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Bienes Raíces
Compra y vende bienes raíces en Costa Rica.
Un apartamento de dos cuartos en un condominio de Barva, un lote con paja de agua cerca de Orotina, una casa de segundo dueño en Guadalupe: aquí se publican propiedades en venta y en alquiler, desde las que están para estrenar hasta las de reventa. En Costa Rica casi todos los precios de venta vienen en dólares y muchos alquileres siguen en colones, así que lo primero que conviene mirar en un anuncio es la moneda. El dueño que alquila un solo apartamento publica junto a las agencias, y la visita se coordina directamente con quien puso el anuncio.
Una casa en su propio lote o un apartamento en condominio:
es la primera decisión, y pesa más en el gasto de cada mes que el propio precio. La casa en lote propio trae techo, tanque, portón y jardín, y su mantenimiento corre por cuenta suya. El apartamento o la casa en condominio comparte caseta de seguridad, zonas verdes y muchas veces piscina, y lo paga con una cuota de mantenimiento mensual. Los lotes y las fincas son otra compra distinta, porque se paga por lo que se puede construir y no por lo que ya está hecho. Para comprar, el punto de partida es propiedades en venta; para vivir con contrato mensual, propiedades en alquiler. Las estadías por semana o por noche en la playa o la montaña tienen su propio espacio en alquileres vacacionales.
Precios de venta en dólares y la cuota encima:
son las dos cosas que hacen que una propiedad cueste más de lo que dice el anuncio. Las ventas se cotizan en dólares en casi todo el país, y muchos alquileres también, así que quien gana en colones ve cómo el costo real de un alquiler en dólares cambia cada mes con el tipo de cambio. Como referencia, un apartamento de dos habitaciones en un condominio de Heredia se alquila por unos ₡450 000 a ₡650 000 al mes, y uno parecido en venta suele pedir entre $150 000 y $200 000. Pregunte si la cuota va incluida en el alquiler y qué cubre, porque vivir en una torre con piscina, gimnasio y seguridad las 24 horas cuesta más que en seis apartamentos detrás de un portón. La mayoría de los propietarios piden un mes de depósito.
Un lote sin carta de agua:
es una compra muy distinta a uno que sí la tiene. Antes de pagar nada por un terreno, pida el plano catastrado, que muestra el lindero medido, y la carta de disponibilidad de agua del AyA o de la ASADA de la zona, la asociación comunal que lleva el agua a muchos distritos rurales. Revise también si está comprando un lote segregado con su propio número de finca o un derecho, una parte de una propiedad más grande que no tiene lindero propio. Cerca de la playa, el anuncio debe decir si el terreno es titulado o está en concesión, porque no se es dueño de la misma manera.
Dónde una casa de reventa enseña los años:
primero mire para arriba. Las manchas cafés en el cielorraso delatan una canoa o un botaguas que dejó pasar agua; las grietas en diagonal que salen de las esquinas de puertas y ventanas merecen que las vea un ingeniero antes de firmar. Abra al mismo tiempo la llave más alta y la ducha para medir la presión, y pregunte si la casa tiene tanque y bomba propios para los días en que baja el agua. Antes de dar cualquier adelanto, busque el número de finca en el Registro Nacional para ver a nombre de quién está y si tiene una hipoteca o un gravamen inscrito. Si va a alquilar, recorra la casa con el dueño el día de la entrega, fotografíe cada detalle y guarde las fotos junto al contrato.
Antes de que alguien maneje hasta su propiedad:
indique provincia, cantón y distrito, y guarde la dirección exacta para quien ya agendó la visita. Ponga por separado el área del terreno y el área de construcción, la moneda del precio y, si es alquiler, el depósito, si acepta mascotas, si va amueblado y cuáles de agua, luz, internet y cuota van incluidos. Fotografíe cada aposento con luz de día, la cocina y los baños despejados, la calle de enfrente para que se vea si es asfalto o lastre, y el tanque. Antes del viaje llegan siempre las mismas tres preguntas: si hay agua todo el día, si la calle se inunda con un aguacero y cuánto es la cuota. Si vende un lote, recorra el lindero antes y chapee alrededor de los mojones, porque un comprador serio que viene de lejos va a buscar el mojón de concreto de cada esquina antes de hablar de precio.