Curubandé

Propiedades en Curubandé, Costa Rica.

Curubandé vive al pie de un volcán que trabaja: a nueve kilómetros del pueblo, cuesta arriba, el ICE saca vapor del Rincón de la Vieja para mover las plantas geotérmicas de Las Pailas, y ese mismo calor del subsuelo alimenta las aguas termales y los baños de barro que atraen turistas a diario. Es un distrito rural del cantón de Liberia, en Guanacaste, Costa Rica, que sube desde la Interamericana hasta las puertas del parque nacional. Aquí se vende sobre todo tierra, desde lotes pequeños a orillas de la calle de entrada hasta fincas de varias hectáreas de cara al volcán, pasando por terrenos con árboles grandes. En casas hay de todo un poco: viviendas de familia cerca de la plaza, construcciones nuevas en un pequeño condominio y alguna propiedad lista para funcionar como hospedaje. Al centro de Liberia se llega en unos veinte minutos y al aeropuerto en unos cuarenta.

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Sobre Curubandé:

El distrito nació el 26 de noviembre de 1971, cuando se segregó del distrito central de Liberia, y ocupa unos 81 kilómetros cuadrados al noreste de la ciudad. Se entra por la ruta 1, la Interamericana Norte, unos cinco kilómetros después de Liberia en dirección a Nicaragua. Desde el desvío, una calle asfaltada atraviesa potreros, plantaciones de teca y bosque seco hasta el pueblo, y de ahí sigue subiendo hacia el sector Las Pailas del Parque Nacional Rincón de la Vieja, a unos 25 kilómetros de la carretera. La cabecera oficial es Cereceda; los otros poblados son Colorado, Porvenir y el propio Curubandé, y los barrios, Gallo y San Rafael. Hay bus a Liberia varias veces al día, un viaje de unos 25 minutos, aunque para el día a día lo práctico es tener carro.

La vida del pueblo gira alrededor de la plaza: la cancha, la iglesia, la escuela, un par de minisúper y una soda donde sirven casados, tortillas palmeadas y frescos naturales. Muchas familias siguen trabajando parcelas de menos de cinco hectáreas o crían algo de ganado, y cada vez más gente se emplea en los hoteles, termales y parques de aventura de camino al volcán. El más grande, Hacienda Guachipelín, a cinco kilómetros al este de la escuela, es hacienda ganadera desde 1880 y todavía mantiene unas 220 cabezas de ganado Brahman en sus 1.400 hectáreas, junto al hotel. El otro gran empleador es el ICE, que tiene dentro del distrito el campo geotérmico de Las Pailas; la segunda planta, Pailas II, entró en operación en julio de 2019 con 55 megavatios. Para el hospital, los bancos y el supermercado grande, la gente baja a Liberia.

Al paisaje lo definen dos ríos. El Blanco y el Colorado nacen en las faldas del volcán y cruzan el distrito rumbo al Tempisque, y los minerales que arrastran le dan a sus pozas ese azul turquesa tan particular. La Pipa, la poza más grande, queda a un kilómetro del centro del pueblo, y en el cañón del río Colorado, a kilómetro y medio del desvío de la Interamericana, hay cerca de cincuenta petrograbados precolombinos tallados en la roca. La altitud media del distrito pasa apenas de los 300 metros y el terreno va subiendo hacia el volcán, así que al caer la tarde refresca un poco más que en la costa. De mayo a noviembre las lluvias reverdecen los potreros y convierten en barro los caminos de tierra: un lote al que se llega sin problema en marzo puede pedir doble tracción en octubre.

En el censo de 2011 el distrito tenía unos 2.500 habitantes, y desde entonces ha seguido creciendo con el turismo del parque y las obras geotérmicas. La mayoría son familias guanacastecas que llevan generaciones en estas tierras, y en la calle y en la pulpería se habla español. Los compradores nuevos son de dos tipos. Por un lado, familias de Liberia que buscan un terreno más amplio y más tranquilidad sin alejarse del trabajo; por otro, extranjeros que llegan por la vista al volcán, el espacio y precios muy por debajo de los pueblos de playa, con Playas del Coco a cerca de una hora.

Casas en Curubandé:

Lo que más se ofrece son casas de familia en el pueblo y sus alrededores, de una planta y en lotes de unos cientos de metros cuadrados. Más afuera aparecen casas de campo en terrenos amplios, algunas con piscina y vista al volcán, y alguna propiedad grande, como un antiguo bed and breakfast con piscina natural y lotes de una hectárea ya segregados al lado. Si anda buscando casas en venta en Curubandé, visite la propiedad dos veces: en marzo, con el potrero seco y el calor en su punto más alto, y en octubre, cuando los aguaceros ponen a prueba el techo, las canoas y el camino de entrada.

