Veintisiete de Abril
Propiedades en Veintisiete de Abril, Costa Rica.
El río Nandamojo nace cerca del pueblo de 27 de Abril y desemboca en un estero de manglar en playa Junquillal; casi todo el distrito vive a lo largo de ese valle. Veintisiete de Abril es el distrito más grande del cantón de Santa Cruz, en Guanacaste, Costa Rica, con unos 300 kilómetros cuadrados que van desde los potreros al oeste de la ciudad hasta el Pacífico. Tierra adentro hay casas de pueblo, fincas ganaderas y terrenos con frente a río en 27 de Abril, Las Delicias y Río Seco. En la costa el mercado es otro: lotes con vista al mar, casas hechas a la medida y alquiler vacacional en Avellanas, Playa Negra y Junquillal. A medio camino queda Paraíso, donde unos y otros hacen el súper, compran en la ferretería y pasan por la farmacia.
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Sobre Veintisiete de Abril:
El distrito ocupa todo el costado oeste del cantón de Santa Cruz. Por la costa limita con Tamarindo y Cuajiniquil, y tierra adentro con Cartagena, Tempate y el distrito central de Santa Cruz. La ruta 160 está asfaltada desde la ciudad de Santa Cruz hasta el pueblo de 27 de Abril, cabecera del distrito, y de ahí caminos vecinales y la ruta 928 siguen hacia el oeste por Paraíso hasta las playas. También lo cruzan las rutas 152, 904 y 909, que unen los caseríos del interior con la carretera costera y con Tamarindo. Playa Junquillal queda a unos 30 kilómetros de Santa Cruz y hay buses varias veces al día desde el mercado municipal. En el censo de 2011 vivían aquí poco más de 7.000 personas, repartidas en decenas de poblados como Hatillo, Guapote, Venado, Pargos o Lagartillo.
Hasta mediados del siglo pasado el valle del Nandamojo se abastecía solo y hasta mandaba granos, ganado y madera al resto del país. Con el auge de la carne, en los años cincuenta y sesenta, buena parte del bosque se quemó para hacer potrero, y el río que los finqueros mayores recuerdan con agua todo el año hoy se seca cuatro o cinco meses. La ganadería sigue mandando en los pueblos del interior, aunque desde 2015 la Asociación Nandamojo ayuda a los finqueros a reforestar los 15 metros que la ley forestal protege a cada lado del río y regala árboles desde su vivero, el Centro Verde. En 27 de Abril están la escuela, el CEN-CINAI y un supermercado; Paraíso suma un súper más grande, ferretería, farmacia y consultorios. En la costa todo gira alrededor del surf. La derecha de fondo de roca de Playa Negra es famosa desde que salió en Endless Summer II, Avellanas tiene olas de playa más nobles, y Los Pargos, el pueblo detrás de Playa Negra, ya es una calle de restaurantes, tiendas de surf, estudios de yoga, cabinas y hoteles pequeños.
Esto es bosque tropical seco, y el verano, de noviembre a abril, define cómo se usa la tierra y qué necesita una casa. El viento sopla caliente y racheado, las quemas en potreros son frecuentes y el suelo quemado no absorbe el agua cuando entran los aguaceros en mayo, así que en invierno se inundan las partes bajas de un distrito que pasa medio año con sed. Muchas propiedades de la costa se construyeron con pozo propio, y Pargos y Lagartillo recibieron agua potable por tubería apenas en 2020, cuando la ASADA tendió 16,6 kilómetros de tubo y levantó un tanque de 200 metros cúbicos. En Junquillal desova la tortuga baula en una playa que no es parque nacional; desde mediados de la década de 2000 vecinos y voluntarios la patrullan y trasladan nidos para protegerlos. Detrás de la arena está el estero de manglar donde los ríos Nandamojo y Venado llegan al mar.
Aquí compran dos públicos que casi nunca buscan lo mismo. En el interior, los pueblos son comunidades guanacastecas de campo, donde el mercado lo mueven finqueros, apicultores y familias que trabajan en la costa; Las Delicias tiene hasta su propia brigada de bomberos voluntarios para la época de quemas. En la costa compran sobre todo extranjeros: surfistas que quieren llegar caminando a Playa Negra, gente que construye en las lomas con vista al mar sobre Junquillal y propietarios de comunidades de baja densidad como Finca Los Pargos. Los Pargos tiene internet por fibra óptica, un detalle que pesa si piensa trabajar desde aquí y no solo pasar el verano.
