Pacayas
Propiedades en Pacayas, Costa Rica.
Durante buena parte de su historia, de Pacayas ha salido más papa para el mercado nacional que de ningún otro lugar, y los sembradíos llegan hasta las últimas casas del pueblo. Es la cabecera del cantón de Alvarado, en la provincia de Cartago, Costa Rica, y está asentada en terreno quebrado entre los volcanes Irazú y Turrialba, 17 kilómetros al noreste de Cartago. Alrededor de la iglesia y la plaza se venden casas familiares de dos plantas en lotes pequeños y se alquilan algunos apartamentos. Hacia las afueras la oferta cambia a lotes tipo quinta de varios miles de metros, fincas pequeñas y casas con terreno. Aquí casi siempre se compra una de dos cosas: una casa cerca de los servicios del pueblo o un pedazo de ladera.
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Sobre Pacayas:
El distrito tiene poco menos de 30 kilómetros cuadrados en la falda del Irazú que mira a la vertiente del Pacífico, y el centro del pueblo está a 1735 metros, lo que convierte a Pacayas en una de las cabeceras de cantón más altas del país. Desde Cartago se sube por la ruta 219, la del volcán, hasta el cruce del Cristo en Cot; ahí se dobla a la derecha por la 230, que atraviesa Pacayas y sigue hacia Capellades y Santa Cruz de Turrialba. Cervantes, el segundo distrito del cantón, queda a cinco kilómetros, sobre la ruta 10, el viejo camino hacia Turrialba y el Caribe. Hay buses entre Cartago y Pacayas desde la madrugada hasta la noche. Además del centro y de los barrios Lourdes y Patalillo, el distrito incluye Buenavista, Buenos Aires, Charcalillos, Encierrillo, Llano Grande, Pascón, Pastora, Plantón, Los Pinos de Coliblanco y, más arriba en el volcán, San Martín y San Rafael de Irazú.
El nombre viene de la pacaya, una palmera pequeña de tallo comestible que abundaba en la montaña. Los primeros vecinos llegaron a finales del siglo XIX desde San Pedro del Mojón, hoy Montes de Oca, y desde Tres Ríos, Taras y Cartago, y junto a un sacerdote de apellido Alvarado tumbaron bosque y levantaron los primeros ranchos. En 1903 Pacayas se convirtió en distrito del cantón de Cartago. Cuando en 1908 se creó el cantón de Alvarado, que honra al presbítero Joaquín Alvarado Ruiz, el caserío recibió el título de villa, y en 1970 el de ciudad. La casa cural de madera, junto a la parroquia, la construyeron los vecinos a inicios de los años cuarenta con madera traída de una finca en Santa Cruz de Turrialba: hicieron falta veintidós carretas, cincuenta personas y varios días de camino. En 1997 fue declarada de interés histórico-arquitectónico; el templo antiguo se quemó en 1964 y la iglesia actual es de finales de esa década.
Aquí se vive del campo. La papa, el repollo, la zanahoria y el culantro ocupan casi todo el terreno abierto, y el norte de Cartago, en las faldas del Irazú y del Turrialba, reúne la mayor parte del área sembrada de papa en el país. El otro oficio es la lechería, con hatos Jersey en fincas como La Granja y lecherías en el camino de Charcalillos a San Pablo de Oreamuno. Coopebaires, la cooperativa agrícola con sede en Pacayas, agrupa a productores de la zona, y el Colegio Técnico Profesional, abierto desde 1972, tiene su propia producción de leche, cerdos y huevos. El terreno es quebrado y de pendientes fuertes casi en todas partes, así que un lote parejo es algo que vale la pena notar.
En el censo de 2011 el distrito tenía 5628 habitantes. Muchas son familias que trabajan estas tierras desde hace generaciones, y el bus deja a Cartago al alcance de quien trabaja allá. El aire de montaña es frío y húmedo buena parte del año, de modo que al visitar una casa vieja pesan más el techo, las canoas y la madera que los acabados. El Turrialba se ha mantenido en nivel de advertencia durante 2026 y el Irazú está en calma; pregunte si en los años de erupción cayó ceniza en la propiedad y cómo quedaron el techo y los tanques de agua. Desde los lotes más altos la vista corre hacia el sur, sobre el valle, hasta el embalse de Cachí y el Cerro de la Muerte.
