Mora

Propiedades en Mora, Costa Rica.

En el centro histórico de Ciudad Colón, junto al viejo mercado, crece un jícaro al que se le calculan más de cuatrocientos años y que en 2004 fue reconocido como Árbol Excepcional. Ese árbol es casi un emblema del cantón de Mora, en el oeste de la provincia de San José, Costa Rica, que se llamó Pacaca hasta 1896 y que hoy combina una cabecera bien servida con distritos de campo. Ciudad Colón y Brasil de Mora reúnen la mayor parte de las casas, los condominios pequeños y las propiedades con vista al cañón del Virilla. Hacia el sur y el oeste el mercado se vuelve de tierra: lotes en ladera, quintas y fincas en Piedras Negras y Picagres, y terrenos de familia en Tabarcia y Jaris. El alquiler se mueve alrededor de Ciudad Colón, empujado sobre todo por la Universidad para la Paz.

Sobre Mora:

El cantón ocupa unos 162 km² en el borde occidental del Valle Central y forma parte de la Gran Área Metropolitana, aunque buena parte de su territorio es campo, bosque y montaña. Colinda con Santa Ana por el este, con Alajuela y Atenas por el norte, con Puriscal y Turrubares por el oeste y con Acosta por el sur. La Ruta 27, la autopista de peaje entre San José y Caldera, atraviesa el norte del cantón a la altura de Brasil de Mora. Desde Ciudad Colón, la 239 sube hacia Puriscal y la 209 sigue por Guayabo y Tabarcia rumbo a Acosta; la 136, por su parte, cruza el oeste bajo del cantón pasando por Piedras Negras. De Ciudad Colón salen buses a San José durante todo el día, pero Piedras Negras no tiene servicio regular y ahí el carro es indispensable.

Mora nació en 1883 como cantón de Pacaca, nombre heredado del asentamiento huetar que encontraron los españoles, y en 1896 pasó a llamarse Mora en honor a los presidentes Juan Mora Fernández y Juan Rafael Mora Porras. Tiene siete distritos y algo más de 30.000 habitantes, y más de la mitad vive en el distrito de Colón. Ahí se concentran el comercio, los bancos, la clínica, la municipalidad, las fábricas y casi toda la vivienda urbana; los otros seis distritos viven del campo, de un turismo a pequeña escala y del trabajo en otros cantones del Valle. La Universidad para la Paz, creada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1980, tiene su campus en el bosque sobre el pueblo y atrae estudiantes y personal de muchos países. En 2011, poco más del 7 % de los habitantes del cantón había nacido en el extranjero.

Aquí el relieve manda. Las lomas de Colón, Tabarcia, Piedras Negras y Picagres son laderas de fuerte pendiente sobre rocas volcánicas y sedimentarias que se deslizan con facilidad, y el terreno plano u ondulado se limita a las márgenes del Virilla, al norte, y a una pequeña meseta en Picagres. Más de una cuarta parte del cantón es área silvestre protegida, en buena medida dentro de la Zona Protectora El Rodeo, declarada en 1976. Todavía se siembran café y caña, y en Picagres la planta hidroeléctrica Chucás aprovecha las aguas del río Grande de Tárcoles. Los ríos Virilla y Chucás marcan parte del límite cantonal, y el cañón del Virilla es el paisaje que se ve desde las casas con vista de Brasil de Mora.

Cada distrito funciona como un mercado distinto. Ciudad Colón es un pueblo que se recorre a pie, con el Teatro La Palestra, de 1946, y el Mercado Viejo, ambos declarados patrimonio. Guayabo concentra la segunda población del cantón en apenas nueve kilómetros cuadrados de caseríos; Jaris sigue moliendo caña en su trapiche, y Tabarcia, al sur, es tierra de familias y vida de pueblo a lo largo de la 209. Piedras Negras y Picagres quedan abajo, alrededor de los 500 metros, con iglesias victorianas de madera, ríos y quintas, y Quitirrisí, en el centro del cantón, es el territorio indígena huetar del mismo nombre. Compran aquí familias costarricenses que buscan más espacio del que su dinero alcanza en Santa Ana o Escazú, residentes extranjeros y personal de la universidad, y gente de la ciudad que quiere una finca para el fin de semana.

Casas en Mora:

La mayor parte de las casas en venta está en el distrito de Colón. Alrededor del parque de Ciudad Colón abundan las casas de familia de una y dos plantas en barrios consolidados, junto con condominios cerrados pequeños y algún proyecto nuevo cerca del centro o de la autopista. Lo más alto del mercado está en Brasil de Mora, al lado de la 27, con casas amplias de un nivel y residencias en casi una hectárea frente al cañón del Virilla. En Guayabo y Tabarcia la casa suele venir con su propio lote, y en Piedras Negras hasta una vivienda moderna de cuatro habitaciones trae más de mil metros de jardín. En las casas en venta en Mora, cada kilómetro que uno se aleja de Ciudad Colón suma terreno y tranquilidad, pero también minutos de carretera.