Casas en Veintisiete de Abril:
En la costa hay desde casas compactas de tres habitaciones en lotes pequeños de Los Pargos, a pocos pasos de Playa Negra, hasta villas de arquitecto con piscina en media hectárea o más. En Finca Los Pargos las casas son más grandes y se levantan en parcelas de al menos 5.000 metros cuadrados, con vista al bosque y al mar. Cerca de Avellanas hay algunos condominios pequeños de casas independientes, y en Junquillal la oferta va de casitas surferas sencillas a villas completas a pocos minutos de la playa. Tierra adentro, las casas en venta en Veintisiete de Abril son casas de pueblo en lote propio en 27 de Abril, Paraíso o Río Seco, con precios pensados para el comprador local y no para el mercado de playa. Sea cual sea la casa, lo primero es preguntar si está conectada a la ASADA o depende de un pozo.
Terrenos y Lotes en Veintisiete de Abril:
La tierra es la mayor parte de este mercado. Cerca de la costa hay lotes con vista al mar en las lomas sobre Junquillal y dentro de Finca Los Pargos, muchos con una quebrada de invierno, además de lotes más pequeños en Paraíso con frente a la ruta 928 asfaltada y luz y agua en la calle. Más adentro las propiedades crecen: potreros con teca, fincas que colindan con el Nandamojo y algunas con salida tanto al camino Paraíso–Playa Negra como al de Río Seco–Marbella. Los lotes en venta cerca de playa Junquillal y las fincas del interior se valoran con lógicas distintas, así que compare cosas comparables. En cualquier terreno rural, recorra los linderos con el plano catastrado en la mano y mida cuánto queda dentro de la franja de protección del río.
Alquileres en Veintisiete de Abril:
Casi todo el alquiler es vacacional: casas amuebladas con piscina cerca de Junquillal y Playa Negra, cabinas y campamentos de surf en Los Pargos y unos cuantos hoteles pequeños a lo largo de la costa. La demanda sube en verano, de noviembre a abril, cuando los caminos están polvorientos pero transitables y llega la gente del surf. Surfistas y viajeros de yoga mantienen parte del movimiento también fuera de esos meses. Si compra para rentar, hable con la ASADA antes de sumar habitaciones o una segunda unidad, porque cada paja nueva necesita su visto bueno.
Preguntas frecuentes:
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El anuncio dice Playa Negra o Junquillal. ¿Eso es Veintisiete de Abril?
En la mayoría de los casos, sí. Avellanas, Playa Negra y Los Pargos, Callejones, Playa Blanca, Junquillal y Paraíso pertenecen al distrito Veintisiete de Abril, código postal 50303, aunque ningún anuncio lo diga. La escritura y el plano catastrado traen el distrito, no la playa. Tamarindo y Cuajiniquil empiezan en los extremos de esta costa, así que si la propiedad está cerca de Avellanas o de Marbella, confirme el distrito en el plano.
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¿De dónde sale el agua en la zona costera?
La ASADA de Paraíso y Junquillal abastece a Paraíso, Junquillal, Playa Blanca, Callejones, Playa Negra, Pargos, Lagartillo, Avellanas y Zapotillo. Algunas propiedades todavía dependen de pozos privados, y el propio Nandamojo se queda sin agua varios meses al año. Antes de firmar, pida al vendedor una carta de disponibilidad de agua vigente de la ASADA o los papeles de concesión del pozo.
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¿Puedo comprar un lote frente al mar en Junquillal o Avellanas?
No como finca inscrita. Los primeros 200 metros desde la pleamar son del Estado: los 50 primeros son zona pública y los 150 siguientes solo se pueden tener en concesión bajo un plan regulador costero aprobado. El Plan Regulador Integral Avellanas–Junquillal lo aprobó el Concejo Municipal de Santa Cruz en diciembre de 2016 y se publicó en 2017, de modo que ahí las concesiones siguen su zonificación. Verifique en el Registro Nacional (Registro Inmobiliario) si lo que compra es una finca con folio propio o una concesión, y pida el certificado de uso de suelo a la Municipalidad de Santa Cruz.
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Me interesa una finca a orillas del Nandamojo. ¿Qué reviso?
Empiece por el río. La ley forestal protege al menos 15 metros en cada margen, y muchas fincas del interior tienen potrero hasta el agua, así que parte de lo que le enseñan puede no ser construible. Pregunte por incendios, porque las quemas de verano son frecuentes, y vea el terreno en invierno, cuando lo deforestado se inunda. Después confirme en el Registro Nacional que el área y los linderos de la escritura coinciden con el plano catastrado, ya que muchas fincas heredadas se han dividido de palabra.
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¿Cómo se llega a las playas desde Santa Cruz?
Se toma la ruta 160 hacia el oeste hasta 27 de Abril y se sigue a Paraíso, donde se abren los caminos a Junquillal, Playa Negra y Avellanas. Para vuelos nacionales, la pista más cercana es la de Tamarindo, y el aeropuerto internacional de Liberia atiende a toda la región. En Los Pargos, las alcantarillas y los puentes nuevos mantienen los caminos transitables durante casi todo el invierno.