Sámara
Propiedades en Sámara, Costa Rica.
En Sámara, la franja de playa que va de Cangrejal, donde el arrecife toca la orilla, hasta El Torito, frente a isla Chora, se sigue rigiendo por un plan regulador costero de 1981. Ese plano viejo marca todo el mercado de este distrito de Nicoya, en Guanacaste, Costa Rica: lo que está pegado a la arena se tiene en concesión, y casi todo lo que se vende es terreno inscrito detrás de esa franja o en las lomas. Cerca del mar hay condominios y casas sencillas en un pueblo que se recorre a pie de punta a punta. Más arriba aparecen las casas con piscina y vista al mar, los lotes para construir y las fincas de bosque seco y antiguo potrero. El alquiler va desde villas para vacacionar hasta apartamentos por año para familias que se quedan por las escuelas y por el mar tranquilo.
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Sobre Sámara:
Sámara se segregó del distrito central de Nicoya el 26 de noviembre de 1971 y hoy es el quinto distrito del cantón, con algo más de 109 kilómetros cuadrados y unos 3500 habitantes. El pueblo queda al final de la ruta 150, a 36 kilómetros de Nicoya por carretera asfaltada; allá está el Hospital La Anexión, a unos 35 o 45 minutos en carro. Desde el aeropuerto de Liberia se llega en cerca de dos horas. Hay buses a Nicoya más o menos cada hora y servicio directo a San José. La ruta 160 sigue unos cinco kilómetros al sur hasta Playa Carrillo, donde está la pista que recibe vuelos nacionales y chárter, y hacia el norte pasa por Buenavista y Barco Quebrado camino a Nosara. Tierra adentro, el distrito incluye caseríos como Santo Domingo, Torito, Cambutes, Esterones, Chinampas, Pueblo Nuevo y Galilea.
Aquí se vive del turismo, y buena parte de ese turismo es tico. En el centro hay hoteles de precio medio y económico, sodas, restaurantes frente a la playa, escuelas de surf y operadores que salen a ver delfines, a hacer snorkel en Cangrejal o en kayak hasta isla Chora. Intercultura da cursos de español en Sámara desde principios de los años 2000 y tiene sede fija en la playa desde 2004, así que los estudiantes hospedados con familias del pueblo son parte del día a día. Los mandados se resuelven sin carro: hay varios supermercados, farmacias, EBAIS, un centro médico privado y una clínica dental, casi todo a pocas cuadras de la arena. La diferencia entre temporadas se nota. En temporada alta, el acueducto del pueblo pasa de abastecer a unas 2000 personas a unas 7000.
Un arrecife atraviesa la boca de la bahía y frena casi todo el oleaje; por eso el agua frente al pueblo es tan mansa que ahí se bañan los niños y se dan las primeras clases de surf. En el extremo norte, en Cangrejal, el arrecife llega hasta la orilla, y en el sur, isla Chora, un islote de cinco hectáreas, es refugio de aves marinas y tiene su propia playita. Pasando la punta norte y el estero de Buenavista, la costa queda expuesta al oleaje abierto del Pacífico, y en Barco Quebrado se forman pozas cuando baja la marea. Los cerros de atrás son bosque seco tropical, que bota la hoja en verano; la Reserva Biológica Werner Sauter, de 140 hectáreas y antigua finca familiar de caña, mango y ganado, protege un buen pedazo. El agua potable sale de pozos en el acuífero Mala Noche, que se recarga rápido con la lluvia y con la misma rapidez absorbe lo que se filtra desde la superficie, de modo que el diseño del tanque séptico pesa más aquí que en otras playas.
Los compradores son de varios tipos. Familias costarricenses que buscan casa o condominio de playa cerca del centro. Extranjeros que vienen a pensionarse o a criar a sus hijos cerca de escuelas bilingües como Sámara Pacific School y Mareas Academy, y otros que compran una casa en la loma para vivirla parte del año y alquilarla el resto. Los inversionistas miran terrenos grandes hacia Buenavista y Torito para proyectos residenciales pequeños. Por metro cuadrado, un lote en el centro del pueblo vale muchas veces lo que un terreno en los cerros; las propiedades con vista en las filas están en lo más alto del mercado, y el condominio es la forma más común de entrar con un presupuesto menor.
Casas en Sámara:
En el pueblo y sus alrededores hay desde viviendas familiares sencillas en lotes de barrio hasta casas de dos plantas a pocos pasos de la playa. En las lomas, en zonas residenciales como Sámara Heights y Sámara Reefs, las casas con piscina y vista a la bahía ocupan terrenos que van de unos mil metros cuadrados a más de media hectárea. Algunas propiedades en los cerros ya tienen una segunda casa o unas cuantas suites para alquilar, pensadas para quien quiere que la propiedad se pague en parte sola. Las casas en venta en Sámara cerca del centro le permiten hacer todo a pie a cambio de menos privacidad; en la fila, en cambio, cada vuelta al súper es un viaje en carro por una cuesta, así que pruebe ese camino después de un aguacero.
