Savegre

Propiedades en Savegre, Costa Rica.

Nace en las alturas del cerro de la Muerte, baja entre cataratas y rápidos por las faldas de Talamanca y se aquieta en los manglares antes de tocar el Pacífico: ese es el río que le da nombre al distrito. Savegre ocupa la mitad sur del cantón de Quepos, en la provincia de Puntarenas, Costa Rica, y la Costanera lo cruza por el puente sobre el río, a 19 kilómetros de Quepos. En la costa queda Matapalo, la cabecera, con su playa larga, su colegio y el comercio de todos los días. Detrás, el terreno sube hacia Hatillo, Dos Bocas, Portalón y El Silencio, donde la palma deja paso a potreros y montaña. Aquí hay casas de playa y lotes en condominio cerca del mar, terrenos con vista y villas en las lomas, y fincas grandes con río y catarata tierra adentro.

Sobre Savegre:

Con unos 216 kilómetros cuadrados, Savegre va desde las playas que quedan entre Quepos y Dominical hasta las lomas que miran hacia Pérez Zeledón. La cabecera es Matapalo, y entre sus poblados están Hatillo Nuevo, Hatillo Viejo, Dos Bocas, Portalón, El Silencio, Santo Domingo, Platanillo y Salsipuedes. La ruta 34 bordea la costa por Matapalo, Playa Linda y Hatillo, y el puente sobre el Savegre está a 19 kilómetros de Quepos y a 24 de Dominical. La ruta 243, que sube de la costa a San Isidro de El General, pasa por las lomas del sur, del lado de Platanillo. Desde Matapalo se llega en carro en unos 20 minutos a Marina Pez Vela y a las playas de Manuel Antonio.

Las bajuras fueron bananeras hasta 1955, cuando una llena del Savegre se llevó 700 hectáreas de plantación de la United Fruit cerca de El Silencio. Los peones se quedaron trabajando esas tierras, y en febrero de 1973, después de que el Gobierno se las vendiera, 42 familias fundaron la cooperativa Coopesilencio. Hoy son más de 80 familias, con palma aceitera, lechería, reforestación, un centro de rescate de fauna y un albergue de turismo rural. En el resto del distrito, la palma y el ganado siguen ocupando casi todo el terreno plano. El otro ingreso es el turismo: las empresas de rafting de Manuel Antonio bajan el Savegre todo el año, desde el valle hasta el puente de la Costanera.

La costa es plana y larga. Playa Matapalo tiene fondo de arena, corrientes de resaca fuertes y ningún salvavidas, y en Playa Linda, un poco más al sur, la gente todavía parquea bajo los árboles a la orilla de la arena. Detrás quedan los esteros y manglares del refugio de vida silvestre Portalón, donde desembocan el Naranjo, el Savegre y el Portalón, y a pocos kilómetros de la playa las lomas suben lo suficiente para que un lote en la fila vea el mar. El Savegre es río de montaña: en invierno crece rápido, y la llena de 1955 sirve para medir hasta dónde puede cubrir la llanura. A los poblados de arriba se sube por caminos de lastre, y cómo quedan después de una semana de aguacero pesa más que los kilómetros.

La mayoría de quienes viven aquí son familias del lugar que trabajan en palma, ganadería, turismo y el comercio de Matapalo, que tiene EBAIS y colegio técnico profesional. Quien llega de fuera busca algo más tranquilo que Manuel Antonio sin alejarse más de media hora. Unos se van a condominios en las lomas, como Portasol en Portalón, donde los lotes se venden con agua legal, electricidad e internet de fibra; otros buscan cerca de Playa Linda o en las filas de Hatillo. Los inversionistas y desarrolladores se fijan en las fincas, porque todavía salen propiedades de decenas o cientos de hectáreas en Dos Bocas, Hatillo y El Silencio. Todo el distrito está dentro de la Reserva de Biosfera Savegre, declarada por la UNESCO en 2017 y la primera del país con área marina.

Casas en Savegre:

En Matapalo hay desde casas de familia en el pueblo hasta pequeños condominios de casas de dos cuartos a pocos minutos de la playa. Por Playa Linda aparecen casas nuevas de estilo tropical en lotes de media hectárea o más, con espacio para piscina y jardín. En las lomas de Hatillo, los condominios con acceso asfaltado tienen villas de cuatro cuartos con piscina y vista a la puesta de sol. Las casas de Portasol están metidas en el bosque, sobre el río Portalón, más cerca de la montaña que del mar. Si está comparando casas en venta en Savegre, pregunte de dónde viene el agua de cada una, si de un pozo comunal, de una naciente o de la red pública, porque eso cambia de una loma a otra.

