Nicoya
Propiedades en Nicoya, Costa Rica.
De la ola de Punta Guiones a los manglares de Puerto Humo, a orillas del Tempisque, hay sesenta kilómetros, y todo ese trayecto queda dentro del cantón de Nicoya. El cantón atraviesa la península de lado a lado, en Guanacaste, Costa Rica: bajuras ganaderas y humedales al este, la ciudad que hace de centro para toda la región en medio y las playas de Sámara y Nosara frente al Pacífico. Una sola municipalidad atiende ese territorio completo, desde las fincas del lado del Tempisque hasta los permisos de construcción en las lomas de Guiones. Aquí se consiguen casas de familia y lotes alrededor de la ciudad, fincas y casas de pueblo en los distritos del interior, y en la costa villas, alquileres de temporada y terrenos inscritos detrás de la zona marítimo-terrestre.
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Sobre Nicoya:
El 7 de diciembre de 1848 Nicoya quedó establecida como el segundo cantón de Guanacaste, con apenas dos distritos: Nicoya y Mansión. Con los años cedió territorio a dos cantones nuevos, Nandayure en 1961 y Hojancha en 1971, y a la vez sumó distritos propios: Quebrada Honda en 1967, Sámara en 1971, Nosara en 1988 y Belén de Nosarita en 1994, que junto con San Antonio completan los siete actuales. Sus 1.337 kilómetros cuadrados limitan al norte con Santa Cruz y Abangares, al sur con Hojancha y Nandayure, al este con el golfo de Nicoya y al suroeste con el océano Pacífico. Desde San José se entra por la ruta 18 y el puente La Amistad sobre el Tempisque, que empalma con la ruta 21 en Mansión; la 21 sigue al norte hacia Santa Cruz y Liberia, y la ruta 150 baja hacia Sámara, desde donde la carretera costera sube por Garza hasta Nosara.
El censo de 2011 contó 50.825 habitantes en el cantón, y casi la mitad vivía en el distrito central, dentro de la ciudad o en sus alrededores. La ciudad cumple funciones de cabecera regional para toda la península: ahí están el Hospital La Anexión, los tribunales, los bancos y una sede de la Universidad Nacional. En ese mismo censo casi siete de cada diez trabajadores se ganaban la vida en el comercio y los servicios, pero menos de la mitad de la población vivía en zona urbana, y el campo sigue moviéndose al ritmo del ganado, el arroz, el maíz y el melón. En la costa mandan el turismo y la construcción, con escuelas de surf, estudios de yoga, hoteles pequeños, restaurantes y las empresas que construyen y administran casas en Sámara y Nosara. Los nacidos en el extranjero eran apenas el 3,3% de los vecinos.
El este del cantón es bajura plana que escurre hacia el Tempisque. Por Puerto Humo, Pozo de Agua, Corralillo y Cañal, los humedales y los brazos del río se extienden en dirección al Parque Nacional Palo Verde, y desde Puerto Humo salen lanchas a recorrer los manglares. En 2023 la comunidad de Pozo de Agua empezó a rehabilitar su humedal con fondos del Inder. Hacia el oeste el terreno sube a los cerros calizos del Parque Nacional Barra Honda, a 22 kilómetros al noreste de la ciudad, el único parque nacional del país que protege un sistema de cavernas, con un mirador en Nacaome que domina el golfo, la isla Chira y el valle del Tempisque. Pasada la ciudad, las lomas se vuelven más empinadas camino al Pacífico, y entre Sámara y Nosara la costa va alternando playas, puntas rocosas y desembocaduras. Dos factores pesan en lo que se construye y se compra: el agua, que escasea en verano y es lo primero que hay que preguntar por cualquier lote, y el terremoto de magnitud 7,6 del 5 de septiembre de 2012, que dejó viviendas dañadas en todo el cantón.
La mayoría de los vecinos son familias nicoyanas de muchas generaciones, y en la ciudad y el interior quienes compran son sobre todo costarricenses que buscan casa, lote o finca para vivir o trabajar. Las playas funcionan con otra lógica. Sámara y Nosara atraen a compradores extranjeros, muchos de los cuales ya viven ahí todo el año, tienen negocio o hijos en las escuelas locales, y a inversionistas que compran para alquilar a turistas. Además, la fama de la península como una de las zonas azules del mundo, donde abundan las personas que pasan de los noventa y los cien años, ha llevado a que guías de retiro incluyan a Nicoya entre los lugares más saludables para vivir.
Casas en Nicoya:
Lejos de la playa, lo que más se ofrece son casas costarricenses de toda la vida: viviendas de una planta en los barrios de la ciudad, casas más nuevas en residenciales cerrados en las afueras y casas de pueblo, cada una en su lote, en Mansión, San Antonio, Quebrada Honda y Belén de Nosarita. Cerca de la costa el panorama es otro, con casas de vacaciones a pocos pasos de la arena en Sámara y villas hechas a la medida, escondidas en el bosque detrás de playa Guiones y Pelada. Entre un mercado y otro la diferencia de precio es grande, así que las casas en venta en el cantón de Nicoya van desde la primera vivienda de una familia en el centro hasta la segunda casa con piscina y vista al mar. Si la casa se construyó antes de septiembre de 2012, pida que un ingeniero revise la estructura, y en las bajuras del Tempisque pregunte hasta dónde llegó el agua en las últimas inundaciones.
