Laurel

Propiedades en Laurel, Costa Rica.

En Laurel, la planta extractora de El Roble es de los mismos productores que le entregan la fruta. Coopeagropal nació en 1986 con 63 palmeros asentados en tierras que el Estado repartió cuando la bananera se fue de la zona sur, y hoy reúne a cerca de mil asociados. Esa historia todavía marca el mercado en este distrito del cantón de Corredores, provincia de Puntarenas, Costa Rica, tendido sobre la llanura del Valle de Coto Sur a poca distancia de la frontera con Panamá. Lo que más se vende es tierra: fincas de palma, lotes con servicios en el centro, Naranjo y Bella Luz, y casas de familia en terrenos amplios. Quien compra suele ser gente de la zona, y buena parte de las viviendas nuevas se levantó con el bono de vivienda.

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Sobre Laurel:

Laurel ocupa 189 kilómetros cuadrados en el sur de Corredores, todos en tierra baja, a unos 20 metros sobre el nivel del mar. Colinda con Canoas, Corredor y La Cuesta, de su mismo cantón, y con Pavón, del cantón de Golfito, y la línea fronteriza con Panamá pasa muy cerca. La Ruta 238 lo une con Paso Canoas, el principal paso fronterizo del país hacia Panamá, a unos 16 kilómetros, y las rutas 608 y 611 llevan a Naranjo, Bella Luz y los demás caseríos. Hay buses directos a San José, y entre las palmas, al sur del pueblo, queda un pequeño aeródromo público.

Antes de la palma hubo banano. Desde los años treinta estas tierras formaron parte del enclave de la United Fruit en el sur, y el 10 de setiembre de 1955 los trabajadores bananeros declararon la huelga legal en Puerto González Víquez y fueron convocados a Laurel a las cinco de la mañana siguiente para recibir al ministro de Trabajo. Cuando la compañía abandonó la zona sur en los años ochenta dejó desempleo e invasiones de fincas, y el Estado respondió con asentamientos campesinos del antiguo Instituto de Desarrollo Agrario. Aquellos parceleros apostaron por la palma aceitera: su cooperativa puso a funcionar la planta extractora en 1993 y la refinería en 1997, de modo que la fruta de Laurel sale del valle convertida en aceite, manteca y margarina. Todavía quedan en pie algunas casas que la bananera construyó para sus administradores.

El terreno es plano, y por eso la palma prendió tan bien y por eso aquí el agua pesa más que la pendiente. Lo cruzan ríos y quebradas como el río Incendio, que cuando se desborda puede dejar cerrado el paso por Laurel. El distrito se creó por ley en 1995 y sus servicios se reparten entre el centro y los poblados más grandes. En Laurel están la Cruz Roja y un centro de la Red de Cuido; Naranjo, a unos seis kilómetros, tiene colegio técnico, y Bella Luz cuenta con EBAIS sobre la Ruta 611 y con su propia ASADA.

En 2011 el distrito tenía 9.148 habitantes, y en 2022 rondaba los 12.500. Las familias viven de la palma, en parcela propia o en las plantaciones, y también del comercio, la mecánica y la pesca, mientras Paso Canoas, con su comercio fronterizo, queda a menos de media hora. En 2017 se entregó en Naranjo el residencial María Fernanda, con 150 casas para familias de Santa Rosa de la Vaca, Bambito, Cariari, Caracol, Tamarindo, El Roble y otros poblados, y ese mismo año 21 familias compraron casa con bono en Las Jícaras, en Bella Luz. Es un mercado de compradores locales mucho más que de segunda residencia.

