San Ignacio

Propiedades en San Ignacio, Costa Rica.

Hace más de sesenta años las hermanas Julia y Romelia Rojas vendieron una finca en Cedral para pagar el altar de oro que hoy luce la iglesia de San Ignacio, la pieza más conocida de Acosta. San Ignacio es el distrito primero y la cabecera del cantón de Acosta, en la provincia de San José, Costa Rica, y allí están la municipalidad, el mercado, los bancos y el colegio técnico del cantón. Sus barrios, de Turrujal a San Luis, Corral y Vereda, forman el núcleo urbano más poblado del cantón, con algo más de diez mil habitantes. Lo que más se mueve aquí son las casas en venta en San Ignacio de Acosta sobre lotes pequeños y los lotes para construir. En las orillas del distrito todavía aparece alguna casa con varios miles de metros de terreno.

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Sobre San Ignacio:

El distrito ocupa 22,7 kilómetros cuadrados en el noreste de Acosta y limita con Palmichal al norte, Guaitil al oeste, Cangrejal al sur y el cantón de Aserrí al este. Por él pasan las rutas nacionales 209 y 301. Hacia San José se sale por la 209, pasando por Vuelta de Jorco, Tarbaca, Aserrí y Desamparados, que es también el recorrido del bus. Desde el centro salen además ramales hacia San Luis y Turrujal.

Antes de llamarse San Ignacio, el pueblo fue La Candelaria, por el cerro vecino, y como Candelaria de Aserrí levantó su primera ermita en 1878. La parroquia se erigió en 1899 y, al crearse el cantón el 27 de octubre de 1910, el pueblo quedó como cabecera. Durante años se le llamó simplemente Acosta, hasta que adoptó el nombre de su patrono, San Ignacio de Loyola, para no confundirse con el cantón. El altar de la iglesia, de mármol y oro de 18 quilates, salió de un taller de Valencia y sus primeras piezas llegaron en 1960. Frente al templo está el Parque Central Monseñor Sanabria, y la Municipalidad de Acosta ocupa el costado norte de la iglesia.

La vida del distrito gira en torno al comercio y los servicios, y buena parte de sus vecinos trabaja en San José, en oficinas, servicios y puestos técnicos. El resto del cantón es agrícola, con el café por delante y luego el ganado de carne, los cítricos, la apicultura y la flor de itabo, y es a San Ignacio adonde esa economía viene a hacer trámites, comprar y vender. El Centro Agrícola Cantonal produce árboles de cítricos y aguacate, y en Aguablanca, comunidad que el distrito comparte, se cultiva por hidroponía. Fuera del casco urbano, el distrito incluye Tablazo, Potrerillos, Alto Escalera, Alto Los Mora, Resbalón, Esperanza y parte de Chirraca.

Acosta tiene el relieve más quebrado de todos los cantones del país, y en San Ignacio se nota: calles en pendiente y lotes que obligan a pensar en muros y drenajes. En octubre de 2017 la tormenta Nate dejó daños graves en todo el cantón. La erosión y las grietas en Vuelta de Jorco han dejado la ruta 209 a un solo carril en algunos momentos, y de esa vía depende el pueblo entero. El distrito pasó de 697 habitantes en 1883 a 9.016 en el censo de 2011; quien compra aquí suele ser una familia del propio cantón o un hogar que trabaja en la capital y quiere casa propia.

Casas en San Ignacio:

Lo común es una casa unifamiliar de 100 a 130 metros cuadrados, con tres o cuatro habitaciones, en un lote de entre 160 y 280 metros. Se encuentran en Turrujal, incluido barrio Guanacaste, detrás del Colegio Técnico Profesional y alrededor del centro. Hay también alguna casa grande, como una de cuatro habitaciones y 280 metros de construcción cerca de Turrujal, en un rango de precio muy por encima del resto del pueblo. En las orillas del distrito aparecen casas con varios miles de metros de terreno, para quien quiere espacio sin alejarse de los servicios. Al comparar casas en San Ignacio de Acosta, mire primero el tamaño del lote y la entrada, que en este terreno pesan tanto como la construcción.

Terrenos y Lotes en San Ignacio:

Los lotes residenciales son pequeños: entre 165 y 300 metros cuadrados en Turrujal y sus alrededores. Los mejores tienen plano catastrado, escritura e impuestos al día, y algunos cuentan ya con certificado de uso de suelo aprobado para vivienda. Otros tienen salida por servidumbre, la forma habitual de dar acceso cuando una propiedad familiar se divide en lotes. Los terrenos grandes aparecen con menos frecuencia. Si busca lotes en venta en San Ignacio, revise la pendiente y por dónde corre el agua con el mismo cuidado que los papeles.

Preguntas frecuentes:

  • ¿Cómo se llega de San Ignacio a San José?

    Por la ruta 209, que sigue por Vuelta de Jorco y Tarbaca hasta Aserrí y Desamparados; el bus hace el mismo trayecto. Es la vía de la que depende todo el cantón y en Vuelta de Jorco ha llegado a quedar a un carril, así que conviene revisar cómo está si va a viajar a diario. Hacia el oeste, la misma 209 cruza Palmichal rumbo a Mora, y la 301 baja hacia Cangrejal.

  • Me interesa un lote con salida por servidumbre en Turrujal, ¿qué reviso?

    Que la servidumbre esté inscrita en el folio real del Registro Nacional y aparezca en el plano catastrado: un paso que existe solo por acuerdo entre parientes puede cerrarse más adelante. Pida en la Municipalidad de Acosta el certificado de uso de suelo y confirme que hay disponibilidad de agua para el lote. Si el lote está en ladera, fíjese en los muros de contención, en lo que queda arriba y abajo y en el camino que toma el agua cuando llueve fuerte.

  • ¿Qué servicios hay en el pueblo?

    Al ser cabecera, San Ignacio concentra la municipalidad, el mercado municipal, bancos, cooperativas, farmacias y comercio. Aquí está el Colegio Técnico Profesional de Acosta, igual que una sede regional de la UNED, y el distrito tiene varias escuelas, entre ellas la Cristóbal Colón y la Fernando de Aragón.

  • ¿Se consiguen casas con terreno cerca del centro?

    Sí, aunque no abundan. La mayor parte del pueblo son lotes pequeños, pero en las orillas del distrito hay casas con varios miles de metros cuadrados. Cuanto más lejos del centro, más pesan el camino y la pendiente en lo que vale la propiedad.