Pejibaye

Propiedades en Pejibaye, Costa Rica.

Pejivalle, con v y doble ele, volvió a ser el nombre oficial del distrito en 2025, aunque en escrituras, planos y rótulos todavía se lee Pejibaye. Es el tercer distrito del cantón de Jiménez, en Cartago, Costa Rica: un valle a 643 metros regado por el río Pejibaye, con cafetales y cañales en las laderas y el bosque de La Marta y Tapantí a la vuelta de las fincas. No hay que confundirlo con el Pejibaye de Pérez Zeledón. Aquí lo que más se ofrece es tierra: lotes planos en el centro con frente a calle pública, fincas pequeñas con casa y terrenos más amplios hacia El Humo y Taus. Son propiedades en Pejibaye para quien quiere vivir entre ríos y montaña, a diez kilómetros de Turrialba.

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Sobre Pejibaye:

El distrito abarca casi 174 kilómetros cuadrados en la vertiente caribe de Cartago y queda a cinco kilómetros de Tucurrique y a menos de diez de Atirro. El pueblo principal está a orillas del río Pejibaye, afluente del Reventazón, nueve kilómetros al sureste de Juan Viñas, la cabecera, y diez al sur de Turrialba. Lo cruzan dos rutas nacionales: la 225, que entra desde Tucurrique hasta Oriente, y la 408, que en 2025 estrenó asfalto en 5,2 kilómetros y un puente nuevo sobre el río, tras veinte años de espera. El punto débil queda fuera del distrito. El puente El Congo, sobre el Reventazón, que une Juan Viñas con Tucurrique, acumula cierre tras cierre, y para el hospital o las compras grandes la gente sale a Turrialba por Atirro.

El pueblo es más viejo que el distrito. En 1748 los frailes recoletos fundaron aquí San José de Pejivalle con familias cabécares traídas de Talamanca, y pocos años después las trasladaron a Orosi. Ya en el siglo XX el valle fue finca bananera y luego hacienda cafetalera, la Pejivalle Farm, cuyo beneficio, levantado en 1928, sigue en pie como punto de referencia del pueblo; Carlos Luis Fallas ambientó allí Gentes y gentecillas, su novela de 1947 sobre los peones de la hacienda. En 1965 el ITCO, hoy INDER, compró 1276 hectáreas de la finca y las repartió en 78 parcelas, y los caficultores fundaron la cooperativa Coopejibaye. Café y caña siguen siendo los dos motores de la economía local.

Detrás del pueblo se levantan las estribaciones de la cordillera de Talamanca. Dentro del distrito, el Refugio de Vida Silvestre La Marta protege 1518 hectáreas de lo que fue una hacienda agroindustrial y hoy vuelve a ser bosque. Abrió al público en 1991, colinda con el Parque Nacional Tapantí y la Reserva Forestal Río Macho, y sus senderos pasan junto a las ruinas de la hacienda rumbo a las pozas de los ríos Gato y Marta. Más cerca del centro, el río Pejibaye recibe paseantes por su agua limpia y mansa, mientras el Humo y el Taus atraviesan la zona rural; en Juray, camino a Atirro, han aparecido numerosos petroglifos. Tanta agua es un atractivo y también una tarea: antes de escoger dónde construir, averigüe hasta dónde llega el río cuando crece.

En el censo de 2011 Pejibaye tenía 3245 habitantes repartidos en un territorio amplio, lo que lo pone entre los distritos menos poblados por kilómetro cuadrado del país. La gente vive en el centro y en una sarta de poblados a lo largo de los caminos: El Humo, Taus, Oriente, La Esperanza, Selva, Chucuyo y Zapote, entre otros. Los lotes del centro se ofrecen para levantar casa propia a una distancia razonable de Turrialba y Cartago, las fincas interesan a quien quiere tierra para producir, y los ríos y el refugio atraen a quien busca una casa de descanso cerca del bosque. Vale la pena recorrer los poblados uno por uno, porque la distancia al centro y el estado del camino varían mucho entre ellos.

