Celulares
Compra y vende celulares en Costa Rica.
En Costa Rica hay más líneas celulares que habitantes, y en muchas casas conviven dos clases de teléfono: el inteligente para WhatsApp y la app del banco, y el de teclas para la finca, la construcción o la abuela que solo quiere contestar llamadas. Los dos cambian de manos nuevos y usados, desde un Galaxy o un iPhone sellado hasta el que sobró al renovar el plan. Las viejas redes 2G ya se apagaron y con ellas se retiró toda una generación de celulares básicos, así que importa tanto a qué red se conecta un teléfono como lo bien que se vea.
Android, iPhone, de teclas y todoterreno:
casi todos deciden primero el sistema, porque las apps, los respaldos y los chats se van con él. Hay celulares Android de Samsung, Xiaomi, Motorola y Honor a todo precio, y los celulares iPhone aguantan mejor su valor y pasan toda una vida de iCloud de un teléfono al siguiente. Los celulares Windows son otra historia: WhatsApp y casi todas las apps los abandonaron hace rato, así que un Lumia viejo es pieza de colección o un repuesto para llamar, no un teléfono para el día a día. Los todoterreno de Blackview o Ulefone, con carcasa de hule gruesa y baterías enormes, le sirven a quien trabaja a la intemperie y los deja caer. Los de teclas siguen teniendo público entre quienes quieren una semana de batería y nada que actualizar. Estuches, cargadores y soportes van en accesorios para celular.
Dos chips, 4G y el celular de teclas:
con más líneas que personas, mucha gente necesita un teléfono que reciba dos a la vez, la del trabajo y la personal. Casi todos los Android de gama media traen bandeja para dos chips físicos; otros combinan un chip con una eSIM, así que revise cuál es antes de pasar las dos líneas. En un celular de teclas, busque 4G en la caja. Los que solo funcionan en 2G ya no encuentran red en ningún lado del país, por bien que se vean, y uno 4G sigue funcionando mientras los operadores pasan su tráfico a redes más nuevas. El almacenamiento pesa más de lo que parece: las fotos y los archivos de WhatsApp llenan rápido un celular barato, y si no tiene ranura para tarjeta, después no hay arreglo.
El celular nuevo más barato y lo que le hace al usado:
un teléfono inteligente nuevo de Samsung, Honor o Motorola arranca cerca de ₡50 000, y ese piso le pone techo a cualquier celular económico gastado que se ofrece de segunda mano. Un usado de entrada tiene que quedar bien por debajo de uno sellado, con batería nueva y todas las actualizaciones por delante. El ahorro de verdad está más arriba: un gama media o un gama alta de uno o dos años, cuyo primer dueño ya se comió la caída más fuerte y que todavía trae mejor cámara y mejor pantalla.
Batería, vidrio trasero y la palabra «reacondicionado»:
la batería decide cómo se siente un usado en el día a día. Un iPhone muestra la salud de la batería en Ajustes y muchos Android la reportan en su propio diagnóstico. En cualquier teléfono, una tapa trasera que empieza a levantarse o una pantalla que sobresale del marco delatan una batería hinchada, y ahí se acaba la conversación. Pruebe la cámara, los dos parlantes y una llamada, conecte un cable para ver que cargue y busque empañamiento detrás de los lentes de la cámara, que casi siempre indica que se mojó. «Reacondicionado» en un anuncio debería significar revisado y reparado por quien lo vende, muchas veces con batería nueva; el grado A o B habla solo de la parte estética. Un teléfono traído de Estados Unidos puede venir amarrado a una operadora de allá, y entonces un chip tico marca sin servicio: pruébelo con uno antes de pagar. Después confirme que el IMEI sale válido y que el vendedor cerró su cuenta de Google o de Apple.
El teléfono que sobró al renovar el plan:
de ahí sale buena parte de los usados que valen la pena, y se venden más rápido mientras el modelo sigue vigente. Respalde WhatsApp en Google Drive o iCloud, saque el chip y la tarjeta de memoria, quite sus cuentas y solo entonces restablézcalo. En el anuncio ponga el modelo exacto, el almacenamiento y el color, la salud de la batería y si alguna vez se le cambió la pantalla o la batería. Fotografíe la pantalla encendida sobre fondo blanco, las esquinas y el puerto de carga. Quien venga desde Pérez Zeledón o Siquirres va a querer ver cómo carga y cuánto aguanta la batería con unos minutos de video, así que llévelo a media carga, con su cable original y la caja si la guardó.