Mansión
Propiedades en Mansión, Costa Rica.
El nombre viene de una casa. En 1891 el general cubano Antonio Maceo recibió tierras al sureste de Nicoya para asentar a familias de exiliados, y la primera vivienda que se levantó, la suya, terminó bautizando el pueblo: La Mansión. Hoy es el distrito segundo del cantón de Nicoya, en Guanacaste, Costa Rica, y el punto donde la ruta 18, la que baja del puente sobre el Tempisque, empalma con la carretera principal de la península en Pueblo Viejo. Lo que más se ofrece es tierra: lotes alrededor del pueblo, terrenos de uso mixto con frente a la ruta 21 y fincas de ganado y bosque hacia Iguanita y Nacaome. Las casas son menos, desde la vivienda familiar de tres cuartos hasta alguna propiedad de campo con piscina, y todas quedan a pocos minutos del hospital, los bancos y el comercio de Nicoya.
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Sobre Mansión:
El distrito ocupa 212 kilómetros cuadrados de tierras bajas entre la ciudad de Nicoya y el golfo, con una altitud media que no llega a los 90 metros y unos 6.400 habitantes. El pueblo está a entre 10 y 15 kilómetros al sureste de Nicoya, sobre la ruta 21, justo donde sale la ruta 158 hacia Hojancha, y ahí se concentran el EBAIS, la delegación policial, el salón comunal, la parroquia y la Escuela Antonio Maceo y Grajales. El resto son caseríos repartidos por el distrito: Pueblo Viejo, Matambuguito, San Joaquín, Nacaome, Iguanita, Matina, Morote Norte, Río Vueltas, Vigía, Puerto Jesús y varios más. Lo cruzan cinco rutas nacionales. Quien viene de San José por el Puente de la Amistad entra a la ruta 21 en Pueblo Viejo, todavía dentro de Mansión, antes de llegar a Nicoya, a Santa Cruz o a las playas, y por ese tránsito los terrenos del cruce valen lo que valen.
Durante medio siglo Mansión tuvo más movimiento que la propia cabecera. Las carretas bajaban arroz, frijol y maíz hasta Puerto Jesús, a unos 20 kilómetros, y de ahí las lanchas cruzaban a Puntarenas en cerca de tres horas; el Consejo Nacional de Producción tenía en el pueblo el único centro de acopio de granos de toda la península. En los años cuarenta y cincuenta había cine, teatro y corridas de toros en la plaza. La carretera Interamericana y el ferry del Tempisque se llevaron la carga a las calles, el CNP cerró y Mansión quedó como lo que es hoy: un distrito agrícola donde la gente trabaja la finca o viaja a diario a Nicoya. Puerto Jesús es ahora un pueblito de pescadores con salida al río por el manglar, y en el monumento a Maceo del pueblo se conservan el busto de bronce del general y los tubos de la caldera del ingenio que él mismo trajo de Nueva York.
Mansión tiene dos caras. Por el lado de Barra Honda, Nacaome queda al pie de los cerros calizos del parque nacional, con sus cavernas y un mirador que abarca el golfo, la isla de Chira y el valle del Tempisque. El resto del distrito baja hacia los ríos Morote y Matina, que se juntan en el llamado Cañón de Mansión, y de ahí a las llanuras de aluvión, las ciénagas y el manglar de la orilla del golfo. Es bosque seco tropical, con un verano largo y duro, y lo que preocupa al productor aquí es la sequía, no el frío. El suelo blando también cuenta a la hora de construir: los estudios del plan regulador del cantón califican de muy alta la fragilidad de la roca en Mansión, con posibilidad de licuefacción cerca de las fallas y en la franja costera.
La mayoría de los vecinos son familias guanacastecas de toda la vida, y algunas todavía cuentan entre sus abuelos a los colonos cubanos de Maceo. La población crece sin prisa pero sin pausa: unas 4.700 personas en el año 2000 y cerca de 6.400 dos décadas después. El comprador local busca un lote o una casa cerca de Nicoya a menor precio que en la ciudad, y el comerciante se fija en los frentes de carretera de Pueblo Viejo. Los que vienen de fuera suelen buscar finca: potrero y bosque con río o naciente, la etiqueta de Zona Azul y las playas del Pacífico a menos de una hora.
Casas en Mansión:
La casa típica es de una planta, en el pueblo o a orillas de la ruta 21 y sus calles laterales, muchas veces de tres cuartos y con más terreno del que se consigue en Nicoya. Hay algunas a pocos pasos del EBAIS, la escuela y el súper, algo que pesa en un distrito donde el siguiente caserío puede quedar a varios kilómetros de lastre. Más afuera aparecen casas de campo en lotes de unos miles de metros, como una de cuatro cuartos con piscina y suite de huéspedes a pocos minutos de Nicoya. Las casas en venta en Mansión de Nicoya cuestan bastante menos que en los distritos de playa del mismo cantón. Antes de firmar, que un ingeniero revise la estructura y también el terreno donde está, sobre todo en las partes bajas cerca de los ríos.
