o El Guarco suele pedir entre ₡65 y ₡100 millones; una parecida en Belén o Atenas arranca más cerca de los ₡140 millones. Quien compra con crédito negocia contra el avalúo del banco, no contra el anuncio: la entidad financia una parte del valor que le pone su perito, más alta en colones que en dólares, y el comprador pone el resto como prima. Una casa anunciada muy por encima de lo que respalda un avalúo suele quedarse esperando a un comprador de contado.

Comején, cableado viejo y tanque séptico:

no salen en las fotos del anuncio. En una estructura de techo o un cielorraso de madera, montoncitos de granitos como arena fina y madera que suena hueca bajo un desatornillador delatan comején. Abra la caja de breakers: fusibles viejos, o pocos circuitos para la ducha eléctrica, el horno y la lavadora, significan sumar un recableado a la cuenta. Fuera de las zonas con alcantarillado hay tanque séptico: pregunte dónde está y busque suelo húmedo sobre el drenaje. Si hay un cuarto o un piso agregados después, pida los planos, porque el perito del banco los va a mirar con lupa. Y conozca al dueño que aparece en la certificación del Registro y compárela con su cédula; una venta con poder de un dueño que vive afuera merece cuidado extra.

Una casa anunciada con los papeles listos:

ahorra días de idas y vueltas. Diga qué sistema constructivo tiene, cuántas plantas, cuándo se construyó y qué se ha renovado. Indique si todavía tiene una hipoteca inscrita que se cancelará con la venta y si está dispuesto a esperar a un comprador cuyo banco tiene que mandar perito. Tenga a mano la certificación del Registro y los planos que conserve, y cuente si la casa tuvo un tratamiento contra comején. Fotografíe la caja de breakers y, por la escotilla del cielorraso, la estructura del techo: esas dos fotos responden lo que un ingeniero vendría a preguntar. Si la casa empezó en prefabricado y después se amplió en block, póngalo en el anuncio, porque el ingeniero del comprador va a encontrar la unión en la primera visita y es mejor que lo sepa por usted.