Casas en Laurel:

Las casas más nuevas son pequeñas y siguen un mismo modelo. En María Fernanda, junto al colegio técnico de Naranjo, hay casas de dos dormitorios con 42,5 metros cuadrados y de tres con 50, hechas con columnas y baldosas de concreto prefabricado; en Las Jícaras, en Bella Luz, son de block, de dos o tres dormitorios, con agua de la ASADA local. Las casas de familia más antiguas, en el centro y en los poblados, están en lotes mucho más grandes, algunos de más de 1.500 metros, con espacio para frutales, cochera o un negocio al frente. De vez en cuando alguna fundación de vivienda saca a la venta una propiedad recuperada en el distrito por debajo de su precio original. Si le interesan casas en venta en Laurel que se compraron con bono, pregunte cuándo se otorgó, porque durante los primeros diez años esas viviendas no se pueden vender libremente.

Terrenos y Lotes en Laurel:

En Laurel se negocia sobre todo tierra. En el centro, Naranjo y Bella Luz hay lotes con agua, luz y calle pública; algunos se ofrecen pensando en familias que tramitan el bono, y los que dan a la vía principal sirven igual para vivienda que para un local comercial. Fuera de los poblados aparecen terrenos de una hectárea o más, planos y fáciles de cercar y construir. Lo difícil casi nunca es el precio. Antes de cerrar trato por un terreno en venta en Laurel, averigüe cómo se tituló por primera vez y a qué distancia queda del río más cercano, y recórralo después de un aguacero fuerte.

Fincas en Laurel:

Hablar de finca en Laurel es casi siempre hablar de palma. Los pequeños productores entregan la fruta a la cooperativa de El Roble, que trabaja con cerca de mil asociados y unos 500 productores independientes, así que una parcela en producción tiene comprador para su cosecha a pocos kilómetros. La finca sembrada se vende con sus palmas, y la edad de la plantación cuenta tanto como el terreno: pregunte cuándo se sembró y cuánto ha entregado en las últimas cosechas. Muchas de estas fincas nacieron como parcelas de asentamiento, así que conviene confirmar con el INDER que no queda ninguna limitación vigente antes de pactar el precio.

Preguntas frecuentes:

  • ¿Qué revisar antes de comprar una parcela que viene de un asentamiento?

    Buena parte de Laurel se repartió en parcelas del antiguo IDA en los años ochenta, y algunas todavía arrastran condiciones del INDER, la institución que lo sustituyó. Saque el folio real y el plano catastrado en el Registro Nacional, confirme que quien vende es quien aparece como dueño y consulte al INDER si la parcela tiene alguna limitación pendiente. Averigüe también si el terreno se anega cuando crecen el Incendio o las quebradas cercanas.

  • ¿Se puede comprar tierra pegada a la frontera con Panamá?

    La ley reserva al Estado una franja de dos kilómetros a lo largo de la frontera con Panamá, y un terreno dentro de ella normalmente no se puede inscribir a nombre de un particular, salvo que estuviera titulado antes de esa norma. Varios poblados de Laurel quedan cerca de la línea. Mida en el plano catastrado a qué distancia está la finca antes de sentarse a negociar.

  • ¿Cómo se llega a Laurel?

    Desde Paso Canoas, sobre la Interamericana Sur, se toma la Ruta 238 y en unos 16 kilómetros se llega al centro de Laurel. Ciudad Neily, cabecera del cantón, queda hacia el norte. También hay buses directos entre Laurel y San José.

  • ¿Se puede comprar con el bono de vivienda en Laurel?

    Sí. El bono familiar de vivienda financió los dos residenciales más recientes del distrito, y hay lotes que se venden justamente para quienes lo tramitan. Se gestiona por medio de una entidad autorizada y solo para familias que cumplan los requisitos. Si piensa comprar una casa de bono de segunda mano, tenga presente que durante diez años no se puede vender ni hipotecar sin autorización del BANHVI.

  • ¿De qué se vive en Laurel?

    Sobre todo de la palma aceitera: en parcela propia, en las plantaciones o en la planta y la refinería de la cooperativa en El Roble. A eso se suman el comercio, la mecánica, la pesca y el movimiento de Paso Canoas, que queda cerca. Para el banco, el hospital y la mayoría de los trámites públicos, la gente sube a Ciudad Neily.