Goicoechea

Propiedades en Goicoechea, Costa Rica.

De cada tres vecinos de Goicoechea, dos viven en Ipís, Purral o Mata de Plátano y no en Guadalupe, aunque así se le diga a todo el cantón. Goicoechea queda al noreste de la capital, en la provincia de San José, Costa Rica, y se estira desde el río Torres hasta las faldas del Irazú. En el oeste están las casas de barrio de Guadalupe y Calle Blancos, los edificios pequeños de renta de Montelimar y las oficinas de San Francisco. Hacia el este aparecen los condominios cerrados de Mata de Plátano, las urbanizaciones de Ipís y Purral y, ya en la montaña, las lecherías de Rancho Redondo. Con propiedades en Goicoechea se puede estar hablando de un apartamento para alquilar, una casa en condominio o una finca con vista al Valle Central.

Sobre Goicoechea:

Goicoechea tiene forma de franja: 31,5 kilómetros cuadrados y 20 kilómetros de largo, desde el puente sobre el río Torres en la ruta 5, camino a Tibás, hasta la naciente del río Durazno en las faldas del Irazú. Colinda con Tibás al oeste, con el cantón central de San José al suroeste, con Montes de Oca al sur, con Moravia y Vázquez de Coronado al norte y con la provincia de Cartago por el este. Lo forman siete distritos: Guadalupe, cabecera con título de ciudad desde 1920; San Francisco; Calle Blancos; Mata de Plátano; Ipís; Rancho Redondo y Purral, que se separó de Ipís en 1991. La Circunvalación atraviesa el oeste del cantón y la ruta 218 sube desde Guadalupe, por Ipís, hasta Rancho Redondo. Desde San José salen buses hacia Guadalupe, Ipís, Vista de Mar y Rancho Redondo, y una periférica une Ipís con San Isidro de Coronado.

Antes del café hubo tabaco: a Mata de Plátano, Ipís y Purral se les conocía como Los Tabacales, y el grano se impuso a partir de 1850. Cuando se creó el cantón, el 6 de agosto de 1891, los vecinos pidieron llamarlo Guadalupe, pero el Congreso prefirió homenajear a fray José Antonio de Liendo y Goicoechea, un franciscano nacido en Cartago que nunca vivió aquí. La cabecera conservó su nombre, y por eso casi todo el mundo sigue diciendo Guadalupe. Hoy el cantón vive de los servicios, las oficinas y el comercio: RECOPE tiene oficinas aquí, y en San Francisco están la ULACIT, la Fundación Omar Dengo, varios hoteles y el Centro Comercial El Pueblo. Su iglesia, comenzada en 1865 y la única del país de ladrillo a la vista, es patrimonio histórico nacional desde 1990, mientras que la industria se agrupa en el oeste de Calle Blancos, en San Gabriel, La Concretera y Progreso.

El oeste descansa sobre el relleno volcánico del Valle Central, con terreno plano u ondulado y centros de distrito que van de 1.172 metros en San Francisco a 1.355 en Mata de Plátano. De Mata de Plátano hacia el este empieza el macizo del Irazú: laderas de todas las pendientes, redondeadas por la ceniza, que suben entre cafetales y potreros hasta el cerro Cabeza de Vaca, a 3.040 metros, donde se juntan Goicoechea, Coronado y Cartago. Rancho Redondo, por encima de los 2.000 metros, convive con la neblina y las noches frías. Quien construya ahí tiene que pensar en aislar del frío, en un espacio techado para secar ropa y en un camino que aguante todo el invierno. Más abajo, los ríos Torres, Purral, Ipís y Durazno y la quebrada Mozotal atraviesan los barrios, y el plan regulador define zonas de control especial a lo largo del Purral y de la Mozotal.

Goicoechea pasa de 130.000 habitantes y es el noveno cantón más poblado del país. Ipís y Purral son los distritos con más gente, con barrios y urbanizaciones como Rodrigo Facio, La Mora y Floresta en Ipís o Lomas de Tepeyac y Kurú en Purral, y el comercio de barrio se concentra en la vía principal que llega desde Guadalupe. Guadalupe y Calle Blancos guardan los barrios residenciales más antiguos del cantón. San Francisco, con menos de 2.500 vecinos en medio kilómetro cuadrado, es residencial, con un sector este de oficinas, bancos y hoteles. Compran aquí familias que ya viven en el este de la capital y buscan más espacio, personas que trabajan en San José o en San Pedro e inversionistas que quieren un edificio pequeño de alquiler, mientras que a Rancho Redondo llega quien busca tierra y aire de montaña.

Casas en Goicoechea:

La casa que se vende cambia mucho de un distrito a otro. En Montelimar, dentro de Calle Blancos, y en los barrios viejos de Guadalupe hay viviendas de familia de una y dos plantas, algunas de los años setenta, con lotes amplios y cochera techada. Mata de Plátano, al que muchos llaman El Carmen por su barrio más conocido, reúne casas de dos pisos en condominios cerrados pequeños, con vista al valle. En Ipís y Purral abundan las casas de block en lotes chicos, dentro de urbanizaciones con años de historia. Si está revisando casas en venta en Goicoechea, defina primero el distrito. En condominio, pregunte qué cubre la cuota mensual; en una casa vieja, pida ver el entretecho.

