Paquera

Propiedades en Paquera, Costa Rica.

¿Dónde más una hacienda con ganado es, al mismo tiempo, refugio nacional de vida silvestre? Curú, en la carretera de Paquera hacia Tambor, fue en 1983 el primer refugio privado del país y todavía cultiva frutales y cría ganado en una parte de la finca. Paquera es el quinto distrito del cantón de Puntarenas, en la provincia de Puntarenas, Costa Rica, y es donde atraca el ferry que cruza desde el puerto a la península de Nicoya. Alrededor del pueblo hay casas de familia y lotes pequeños para construir, quintas con árboles frutales en Bahía Gigante, fincas con vista al golfo en las lomas y, de vez en cuando, terrenos en alguna de las islas de enfrente. La mayoría de la gente baja del ferry y sigue de largo hacia el sur, y por eso Paquera conserva su aire de pueblo de pescadores y agricultores.

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Sobre Paquera:

El distrito abarca 335 kilómetros cuadrados del costado sureste de la península de Nicoya, de cara al golfo, entre Lepanto al norte y Cóbano al sur. De los tres distritos peninsulares de Puntarenas, es el único que no colinda con Guanacaste. Desde 1992 Naviera Tambor cruza en ferry las 11 millas náuticas que lo separan del puerto; el viaje dura un poco más de una hora y el barco atraca a un par de kilómetros del centro, donde esperan los buses que salen hacia Tambor, Montezuma y Santa Teresa. Por tierra, ese mismo puerto queda a 192 kilómetros rodeando el golfo, así que aquí la vida se organiza más alrededor de los horarios del ferry que de cualquier carretera. Hacia el norte, los 21,8 kilómetros de la ruta 160 hasta Playa Naranjo pasaron de lastre a asfalto y se entregaron en mayo de 2021, con puentes nuevos sobre los ríos Guarial, Grande y Gigante.

Las primeras familias llegaron a las tierras planas de Paquera hacia 1860, en busca de terrenos baldíos y buenos suelos, y en las décadas siguientes se asentaron en la costa pescadores nicaragüenses y panameños. Hasta 1971 el distrito incluía también lo que hoy es Cóbano; por eso la población cayó casi a la mitad entre los censos de 1963 y 1973. En 2011 ya se había recuperado hasta 6.686 habitantes. Desde 2003 Paquera tiene su propio Concejo Municipal de Distrito, uno de los siete del país, que da los certificados de uso de suelo y los permisos de construcción, cobra los tributos municipales y administra la zona marítimo terrestre. La pesca, el ganado y las parcelas siguen sosteniendo la economía, a la que se han sumado las plantaciones forestales y las lanchas de tour que salen hacia Isla Tortuga. En el centro hay bancos, farmacias, sodas y restaurantes, cabinas y hoteles pequeños, además del Colegio Técnico Profesional de Paquera.

La costa no es una sola playa larga sino una sucesión de bahías chicas y caseríos de pescadores. Playa Órganos queda a cinco minutos del centro; Pochote, a veinte, y de ahí salen botes hacia Playa Muertos; Playa Blanca y Playa Gigante son caseríos de pescadores, y junto al segundo hay manglar. Mar adentro están Tortuga, que en realidad son dos islas, Alcatraz y Tolinga, además de Jesusita, Cedros, Guayabos y los Negritos, una reserva biológica que se ve desde el ferry. Cedros es la única con pueblo: unas 80 personas que viven de la pesca. Tierra adentro dominan los potreros y el bosque seco tropical, y solo Curú mantiene más de 1.100 hectáreas de bosque, manglar y playa fuera del mercado. En las noches oscuras, sin luna, varias de estas bahías brillan con bioluminiscencia, y eso ya atrae a su propio grupo de visitantes.

Quienes viven aquí son, en su mayoría, familias costarricenses que dependen del mar o de la tierra, y el pueblo funciona como parada de servicios para todo el que va más al sur. Lo que sale a la venta responde a eso: casas en el centro y lotes modestos, quintas de varios miles de metros, fincas grandes con vista al golfo y, rara vez, un terreno en una isla. Esta es costa de golfo. El agua es mansa, la vista da a las islas y a la tierra firme del otro lado, y no hay olas para surfear frente a la casa, a diferencia del lado pacífico de Cóbano. Si está pensando en mudarse, haga el cruce en ferry un fin de semana largo antes de decidir, porque ese viaje forma parte de cada ida a San José o al aeropuerto.

Casas en Paquera:

Hay casas de familia de una planta en el centro y en pueblos como Río Grande o San Rafael, y quintas en terrenos amplios alrededor de Bahía Gigante, algunas con piscina, salida al río o vista al golfo desde la loma. Muchas propiedades rurales vienen con frutales ya grandes, lo que dice mucho del tipo de vida que se busca aquí. Si está comparando casas en venta en Paquera, pida los permisos de cada ampliación, averigüe hacia dónde drena el tanque séptico y confirme si el agua viene del acueducto, de una ASADA o de un pozo propio.

