Turrialba
Propiedades en Turrialba, Costa Rica.
Durante un siglo, quien viajaba en tren de San José a Limón pasaba por Turrialba. La ciudad nació alrededor de la estación que el ferrocarril al Atlántico levantó en 1890 en la hacienda Guayabal, y perdió ese tránsito cuando se abrió la ruta 32 y el tren dejó de correr en 1995. Hoy la sostienen el campo, la Sede del Atlántico de la Universidad de Costa Rica, el CATIE y los ríos que traen al turismo de aventura. Es el cantón más extenso de la provincia de Cartago, en Costa Rica, con cerca de la mitad de su territorio. Las propiedades en Turrialba van de casas y lotes residenciales en el valle a fincas de café y ganado en los distritos rurales, y el alquiler de cuartos y casas para estudiantes y funcionarios no se detiene.
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Sobre Turrialba:
El cantón ocupa 1589 km² de la vertiente caribe, del volcán Turrialba a las estribaciones de Talamanca. Colinda al oeste con Jiménez, Alvarado, Oreamuno y Paraíso, al norte y al este con Pococí, Guácimo, Siquirres, Matina, Limón y Talamanca, y al sur con Pérez Zeledón. La ciudad queda a 646 metros de altitud, en el valle del río Turrialba, y a unos 65 kilómetros de San José. Desde Cartago se entra por la ruta 10, que pasa por Paraíso y Juan Viñas y luego baja hacia Siquirres, o por la ruta 230, que cruza la falda del volcán y desciende por Santa Cruz. Como la mayor parte del territorio está dedicada a parques nacionales, reservas, sitios arqueológicos y territorio indígena, la población y el mercado privado se concentran en los valles del norte, los de los ríos Turrialba, Tuis, Guayabo, Pacayitas y Moravia.
Turrialba fue declarada cantón en 1903 y ciudad en 1925, y vivió casi todo el siglo XX de la caña y el café. En 1943 se puso la primera piedra del instituto que con los años se convirtió en el CATIE, centro de posgrado e investigación en agricultura tropical; su campus, con más de mil hectáreas de fincas, bosque y un lago, está a la orilla de la ciudad. La UCR inauguró su Sede del Atlántico en 1971 y hoy atiende en promedio a unos 1700 estudiantes. Cuando el comercio de paso se fue con la ruta 32 y el cierre del tren, la construcción de la planta hidroeléctrica Angostura sobre el Reventazón, en operación desde 2000, dio trabajo a mucha gente. Ahora la economía descansa en el agro, los servicios, los dos campus y el turismo que llega por el rafting en el Pacuare y el Reventazón, el Monumento Nacional Guayabo y el Parque Nacional Volcán Turrialba, reabierto en 2020.
Aquí no hay un verano definido y llueve durante todo el año; por algo hay quien la llama Lluvialba. A la hora de comprar, eso significa aleros amplios, corredores techados, buenas canoas y un terreno que desagüe rápido, y en una casa con años lo primero que se revisa es la humedad. Los ríos Turrialba y Colorado cruzan la ciudad, y tanto el centro como La Suiza han sufrido inundaciones. La represa Angostura regula ahora la cuenca media del Reventazón, pero en los barrios bajos junto a los ríos menores conviene preguntar por crecidas anteriores. En Santa Cruz, sobre la falda del volcán, el riesgo es otro: entre 2010 y 2017 las erupciones dejaron ceniza en potreros y caseríos como La Central y La Pastora, mientras que Tres Equis, más al este, está asentado en una zona de hundimiento.
El censo de 2011 contó 69 616 habitantes, algo más de la mitad en zonas urbanas. Los doce distritos tienen poco que ver entre sí. El central reúne la ciudad, las fincas del CATIE y pueblos como San Juan, El Recreo y Colorado; La Isabel se separó de él cuando los residenciales llenaron sus terrenos; La Suiza es el segundo poblado del cantón; Santa Rosa creció con el café, y Santa Cruz es tierra de queso y cuna del poeta Jorge Debravo. Santa Teresita, Pavones, Peralta, Tuis, Tayutic, Tres Equis y Chirripó son distritos rurales, de fincas, ríos y caseríos pequeños. Compran sobre todo familias de la zona, funcionarios de la universidad y del CATIE, gente del Valle Central que quiere finca o casa de campo, y algunos emprendedores del rafting y el turismo rural.