Casas en Pacayas:
Lo que más se ofrece es la casa familiar de tres habitaciones y dos o tres baños, a menudo en dos plantas y con cochera al frente. Cerca del centro hay casas en lotes pequeños, algunas con más metros construidos que de terreno. Hacia afuera una casa parecida puede venir con 1000 metros cuadrados o más, y también salen casas en construcción sobre lotes amplios y alguna propiedad de cinco habitaciones sobre la carretera principal. Al comparar casas en venta en Pacayas de Alvarado, pregunte quién da el agua y fíjese en cómo está asentada la casa en la pendiente.
Terrenos y Lotes en Pacayas:
Buena parte de los lotes son tipo quinta, de unos 3700 a más de 5000 metros cuadrados, con agua, electricidad y a veces internet disponibles. Algunos ya tienen uso de suelo residencial para una vivienda unifamiliar; otros son terreno agrícola, y esa diferencia decide qué se puede construir. También salen lotes hacia Buenavista, al norte del pueblo, y fincas pequeñas con casa y terreno de pasto o cultivo. Si está valorando lotes en venta en Pacayas, recorra el camino de acceso en pleno invierno y averigüe qué se fumiga en las fincas vecinas y cada cuánto.
Alquileres en Pacayas:
Hay pocos alquileres, y casi todos son apartamentos pequeños en el centro, algunos recién construidos cerca de la plaza. Le sirven a quien trabaja en el pueblo o toma el bus a Cartago todos los días. Casas completas en alquiler salen pocas veces, así que conviene preguntar entre vecinos. Antes de firmar, fíjese cuánto sol le entra: en las mañanas frías y húmedas eso cuenta más que la vista.
Preguntas frecuentes:
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¿Cómo se llega a Pacayas y cómo está la carretera?
Desde Cartago se toma la ruta 219 hacia el Irazú, se dobla a la derecha en el cruce del Cristo, en Cot, y se sigue por la 230 hasta el pueblo; son unos 25 minutos. Los buses salen de Cartago hacia Pacayas más o menos cada hora, desde temprano hasta cerca de las ocho de la noche. La misma carretera continúa hacia Capellades y Santa Cruz de Turrialba. Con lluvias fuertes la 230 ha tenido caída de material cerca del puente sobre el río Birrís, así que recórrala en invierno antes de contar con viajar a diario.
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¿Qué conviene revisar antes de comprar un lote en las laderas de Pacayas?
Gran parte de la tierra es agrícola y en pendiente; si el lote se segregó de una finca más grande, empiece por los papeles de esa segregación. Pida un estudio registral y el plano catastrado en el Registro Nacional (Registro Inmobiliario) y compruebe que el plano coincida con las cercas. Después solicite el certificado de uso de suelo en la Municipalidad de Alvarado, que lo emite según el plan regulador del cantón, vigente desde 2015 y hoy en proceso de actualización. Por último, confirme quién da el agua: el acueducto municipal abastece el centro y varias comunidades cercanas, mientras que parte de Plantón recibe agua de ASADAS de Oreamuno.
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¿Hay colegio en Pacayas?
Sí. El Colegio Técnico Profesional de Pacayas funciona desde 1972 y combina las clases con unidades productivas de leche, cerdos y huevos. Hay escuelas en el centro y en comunidades como Buenavista. En el pueblo funciona además la Escuela de Música de Alvarado, del SINEM.
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¿Los volcanes afectan a las propiedades?
Los dos volcanes que tiene encima el pueblo están activos, y lo que le toca vigilar a un propietario es la ceniza. El Turrialba sigue en nivel de advertencia en 2026, con posibilidad de erupciones pequeñas y emisión de gases, mientras que el Irazú está en calma. Pregunte por la ceniza en techos, canoas y tanques abiertos y, si se trata de una finca, por las pérdidas de cosecha en años de erupción. En cualquier casa que visite, revise que el agua almacenada esté tapada.
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¿Cuándo hay más movimiento en Pacayas?
Las fiestas patronales de la parroquia Sagrado Corazón de Jesús llenan el centro a inicios de julio; en 2026 duraron cuatro días. Si le interesa una casa frente a la plaza, visítela durante las fiestas antes de decidir. La misma casa es otra cosa un martes cualquiera.