Casas en Pejibaye:

Las casas salen a la venta con menos frecuencia que los terrenos, y casi siempre vienen con un buen pedazo de tierra. Un caso típico es una vivienda de tres dormitorios y unos 140 metros cuadrados sobre un terreno de 4400 metros, cerca del centro, con espacio para huerta o algunos cultivos. También cambian de dueño casas de pueblo en lotes pequeños con frente a calle pública. Si le interesa alguna de las casas en venta en Pejibaye, revise el techo, las canoas y hacia dónde desagua el patio con el mismo cuidado que los cuartos: en esta vertiente llueve mucho.

Terrenos y Lotes en Pejibaye:

El mercado se mueve sobre todo con tierra. En el centro, la oferta más común son lotes de 280 a 300 metros cuadrados, planos y con frente a calle pública, pensados para construir vivienda. Cerca del centro también hay terrenos más grandes que se venden para uso mixto, y en El Humo y los demás poblados la tierra se vende por hectárea o fracción, muchas veces como potrero o cafetal. Antes de cerrar trato por alguno de los terrenos en Pejibaye, pida a la ASADA del lugar la disponibilidad de agua y a la Municipalidad de Jiménez el certificado de uso de suelo.

Fincas en Pejibaye:

En las fincas está la historia del distrito. Parte de la tierra agrícola actual viene de las 78 parcelas en que se dividió la antigua hacienda en los años sesenta, y todavía produce café, caña o pasto. Las hay desde poco más de una hectárea, como en El Humo, hasta propiedades más grandes con ladera y quebrada. Si la finca queda cerca de La Marta o al borde de la reserva forestal, confirme que ninguna parte cae dentro de un área protegida, donde talar y construir tiene restricciones.

Alquileres en Pejibaye:

El alquiler en Pejibaye es cosa de vecinos. A largo plazo se alquilan sobre todo casas de pueblo, por ejemplo de tres dormitorios, con los servicios públicos pagados aparte. Junto al río y cerca de La Marta hay algunas casas de descanso que se alquilan por noche o fin de semana, y el refugio tiene albergue y zona de acampar propios. Pasar unas semanas en una de ellas en pleno invierno es la mejor manera de ver cómo se portan los caminos y los ríos antes de comprar.

Preguntas frecuentes:

  • ¿Pejibaye y Pejivalle son el mismo lugar?

    Sí. En 2025 la Asamblea Legislativa cambió el nombre oficial del distrito y de su cabecera de Pejibaye a Pejivalle, recuperando la grafía antigua. Las escrituras, planos y asientos registrales anteriores al cambio dicen Pejibaye, así que es normal encontrar los dos nombres en los papeles de una misma propiedad. Se trata del distrito de Jiménez, en Cartago, no del Pejibaye de Pérez Zeledón.

  • ¿Qué revisar si la parcela viene de la antigua colonia agrícola?

    Lo primero es saber si el terreno fue una de las parcelas que entregó el ITCO, hoy INDER. En el Registro Nacional (Registro Inmobiliario) aparecerá cualquier limitación ligada a ese origen, además de hipotecas y servidumbres; si la limitación sigue inscrita, averigüe si ya venció o si el INDER debe autorizar la venta. Después recorra los linderos con un topógrafo y compárelos con el plano catastrado, y confirme el uso de suelo en la Municipalidad de Jiménez.

  • ¿Cómo se llega a Pejibaye?

    Desde Turrialba se baja hacia el sur pasando por Atirro, y el pueblo queda a menos de diez kilómetros de allí. Desde Juan Viñas se cruza el Reventazón por el puente El Congo hasta Tucurrique y se siguen cinco kilómetros. Ese puente se ha cerrado muchas veces, así que conviene consultar su estado antes de ir a ver una propiedad.

  • ¿Quién da el servicio de agua?

    El acueducto municipal de Jiménez abastece Juan Viñas y La Victoria; en Pejibaye el agua la administran asociaciones comunales, las ASADAS. Antes de comprar un lote, pida a la ASADA una carta de disponibilidad para esa propiedad.

  • ¿Qué hay para disfrutar de la naturaleza cerca?

    El Refugio de Vida Silvestre La Marta está dentro del distrito, con senderos, pozas, zona de acampar y las ruinas de la vieja hacienda, y colinda con el Parque Nacional Tapantí. El río Pejibaye, cerca del centro, es el balneario de los vecinos.