Terrenos y Lotes en Nicoya:
El terreno para construir es de lo más común en la oferta del cantón. Alrededor de la ciudad se trata de lotes con servicios en las salidas del centro; en Nosara los lotes se identifican con letra de sección y número, y en Sámara lo que se busca es tierra inscrita detrás de la franja de concesión de la playa. En la costa, un lote que ya tiene medidor o una carta de disponibilidad de agua vigente vale bastante más que uno sin ella, y dentro de la zona de amortiguamiento del refugio de Ostional, que abarca las secciones de playa de Nosara, el reglamento municipal limita qué parte del terreno puede ocupar la casa. Al comparar lotes en venta en Nicoya, resuelva primero lo del agua y después enamórese de la vista.
Fincas en Nicoya:
Entre la ciudad y el mar, y también hacia el Tempisque, el cantón es tierra ganadera. En San Antonio, Quebrada Honda, Mansión y Belén de Nosarita salen a la venta fincas con potrero, quebradas, parches de bosque seco y una casa de campo vieja, a lo largo de la ruta 150 y de los caminos de lastre que se desprenden de ella. Hay quien busca una finca en producción y hay quien solo quiere unas hectáreas para levantar una casa o un pequeño centro de retiro; para segregar un lote de una finca más grande hacen falta el visto bueno municipal y un plano catastrado nuevo. Antes de negociar un precio por hectárea, averigüe cuándo y cómo se midió la finca por última vez.
Alquileres en Nicoya:
En el cantón conviven dos mercados de alquiler que casi no se tocan. En la ciudad se alquilan por mes apartamentos y casas pequeñas a quienes trabajan o estudian ahí, desde personal del hospital hasta estudiantes universitarios. En la costa, buena parte de las casas de Sámara y Nosara se rentan a turistas por noche o por semana, con la demanda más alta en verano, en Navidad y en Semana Santa. Quien vive todo el año cerca de la playa suele instalarse en los pueblos de atrás, como Bocas de Nosara. Si compra para rentar, defina en cuál de los dos mercados va a jugar antes de escoger el distrito.
Hoteles y Locales Comerciales en Nicoya:
El comercio del cantón se reparte en dos polos. En la ciudad, tiendas, oficinas y lotes comerciales se agrupan en el centro y en las vías de entrada y salida, y le dan servicio a toda la península. En la costa, hoteles boutique, cabinas, centros de yoga y restaurantes se venden como negocios en marcha en Sámara y Nosara. En ambos casos, confirme que el certificado de uso de suelo permita la actividad que tiene en mente y que la conexión de agua sea comercial y no de vivienda.
Preguntas frecuentes:
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¿Esta página es de la ciudad de Nicoya o de todo el cantón?
De todo el cantón, con sus siete distritos, desde la ciudad y las bajuras del Tempisque hasta las playas de Sámara y Nosara. Nicoya es también el nombre del distrito central y de la península entera, que abarca partes de otros cantones de Guanacaste y de Puntarenas. A la hora de comprar, el distrito que aparece en el plano catastrado le dice con exactitud dónde está la propiedad.
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¿Puedo ser dueño de una casa frente al mar en Sámara o Nosara?
No en propiedad plena. La Ley de la Zona Marítimo Terrestre declara públicos los primeros 50 metros desde la pleamar, y los 150 siguientes solo se pueden ocupar con una concesión municipal. En Nosara, los 200 metros detrás de playa Nosara, Pelada y Guiones forman parte del refugio de vida silvestre de Ostional, donde no se otorgan concesiones. La tierra inscrita empieza detrás de esas franjas, y en ambos pueblos puede quedar a una caminata corta de la arena.
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¿Se puede comprar una finca dentro del territorio indígena de Matambú?
No. Matambú, territorio chorotega creado en 1980, ocupa parte de los distritos de Nicoya y Mansión y se extiende también a Hojancha. La Ley Indígena 6172 de 1977, en su artículo 3, prohíbe que personas no indígenas compren, alquilen o arrienden esas tierras, y declara nulo cualquier negocio de ese tipo. Fuera de ese territorio el cantón es propiedad común y corriente, así que si le interesa una finca vecina a Matambú, verifique en el plano catastrado que quede fuera del límite.
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¿Qué debo revisar antes de comprar un terreno en el cantón?
Depende de dónde esté. En la costa el riesgo es el agua: pida el medidor o una carta de disponibilidad vigente del AyA o de la ASADA de la zona, y en Nosara revise el reglamento de amortiguamiento. En el interior, asegúrese de que la finca esté inscrita y no se posea solo de hecho, y en las bajuras del Tempisque, si puede, recórrala en época de lluvias. En cualquier distrito, saque el estudio registral en el Registro Nacional (Registro Inmobiliario), compare el plano catastrado con los mojones en el terreno y pida el certificado de uso de suelo en la Municipalidad de Nicoya antes de firmar.
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¿A qué distancia queda Nicoya de San José y de Liberia?
La ciudad está a poco más de 200 kilómetros de San José por carretera, casi todo por la Interamericana y luego por la ruta 18, cruzando el puente sobre el Tempisque. Liberia, con el aeropuerto internacional más cercano, queda a 76 kilómetros al norte por la ruta 21. Para Sámara y Nosara hay que sumar el viaje hacia la costa, y el último tramo hasta Nosara se asfaltó apenas en 2020.