Casas en Turrialba:
Casi todas las casas en venta están en la ciudad y en La Isabel, sobre lotes de unos cientos de metros cuadrados, y muchas son de una planta con tres dormitorios. También aparecen viviendas más amplias, de cinco cuartos o con oficina independiente, y en barrios céntricos como San Cayetano hay inmuebles que se ofrecen para uso habitacional y comercial. En los distritos rurales la casa suele venir con terreno, y en las fincas grandes puede traer piscina y otras construcciones. Si está comparando casas en venta en Turrialba, averigüe hacia dónde desagua la calle y si alguna vez se ha metido el agua.
Alquileres en Turrialba:
La universidad mantiene activo el alquiler en la ciudad. Lo que más se ofrece son cuartos con servicios incluidos cerca de la sede, muchos dentro de casas de familia. En La Isabel y Santa Cruz también se alquilan casas de tres dormitorios. Si piensa comprar para alquilar a estudiantes, la cercanía a pie del campus y los supermercados pesa más que el tamaño del lote.
Terrenos y Lotes en Turrialba:
En La Isabel salen lotes residenciales de unos 300 m², la medida habitual para levantar una casa de familia. Fuera de la ciudad los terrenos son más grandes, y en los distritos rurales la tierra se vende por hectárea, muchas veces con pendiente y alguna quebrada. Antes de comprar lotes en Turrialba, pida el certificado de uso de suelo en la Municipalidad de Turrialba, solicite por escrito la disponibilidad de agua al ente que abastece ese sector y compare el plano catastrado con los linderos reales. Si el lote colinda con un río, la franja de protección de la orilla queda fuera de lo construible.
Fincas en Turrialba:
En fincas es donde Turrialba ofrece más variedad. En Tuis, Tayutic, Santa Teresita y Pavones hay propiedades desde un par de hectáreas hasta más de cien, con café, potrero, banano y montaña, casi siempre en terreno quebrado con algunos sectores planos. Unas incluyen casa principal, piscina y otras construcciones; otras son puro potrero. El bosque no se puede cambiar a pasto ni a construcción, y los ríos y las nacientes tienen sus áreas de protección, así que calcule cuánta tierra es aprovechable antes de negociar.
Preguntas frecuentes:
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¿Se puede comprar tierra en Chirripó o por Grano de Oro?
Dentro de los territorios indígenas, no. Buena parte del distrito de Chirripó forma parte del territorio cabécar de Alto Chirripó, y el de Bajo Chirripó también entra en el cantón. La Ley Indígena 6172 de 1977 declara esas tierras inalienables y exclusivas de las comunidades, y prohíbe que personas no indígenas las compren, alquilen o arrienden. Fuera de los territorios rige la compraventa normal; si la parcela está hacia el sureste del cantón, verifique antes que nada el plano catastrado contra el límite del territorio.
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¿Qué revisar en un lote del valle cerca de un río?
Primero, el agua. Pregunte a los vecinos hasta dónde ha crecido el río o la quebrada más cercana y si el terreno se ha inundado, y ubique en el plano catastrado la franja de protección de la orilla. Después pida el uso de suelo a la Municipalidad de Turrialba, saque la certificación literal en el Registro Nacional (Registro Inmobiliario) y confirme que el área inscrita coincide con lo que recorrió.
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¿El volcán afecta la compra de una propiedad en Santa Cruz?
Conviene tenerlo en cuenta. Entre 2010 y 2017 la ceniza del volcán Turrialba cayó sobre potreros y caseríos de La Central y La Pastora, y el parque nacional estuvo cerrado hasta 2020. Antes de comprar en las partes altas, consulte el nivel de alerta vigente y pregunte al dueño cómo resistieron la casa, el techo y los potreros esos años.
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¿A qué distancia está Turrialba de San José?
A unos 65 kilómetros. Lo usual es ir por Cartago y seguir por la ruta 10 pasando por Paraíso y Juan Viñas; la alternativa es la ruta 230, que sale de Cartago y pasa por Santa Cruz. Desde la ciudad, la ruta 10 continúa hacia Siquirres y el Caribe.
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¿Hay demanda de alquiler cerca de la universidad?
Sí. La Sede del Atlántico trae cada año estudiantes que alquilan cuartos en la ciudad, por lo general con servicios incluidos. El CATIE tiene residencias propias dentro del campus, de modo que la mayoría de inquilinos de fuera están ligados a la universidad.