Alquileres en Paquera:

El alquiler se mueve en dos frentes. En el pueblo se alquilan por mes casas sencillas a gente que trabaja en la zona, muchas veces con internet incluido. En la costa, casas vacacionales, cabinas y algunos hospedajes se rentan por noche cerca de Playa Órganos, en Bahía Gigante y en las islas Cedros y Jesusita. Si piensa alquilarle a turistas, tenga presente que todos llegan en el mismo ferry: una casa cerca del muelle o de la carretera a Tambor se llena con más facilidad que otra al final de un camino largo de lastre.

Terrenos y Lotes en Paquera:

Lo que más se vende es tierra. Cerca del centro aparecen lotes de unos cuantos cientos de metros para construir, sobre la ruta 160 entre Paquera y Playa Naranjo hay terrenos con luz y agua, y en las lomas se ofrecen fincas con vista al mar que se miden en decenas de acres. Junto al mar, los primeros 200 metros desde la pleamar son zona marítimo terrestre: los primeros 50 son zona pública y el resto solo se puede ocupar con autorización del Concejo. Donde no rige un plan regulador costero, el Concejo no puede dar concesiones y otorga permisos de uso temporales, que deben ajustarse al plan cuando este se apruebe, y en terrenos de bosque o de patrimonio natural del Estado no da ninguno. En Bahía Gigante se encuentran fincas inscritas justo detrás de esa franja de 200 metros. Antes de cerrar trato por terrenos en venta en Paquera, establezca de qué lado de la línea queda el lote y pida por escrito el acceso legal y la disponibilidad de agua.

Propiedades en Islas de Paquera:

Cada tanto sale a la venta, desde Paquera, una parcela en alguna isla del golfo de Nicoya: desde unos pocos acres con dos playitas hasta una propiedad con varias casas frente a su propia arena. Son compras para vivir distinto o para montar un hospedaje, y solo se llega en bote desde las playas y muelles de Paquera. La ley de la zona marítimo terrestre incluye a las islas, de modo que lo primero es saber si el vendedor tiene finca inscrita, una concesión o apenas la posesión. Calcule además el costo de un bote, de un atracadero y de pasar cada saco de cemento por agua.

Preguntas frecuentes:

  • ¿Puedo obtener una concesión frente a la playa en Paquera?

    Solo donde exista un plan regulador costero vigente. Sin plan, el Concejo Municipal de Distrito de Paquera otorga permisos de uso temporales en lugar de concesiones, y esos permisos son precarios: pagan un canon, no autorizan a construir libremente y se extinguen cuando entra a regir el plan. Pregunte en el departamento de zona marítimo terrestre del Concejo cuál es la situación exacta del lote. Si el terreno está más atrás, revise en el Registro Nacional (Registro Inmobiliario) el propietario, el plano catastrado y los gravámenes antes de dar cualquier adelanto.

  • ¿Cuánto dura el ferry de Puntarenas a Paquera?

    Son 11 millas náuticas y el cruce tarda algo más de una hora, a veces más cuando el barco va lleno. Hay varias salidas diarias en cada sentido, desde la madrugada hasta la noche. En Navidad, Semana Santa y fines de semana largos hay que hacer fila con el carro, así que conviene comprar en línea cuando se pueda.

  • ¿Está asfaltada la carretera de Paquera a Playa Naranjo?

    Sí. Los 21,8 kilómetros de la ruta 160 entre los dos pueblos con ferry se reconstruyeron y se asfaltaron, y se entregaron en mayo de 2021 con pendientes más suaves y puentes nuevos sobre los ríos Guarial, Grande y Gigante. Muchos caminos hacia fincas y playas siguen siendo de lastre, así que recorra el acceso a la propiedad en pleno invierno.

  • ¿Se puede comprar una isla frente a Paquera?

    Aparecen parcelas en islas, pero la ley de costas también las cubre, así que lo que se adquiere depende de la condición legal de ese terreno en particular: finca inscrita, concesión o simple posesión. Que un abogado revise el Registro y los expedientes del Concejo antes de enamorarse de la vista, y descarte los Negritos, que son reserva biológica.

  • ¿Qué se hace en Paquera un fin de semana?

    Caminar los senderos y las playas de Curú, ir en lancha a Isla Tortuga a nadar y hacer snorkel, comer pescado en el restaurante flotante de Isla Cedros y salir en kayak una noche sin luna para ver brillar el agua. Playa Órganos, a cinco minutos del pueblo, es donde las familias de la zona pasan la tarde.