Moda Infantil
Compra y vende moda infantil en Costa Rica.
Un chiquito puede dejar pequeños unos tenis, una camisa UV y la camiseta del Saprissa o de la Liga en lo que un adulto tarda en gastar una sola prenda, y por eso tanta ropa infantil llega en buen estado a una segunda familia. Aquí está la ropa, el calzado y los accesorios de niña y de niño, desde que se acaban las tallas de bebé hasta los primeros años de colegio, nuevos con etiqueta o usados. Los zapatos son la compra que hay que medir, la camisa UV la que hay que ver a contraluz y la camiseta de equipo aquella en la que la temporada cambia el precio.
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Niña, niño y las prendas que sirven para los dos:
la moda infantil se ordena primero por quién la usa y después por tipo de prenda. La moda de niña y la moda de niño tienen cada una ropa, zapatos y accesorios: un vestido de baño va en ropa de niña y unos tacos de fútbol en zapatos de niño. Lo unisex, como una camisa UV lisa, va en la sección del chiquito para quien se compró, con «unisex» en el título. Las tallas por meses van con la ropa de bebé.
Tenis y zapatos infantiles con el pie medido en centímetros:
esa medida ahorra casi todos los viajes en vano. El calzado infantil que se vende aquí puede traer la talla estadounidense con una C o una Y, el número europeo o un número cercano al largo del pie en centímetros. Párelo sobre una hoja con el talón contra la pared, marque el dedo más largo y mida. Un zapato que por dentro tenga un centímetro más deja espacio para crecer sin que se salga el talón. Pídale al vendedor el largo interior y no el número de la lengüeta. La ropa es menos exacta: la etiqueta indica la edad, pero la talla 6 de una marca es la 5 de otra, así que dele al vendedor la estatura del chiquito.
Camisas UV y tela UPF 50+ para la playa:
en Playa Hermosa o Puerto Viejo, una de manga larga protege más que el bloqueador que un chiquito no se deja poner dos veces, porque cerca del mediodía el índice UV llega con frecuencia a niveles muy altos en las dos costas. El UPF 50+ de la etiqueta dura lo que dure el tejido: estirada sobre un niño que ya creció, gastada por el cloro o simplemente mojada, la tela deja pasar más luz. Compre la talla que no jale en los hombros y enjuáguela en agua dulce después de cada baño.
Camisetas de Saprissa, Alajuelense y Herediano en tallas de niño:
los clubes grandes las sacan en tallas por edad, más o menos de los tres a los doce años, y nuevas andan entre ₡18.000 y ₡38.000 según el equipo. Cada temporada sale un diseño nuevo y en ese tiempo el chiquito pega el estirón, así que muchas pasan a otra familia casi sin uso. La de la temporada actual y sin nombre en la espalda conserva más su precio que un diseño viejo. Un nombre estampado limita la venta a los aficionados de ese jugador. Las copias abundan: compare el escudo, el patrocinador y el logo de la marca deportiva con las fotos oficiales del club para esa temporada.
Calzado infantil usado y lo que dice la plantilla:
un zapato guarda la huella del chiquito que lo usó. Saque la plantilla: si trae marcados los dedos de otro pie o el talón gastado de un solo lado, el zapato ya tomó la forma de otro pie y no le va a asentar bien a uno nuevo. Apriete el talón por detrás: si se dobla hasta quedar plano, ya no sostiene el pie. Una suela abierta en la punta de tanto frenar en bici casi nunca vale el arreglo en un zapato que igual se va a quedar pequeño. En la ropa, los zíperes, los broches y el elástico de la cintura fallan mucho antes que la tela. Ponga la camisa UV usada contra una ventana: si se ve la luz en los hombros, ya se adelgazó.
Tenis, camisas UV y camisetas de equipo que ya no les quedan:
se venden con los datos que un papá o una mamá pregunta primero. Indique el largo interior del zapato en centímetros, la edad de la etiqueta y la estatura del chiquito cuando todavía le quedaba y, en una camiseta de equipo, la temporada y si lleva nombre estampado. Fotografíe los zapatos de lado y por debajo para que se vea la suela, y la camisa UV a contraluz. Quien viene desde Liberia o Pérez Zeledón a recoger un par suele traer al chiquito: déjelo caminar unos pasos con sus medias de siempre, porque un zapato que en la mano parece bien puede apretar en la punta ya puesto.