Moda
Compra y vende moda en Costa Rica.
Unos tenis Nike o unos jeans Levi’s cuestan bastante más en una tienda tica que en Estados Unidos, y por eso la ropa de marca tiene aquí una segunda vida. Se publican ropa, zapatos, bolsos y relojes de mujer, de hombre y de niños, nuevos con etiqueta o ya usados: el traje que se compró para una boda, el bolso de cuero guardado en su funda, la ropa de chiquito que se quedó pequeña antes de gastarse. Las etiquetas mezclan tallas estadounidenses y europeas y cada marca corta a su manera, así que las medidas de la prenda extendida dicen más que la letra de la talla.
Moda que se queda pequeña y moda que se gasta:
esa diferencia decide casi todo lo que vale la pena comprar usado. La moda infantil se queda pequeña mucho antes de gastarse, así que un vestido de fiesta o una capa para la lluvia de segunda mano suele llegar casi nuevo. La ropa de adulto tiene que aguantar el uso, y llega mejor la que menos se usó: el traje que solo sale para las bodas, el vestido de gala de una sola noche, la ropa de maternidad que se necesitó unos meses. La moda femenina es la rama más amplia, y ahí los bolsos y las joyas suelen sostener su precio mejor que la ropa que los acompaña; en la moda masculina, unos zapatos de cuero que aceptan media suela casi siempre duran más que las camisas con que se usaron.
Licras, trajes de baño y tenis para correr de segunda mano:
los tres dependen de partes que se gastan donde no se ven. En la ropa deportiva para mujer, las licras, los trajes de baño y los tops deportivos viven del elastano, que se vence con el calor y los años: si la tela queda con bolsas en la rodilla o se arruga después de estirarla suavemente, ya cumplió. Los tenis para correr, tanto en los zapatos para hombre como en los de mujer, pueden verse limpios por encima con la espuma de la entresuela ya aplastada, y las arrugas profundas a lo largo de la suela lo delatan.
Nike, Adidas y Levi’s a precio tico:
los tenis y los jeans de marca cuestan aquí bastante más que en Estados Unidos, aunque unos zapatos de cuero para el trabajo cuestan casi lo mismo, y ese sobreprecio es lo que mantiene viva la reventa de marca. Unos tenis Nike o Adidas andan entre ₡55.000 y ₡75.000 nuevos, contra unos ₡25.000 por un vestido sencillo de una cadena de moda rápida. El vestido ya era barato y su tela delgada hace bolitas pronto, así que una vez usado queda poco que vender; unos tenis con la parte de arriba limpia y una entresuela que todavía rebota conservan buena parte de su precio, porque quien los compra se ahorra un precio de tienda alto.
Tenis y bolsos réplica, y la palabra «original» en un anuncio:
por ese mismo precio circulan tantas copias. Un anuncio que dice AAA, 1.1 o réplica describe una copia, y «original, traído de Estados Unidos» por sí solo no prueba nada. Pida el correo de confirmación del pedido o el recibo, y compare la pieza con las fotos oficiales de la marca, nunca con otro anuncio: las copias suelen fallar en las puntadas del logo, la ortografía de la etiqueta de cuidado o el peso del jalador del zíper.
Axilas, cuellos y el trasero del pantalón:
ahí es donde una prenda usada se delata. Busque bolitas en axilas y entrepierna, brillo en el trasero y cuellos y puños enrollados o deshilachados. La tela clara se amarilla en axilas y cuello, y el jean negro se vuelve gris después de muchas lavadas. Corra cada zíper de punta a punta, cuente los botones contra los ojales y fíjese en que el cuello de las camisetas siga plano y no ondulado.
Un clóset que se vacía, prenda por prenda o en bolsa:
sirve cualquiera de las dos si el anuncio deja claros la talla, el uso y los defectos antes de que alguien tenga que escribir. Fotografíe la prenda completa, de frente y de espalda, con luz natural, y de cerca las etiquetas de talla y composición y cualquier mancha o hilo jalado. Ponga las medidas en centímetros junto a la talla, y aclare si se usó o solo se midió. En unos tenis de marca o un bolso de cuero, fotografíe también la etiqueta interior y deje la caja o la funda en la foto. La ropa de niño sale mejor en un solo lote por talla, porque una camisita suelta no justifica un viaje en bus desde Puntarenas, y quien llega a recoger la bolsa debería traer una prenda que al chiquito le quede hoy y medir cada pieza contra ella antes de pagar.