Alquileres en Savegre:

El alquiler vacacional es el que más se mueve. Las villas con piscina de los condominios de Hatillo, los bungalows y casas de Portasol y las cabinas de playa en Matapalo reciben a quienes vienen por Manuel Antonio, Dominical o el rafting. El alquiler de largo plazo es más escaso: de vez en cuando sale una casa de tres cuartos cerca de Matapalo por mes, con depósito aparte del primer pago. Si va a trabajar desde la casa, pregunte qué internet tiene de verdad; la fibra llega a Portasol, pero eso no está garantizado más arriba.

Terrenos y Lotes en Savegre:

Aquí casi no hay lotes pequeños. Un condominio nuevo en Matapalo vende lotes con vista al mar de media hectárea a poco más de dos tercios de hectárea, a unos 20 minutos de la marina de Quepos. En Portasol hay lotes de montaña y bosque de una hectárea o algo más, algunos con catarata propia, y en Hatillo se consiguen parcelas en condominio con quebrada y pozo profundo compartido. En lo plano, cerca de la arena, hay un bloque grande de potrero y bosque justo detrás de la zona marítimo terrestre, con salida por calle pública a Playa Matapalo, del tipo que sirve para un hotel o un proyecto residencial. Antes de enamorarse de la vista, confirme que el lote tiene agua legal y un sitio donde se pueda construir, porque una fila empinada con bosque deja menos espacio útil del que dice la medida.

Fincas y Terrenos Grandes en Savegre:

Tierra adentro, Savegre sigue siendo zona de fincas, y las grandes cambian de dueño. Por Dos Bocas y Hatillo hay fincas de 20 a más de 100 hectáreas con catarata, frente a río, nacientes, bosque y potrero viejo, algunas con el plantel para construir ya abierto. En El Silencio también hay fincas de un par de cientos de hectáreas. Se compran como reserva privada, para un albergue ecológico o para segregar más adelante, pero la cobertura de bosque y las áreas de protección de ríos y quebradas limitan lo que se puede talar o construir. Recorra el camino de entrada en pleno invierno antes de firmar, y calcule lo que cuesta mantener abierto un acceso largo con lastre, alcantarillas y puentes.

Preguntas frecuentes:

  • ¿Puedo tener una casa frente a Playa Matapalo?

    Los primeros 200 metros desde la pleamar son zona marítimo terrestre. Los 50 iniciales son zona pública y no se construye en ellos; los 150 restantes solo se ocupan mediante una concesión que otorga la Municipalidad de Quepos según el plan regulador costero del sector Matapalo–Barú. La propiedad privada inscrita empieza detrás de esa franja, y por eso las fincas que se venden cerca de la playa quedan retiradas. Revise en el Registro Nacional que el inmueble tenga folio real propio y no sea una concesión.

  • ¿Se puede nadar en Playa Matapalo?

    Con mucho cuidado. Es una playa abierta, con corrientes de resaca fuertes y sin salvavidas, y ha estado en las alertas de bandera roja del Pacífico Central. Métase cerca de la orilla, donde haya más bañistas, y no deje a los chiquitos pasar de lo bajito.

  • ¿A qué distancia queda Savegre de Quepos, Manuel Antonio y Dominical?

    El puente del Savegre en la Costanera está a 19 kilómetros de Quepos y a 24 de Dominical. De Matapalo a Marina Pez Vela o a Manuel Antonio son unos 20 minutos en carro. Los condominios de las lomas, como Portasol, quedan a unos 25 minutos de Quepos y 20 de Dominical, y el viaje se alarga conforme se sube por lastre.

  • ¿Qué reviso antes de comprar un terreno en las lomas de Hatillo, Dos Bocas o Portalón?

    Empiece por el agua: averigüe si el lote tiene paja de agua legal o una naciente o pozo con permiso, porque de eso depende el permiso de construcción. Después fíjese en la pendiente, en el bosque que habría que conservar y en las franjas de protección de quebradas y ríos. Pida a la Municipalidad de Quepos el certificado de uso de suelo y compare el plano catastrado con los linderos que le enseña el vendedor en el campo.

  • ¿Se puede comprar en El Silencio?

    Sí, pero conviene leer los papeles conociendo la historia del lugar. Buena parte de la tierra alrededor del pueblo es de Coopesilencio, la cooperativa que formaron en 1973 los peones que se quedaron con la antigua bananera, y a su alrededor hay fincas privadas. Antes de ofertar, confirme en el Registro que la finca está a nombre del vendedor y no de la cooperativa.