Terrenos y Lotes en Mora:

Hay lotes para construir en todos los distritos, y su forma cambia con la altura. Junto a la autopista, en Brasil de Mora, salen terrenos planos y regulares de unos cientos de metros cuadrados, y en las lomas de arriba, lotes con vista de 1.400 a 2.000 m², pensados para una sola casa. En Picagres se ofrecen lotes de 1.200 a 1.500 m² con uso de suelo agrícola y residencial, y en Tabarcia, lotes de pueblo de 400 o 500 m² frente a calle pública. Fuera del casco urbano casi todo está en pendiente, así que los lotes en venta en Mora se juzgan por el área donde realmente se puede construir y no por la cifra del plano.

Fincas y Quintas en Mora:

Al oeste de Ciudad Colón, donde el terreno baja hacia el Virilla y el Chucás, el cantón se vuelve tierra de quintas. En Piedras Negras se venden parcelas de unas tres hectáreas como quintas de recreo, algunas con salida al río Jaris, y de vez en cuando aparecen propiedades de veinte hectáreas o más, enteras o ya segregadas en varias fincas. En Jaris hay fincas de tres a siete hectáreas con naciente y senderos abiertos en el bosque, y rumbo a El Rodeo, quintas de hectárea y media y haciendas mucho más grandes. Muchas de estas fincas en Mora tienen bosque que la ley no permite talar, de modo que la casa y cualquier siembra deben ir en la parte que ya está abierta.

Alquileres en Mora:

El alquiler se concentra en Ciudad Colón y depende sobre todo de la Universidad para la Paz. Estudiantes y profesores visitantes buscan estudios y lofts amueblados en El Rodeo, cerca del campus, o cuartos y apartamentos en el pueblo, a pocos pasos del comercio y de los buses. También se alquilan casas de familia a largo plazo. En Guayabo, en cambio, los apartamentos suelen venderse por edificio completo, como un bloque de cinco unidades, a inversionistas que viven de la renta.

Preguntas frecuentes:

  • ¿Brasil de Mora pertenece a Mora o a Santa Ana?

    Depende del lado del límite. Brasil de Mora, el sector del distrito de Colón que bordea la Ruta 27, es de Mora; el Brasil vecino es un distrito de Santa Ana, con otra municipalidad, otro impuesto de bienes inmuebles y otras reglas de construcción. Es común que los vendedores los confundan, así que revise cantón y distrito en el plano catastrado antes de comparar precios o preguntar por permisos.

  • ¿Se puede comprar terreno en Quitirrisí?

    No, si usted no es indígena. El distrito se trazó en 2014 sobre el territorio huetar de Quitirrisí, y la Ley Indígena 6172 de 1977, en su artículo 3, prohíbe vender, alquilar o arrendar esas tierras a personas no indígenas; cualquier negocio así es nulo. El resto de Mora es un mercado normal, pero si una propiedad en Colón, Guayabo, Tabarcia, Jaris o Piedras Negras queda cerca del borde del territorio, pida que comparen el plano con el límite antes de firmar.

  • ¿Cómo se sale de Mora hacia San José o el aeropuerto?

    Desde Ciudad Colón, la Ruta 27 va hacia el este por Santa Ana y Escazú hasta San José y enlaza con las vías al aeropuerto Juan Santamaría, en Alajuela; hacia el oeste lleva a Caldera. Quien vive en Guayabo, Tabarcia o Jaris primero baja a Ciudad Colón, y desde Piedras Negras también se puede cruzar el Virilla hacia Turrúcares. A lo que tarde la autopista hay que sumarle ese primer tramo, muchas veces por caminos angostos.

  • ¿Qué revisar antes de comprar un lote en ladera o una finca en Mora?

    Primero, el suelo. Gran parte del cantón es pendiente fuerte sobre roca que cede cuando se corta y se empapa, así que recorra el terreno después de un aguacero de invierno y pida a un ingeniero que calcule muros y drenajes antes de negociar. El bosque no se puede talar, las orillas de ríos y nacientes tienen franjas donde no se construye, y buena parte de los terrenos alrededor de la Universidad para la Paz queda dentro de la Zona Protectora El Rodeo. La municipalidad prepara un nuevo plan regulador, por lo que conviene pedir un certificado de uso de suelo actualizado para el lote exacto. Hay planos y escrituras viejas que todavía dicen Colón para tierras que hoy son de Jaris o Quitirrisí, y una cesión de derechos no equivale a una finca inscrita: confirme en el Registro Nacional (Registro Inmobiliario) que plano, escritura y cercas describen el mismo terreno.

  • ¿Qué zona de Mora le conviene según lo que busca?

    Ciudad Colón y Brasil de Mora son para quien quiere servicios, la 27 a mano y elegir entre casa de barrio, condominio o casa con vista. Guayabo sirve a quien busca casa familiar a pocos minutos del pueblo. Tabarcia y Jaris ofrecen vida de pueblo y tierra de familia, y Piedras Negras y Picagres son para quien prefiere quinta, río y distancia, aunque cada mandado sea en carro.