Condominios en Sámara:
El condominio tiene un peso real en la oferta. En el centro hay unidades de dos y tres habitaciones a pocos pasos del mar, y en Barco Quebrado, al norte del pueblo, condominios cerrados con jardines y piscina común que se venden bastante por debajo de lo que cuesta uno junto a la playa. Todavía se construyen edificios pequeños cerca de la arena, como un complejo de uso mixto de tres pisos terminado en 2026. Los condominios en venta en Sámara se compran tanto para vivir como para alquilar; antes de firmar, lea el reglamento del condominio sobre alquileres cortos y revise la cuota de mantenimiento.
Terrenos y Lotes en Sámara:
La tierra se ofrece en tres escalas. Los lotes en el centro o pegados a él escasean, y media hectárea ahí puede valer más que varias hectáreas en los cerros. Buena parte de la oferta son terrenos en las lomas de una a dos hectáreas, algunos listos para construir y con vista al valle o al mar, y por Torito salen fincas pequeñas de unas pocas hectáreas. Hacia Buenavista aparecen bloques de decenas de hectáreas con vista al océano para quien planea un desarrollo residencial. Antes de decidirse por cualquier lote en venta en Sámara, averigüe quién da el agua en ese punto exacto y si le pueden extender la carta de disponibilidad.
Alquileres en Sámara:
El alquiler vacacional abarca de todo: habitaciones y cabinas en el centro, casas cerca de la playa y villas con piscina en los cerros, y lo primero que se llena es el verano y las semanas de feriado. También hay alquiler de largo plazo, sobre todo apartamentos y casas pequeñas en el pueblo y sus alrededores, que toman familias con hijos en las escuelas de la zona, gente que trabaja en turismo y quienes se quedan una temporada para estudiar español. El precio cambia según la época, si está amueblado y qué tan cerca queda del mar. Si busca alquiler a largo plazo en Sámara, empiece con tiempo, antes de que arranque la temporada alta de diciembre a abril.
Preguntas frecuentes:
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¿Puedo comprar una casa frente al mar en Sámara?
En propiedad plena, no. Los primeros 200 metros desde la pleamar son zona marítimo-terrestre: los 50 iniciales son zona pública y los 150 restantes solo se dan en concesión municipal donde exista un plan regulador costero vigente. El de Sámara es de 1981 y abarca únicamente Cangrejal, Sámara centro, Matapalo, El Torito y Bajo Cambutes. En 1998 se reubicaron los mojones, y parte de algunas concesiones quedó dentro de la zona pública; la Municipalidad de Nicoya trabaja en un plan nuevo que iría de Buenavista hasta Carrillo. Un extranjero con menos de cinco años de residencia no puede ser concesionario, así que cualquier negocio frente a la playa debe pasar antes por un abogado.
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¿Una propiedad anunciada como “Sámara” está de verdad en el distrito de Sámara?
Muchas veces no. Las casas en los cerros sobre Playa Carrillo, como las de Boca del Toro, pertenecen a Puerto Carrillo, en el cantón de Hojancha, y los lotes de Camaronal y El Carmen que se venden como cercanos a Sámara están en Zapotal, en Nandayure. El distrito de Sámara es del cantón de Nicoya y tiene el código postal 50205. Revise el cantón en el plano catastrado, porque esa municipalidad es la que define el uso de suelo y le da el permiso de construcción.
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¿Qué debo revisar sobre el agua y el título antes de comprar un terreno cerca del pueblo?
Lo primero es el agua. El centro de Sámara se abastece del pozo de la ASADA en el acuífero Mala Noche, y El Torito y el sector de isla Chora tienen su propio acueducto comunal, así que pida la carta de disponibilidad para ese lote en particular antes de dar la prima. Si el terreno está sobre las partes más vulnerables del acuífero, cuente con que el diseño del séptico y del manejo de aguas residuales se revise con más lupa. Después, saque el estudio en el Registro Nacional (Registro Inmobiliario), camine los mojones con el plano catastrado en la mano y confirme que la entrada es calle pública o servidumbre inscrita.
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¿Cómo se llega a Sámara y dónde queda el hospital más cercano?
En carro, hasta Nicoya y de ahí 36 kilómetros por la ruta 150, toda asfaltada; desde el aeropuerto de Liberia son unas dos horas en total. Los buses salen hacia Nicoya más o menos cada hora y también hay servicio directo a San José. Las avionetas aterrizan en la pista de Carrillo, unos cinco kilómetros al sur. El hospital más cercano es La Anexión, en Nicoya, a 35 o 45 minutos, y para la consulta del día a día están el EBAIS y las clínicas privadas del pueblo.
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¿Se puede vivir todo el año en Sámara con hijos?
Sí, y es de las playas de la península donde resulta más sencillo. Además de las escuelas públicas, está Sámara Pacific School, bilingüe y acreditada por el MEP, de preescolar a sexto grado, y Mareas Academy, que va de preescolar hasta secundaria. Supermercados, farmacias y el EBAIS quedan en el centro, y el arrecife mantiene la bahía tranquila para nadar. Eso sí: si vive en las lomas, cada mandado será en carro.