Terrenos y Lotes en Mansión:
El grueso del mercado es tierra. En el pueblo y sus alrededores hay lotes residenciales desde unos 500 metros cuadrados, y en Pueblo Viejo salen terrenos como uno de 1.200 metros con frente a río, bosque y potrero. Sobre la misma ruta 21 se venden lotes planos de uso mixto de 2.000 a más de 8.000 metros, pensados para comercio, bodegas o un pequeño proyecto de vivienda. La otra mitad son fincas, sobre todo en Iguanita: 18 hectáreas con agua y luz frente a calle pública, 75 hectáreas con río, catarata y naciente, y propiedades de 185 acres. Si anda buscando terrenos en venta en Mansión, camine la parte baja de la propiedad después de un aguacero antes de creerle al plano.
Locales y Propiedades Comerciales en Mansión:
El cruce de Pueblo Viejo es la dirección comercial del distrito, y los lotes de ahí se ofrecen con uso de suelo mixto o comercial y frente a la ruta 21. En el centro del pueblo hay inmuebles viejos que mezclan negocio y vivienda: hace poco se ofreció un bar y restaurante con más de cincuenta años de clientela, junto con una casa de estilo colonial de cinco cuartos, una segunda vivienda y dos locales en 1.226 metros cuadrados. Si la compra incluye un negocio, las patentes municipales solo pasan a su nombre cuando la Municipalidad de Nicoya aprueba el traspaso, así que cuente con ese trámite en los plazos.
Preguntas frecuentes:
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¿Mansión, La Mansión y Mansión de Nicoya son lo mismo?
Sí. La gente dice La Mansión, los anuncios suelen decir Mansión de Nicoya y el nombre oficial es distrito Mansión, segundo del cantón de Nicoya, código postal 50202. El distrito es mucho más grande que el pueblo e incluye Pueblo Viejo, Nacaome, Iguanita y Puerto Jesús, de modo que una propiedad “en Mansión” puede estar lejos del centro. Revise que la escritura y el plano catastrado digan Guanacaste, Nicoya, Mansión.
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¿Cómo se llega desde San José?
Por la Interamericana hasta Limonal y luego por la ruta 18, que cruza el Tempisque por el Puente de la Amistad. La 18 termina en Pueblo Viejo, dentro de Mansión, al encontrarse con la ruta 21: hacia un lado se va a Nicoya y Santa Cruz, hacia el otro se pasa por el pueblo de Mansión rumbo a Carmona. El puente estuvo cerrado varios meses por reparaciones en 2024, así que conviene confirmar cómo está antes de un viaje largo.
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¿A qué distancia quedan las playas?
Playa Carrillo está a unos 30 kilómetros y Sámara a unos 40, entre 45 minutos y una hora en carro. El Parque Nacional Barra Honda queda prácticamente al lado, y la orilla del golfo en Puerto Jesús es manglar y fango, no playa para bañarse. Mansión es para quien quiere vivir tierra adentro, cerca de Nicoya, e ir a la playa en carro.
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¿Qué hay que revisar antes de comprar en tierras bajas, cerca del golfo o de un río?
Tres cosas. El manglar es del Estado y no se puede titular ni construir en él, y lo que esté a menos de 200 metros de la pleamar entra en la zona marítimo terrestre, cuyos primeros 50 metros son públicos y el resto solo se puede tener en concesión municipal. Las vegas del Morote y las partes cercanas al golfo son suelo blando que se inunda, así que pregunte a los vecinos hasta dónde llegó el agua en la última llena. Y pida a su abogado el estudio de la finca y del plano en el Registro Nacional (Registro Inmobiliario), además del certificado de uso de suelo de la Municipalidad de Nicoya, antes de firmar.
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La finca que me interesa tiene contrato de pago por servicios ambientales. ¿Qué implica?
Algunas fincas de Mansión reciben pagos de FONAFIFO a cambio de mantener parte del terreno en bosque. El contrato queda inscrito sobre la propiedad y tiene un plazo fijo, de modo que mientras esté vigente no se puede talar ni sembrar en el área protegida. Pida el contrato al vendedor, fíjese cuántos años le quedan y consulte con FONAFIFO si se le puede ceder a usted: es un ingreso pequeño que trae consigo límites reales sobre el uso de la tierra.