Terrenos y Lotes en Curubandé:

El grueso del mercado es tierra. Sobre la calle que sale de la Interamericana hay lotes pequeños de unos 300 metros cuadrados, lotes de unos 1.000 metros frente a calle y lotes de 2.400 a 2.600 metros en el tramo asfaltado, a dos kilómetros de la ruta 1, con agua y luz disponibles. Más adentro salen terrenos de casi una hectárea, algunos llenos de árboles grandes, y fincas de montaña de veinte hectáreas o más en las faldas que suben hacia el parque. En los terrenos en venta en Curubandé, la vista al volcán y la arboleda marcan el precio, y la distancia al asfalto decide cuánto lo va a poder disfrutar en invierno.

Proyectos Nuevos en Curubandé:

El único proyecto planificado es Harmony Homes, un pequeño condominio cerrado en las afueras del pueblo. Los lotes miden 8 por 30 metros y el comprador combina sobre ellos los modelos del constructor; todas las casas se levantan sobre fundaciones elevadas, con estructura de acero y acabados en madera. Algunas propiedades tienen dos casitas de 45 metros cuadrados pensadas para vivir o alquilar, y algunas unidades tienen acceso privado al río. Es la opción más cercana en la zona a una casa nueva cerca del Rincón de la Vieja llave en mano, con casa y lote en un solo paquete.

Alquileres en Curubandé:

El alquiler vacacional aquí depende del parque, no de la playa. El huésped viene por los senderos de Las Pailas, las aguas termales, el tubing y las cataratas, y comparte camino con hospedajes como Hacienda Guachipelín, Cañón de la Vieja Lodge, Tiquisia Lodge, que lleva una familia del pueblo, y el Amazilia Guesthouse en el kilómetro 8. Las estadías suelen ser más cortas que en la costa y la temporada verde es más floja. Si compra para alquilar, tome en cuenta que el sector Las Pailas cierra los lunes y que la actividad del volcán puede obligar a cerrar senderos de un día para otro.

Preguntas frecuentes:

  • ¿Se puede vivir en Curubandé y trabajar en Liberia?

    Sí, y mucha gente lo hace. Del pueblo al centro de Liberia hay unos veinte minutos en carro por calle asfaltada, y el bus hace el recorrido varias veces al día en unos 25 minutos. El aeropuerto internacional de Guanacaste queda a unos cuarenta minutos, y el Hospital Enrique Baltodano, los bancos y los supermercados grandes están en Liberia.

  • ¿El volcán es un riesgo para una propiedad en Curubandé?

    El Rincón de la Vieja es un volcán activo y su peligro principal son los lahares, avalanchas de lodo y material que bajan por los ríos. La mayoría han bajado por el lado norte, hacia Upala, y el flanco sur, donde está Curubandé, tiene un riesgo moderado. Moderado no quiere decir nulo: en 2016 un aguacero fuerte provocó una avalancha por el río Blanco que mató a tres personas en la catarata Oropéndola. Construya bien por encima de los cauces y esté pendiente de las alertas de la CNE, que incluye a Curubandé cuando emite avisos por el volcán.

  • El lote que me interesa se segregó hace poco de una finca familiar. ¿Qué reviso?

    Buena parte de los lotes pequeños de la calle a Curubandé son segregaciones recientes de fincas de familia, así que los papeles pesan tanto como la vista. Pida a su abogado que confirme en el Registro Nacional (Registro Inmobiliario) que el lote tiene folio real propio, que el plano catastrado coincide con las cercas y que la Municipalidad de Liberia aprobó la segregación y le dará el certificado de uso de suelo. Pida también la carta de disponibilidad de agua de la ASADA o de AyA, porque sin ella no le van a dar el permiso de construcción.

  • ¿Puedo construir a la orilla del río Blanco o del Colorado?

    Solo guardando distancia. La Ley Forestal protege las márgenes de los ríos: en zona rural no se puede construir ni talar en los 15 metros a cada lado del cauce si el terreno es plano, ni en los 50 metros si es quebrado. En estos dos ríos, ese retiro es además su mejor protección contra una crecida o un lahar, así que mídalo en el terreno antes de enamorarse de un lote con río.

  • ¿Hace falta un carro doble tracción?

    Para llegar al pueblo, no. La calle desde la ruta 1 está asfaltada y un carro normal entra y sale en cualquier época del año. Pero muchas fincas y algunos lotes quedan sobre caminos de lastre o de tierra, y a La Pipa conviene bajar a pie o en doble tracción. Antes de comprometerse, recorra en invierno el camino hasta la propiedad.