Apartamentos en Goicoechea:

La mayoría de los apartamentos están en edificios pequeños, no en torres. En Montelimar y cerca del centro de Guadalupe se venden edificios completos de tres o cuatro unidades, ofrecidos por la renta que ya producen. Cerca de Calle Blancos y de la Circunvalación, torres residenciales recientes suman apartamentos de una y dos habitaciones con parqueo. En Purral, el condominio Vistas de Guadalupe tiene 144 apartamentos en 12 torres de tres pisos, construidos como vivienda de interés social con financiamiento del BANHVI. Si compra un edificio entero, pida los contratos de alquiler vigentes y los permisos de cada unidad, porque no todas las conversiones antiguas los tienen.

Alquileres en Goicoechea:

El grueso de la oferta son apartamentos de dos habitaciones en Montelimar, Guadalupe y Calle Blancos, alquilados por mes y casi siempre en colones. Las unidades amuebladas de las torres nuevas se cotizan en dólares y apuntan a inquilinos que quieren parqueo y salida rápida a la Circunvalación. Por Jaboncillal, en Mata de Plátano, también salen apartamentos en alquiler, y en las vías principales hay locales disponibles. Antes de firmar por uno de los apartamentos en alquiler en Guadalupe, haga el recorrido al trabajo en hora pico y pregunte cuántos meses de depósito pide el dueño.

Terrenos y Lotes en Goicoechea:

La tierra se mueve en tres mercados. En Mata de Plátano se venden lotes dentro de condominios cerrados, planos o con poca pendiente y con los servicios ya instalados. En Calle Blancos, con la Circunvalación al lado, aparecen de vez en cuando terrenos urbanos de varios miles de metros, con precio de proyecto. Rancho Redondo es otra cosa: fincas de cuatro o cinco hectáreas con vista al Valle Central y algunas que se ofrecen en parcelas desde 1.000 metros. Allá arriba, recorra el camino después de varios días de lluvia y averigüe si cada parcela tiene su propia paja de agua antes de ofertar por terrenos en venta en Goicoechea.

Locales y propiedades comerciales en Goicoechea:

El comercio sigue tres ejes. San Francisco concentra oficinas, bancos y hoteles alrededor de Tournón, y ahí se alquilan incluso edificios de oficinas completos. Calle Blancos tiene bodegas y talleres en San Gabriel, La Concretera y Progreso. Los locales a la calle se alinean en la vía que sale de Guadalupe hacia Ipís y Purral, y en El Carmen se venden casas esquineras con uso de suelo mixto para quien quiere vivir junto a su negocio. Antes de firmar, pida a la municipalidad la respuesta escrita sobre el uso de suelo de esa dirección exacta, porque de ella depende la patente.

Preguntas frecuentes:

  • ¿Guadalupe y Goicoechea son lo mismo?

    Guadalupe es el distrito cabecera, pero el nombre se usa para todo el cantón, así que un anuncio que dice “Guadalupe” puede ser de una casa en Calle Blancos, en Mata de Plátano o en Ipís. Cada distrito es un mercado aparte, de las oficinas de San Francisco a las lecherías de Rancho Redondo. Antes de comparar precios, revise en el plano catastrado a qué distrito pertenece la propiedad.

  • ¿Qué revisar si el lote queda cerca del río Purral, de la quebrada Mozotal o de un oleoducto?

    La zonificación de Goicoechea marca zonas de control especial en las márgenes del Purral y de la Mozotal, además de áreas inundables y de deslizamiento y las franjas alrededor de oleoductos y líneas de alta tensión, que no siempre se distinguen en el mapa. El cantón todavía se rige por el plan regulador del año 2000 mientras se revisa su actualización, de modo que pida a la municipalidad el certificado de uso de suelo del predio exacto. Con ese documento en mano, confirme en el Registro Nacional (Registro Inmobiliario) que la finca está a nombre de quien vende y libre de gravámenes, y que el área del plano coincide con lo que está cercado.

  • ¿Qué cambió con la Circunvalación Norte?

    Desde octubre de 2024 el anillo de Circunvalación quedó cerrado: el último tramo, con un viaducto de 1,5 kilómetros, une la ruta 32 en Tibás con Calle Blancos y Guadalupe. Para el oeste del cantón, eso significa salir hacia el norte del área metropolitana sin pasar por el centro de San José. En Ipís, Purral y Rancho Redondo, la vía de todos los días sigue siendo la ruta 218.

  • ¿Qué distrito de Goicoechea le conviene?

    Guadalupe y San Francisco sirven a quien quiere comercio, servicios y un trayecto corto al centro de San José. Calle Blancos interesa a quien invierte en edificios de alquiler o necesita una bodega. Mata de Plátano es para familias que buscan casa en condominio, Ipís y Purral para una casa en urbanización, y Rancho Redondo para quien quiere tierra y no le molesta manejar.

  • ¿Cómo es vivir en Rancho Redondo?

    Es el distrito más extenso del cantón, con unos 13 kilómetros cuadrados y poco más de 3.000 vecinos, y vive de la lechería, el ganado y el cultivo de flores. Tiene escuela, centro de salud y algunos comercios pequeños, y un bus lo conecta con San José pasando por Vista de Mar. La neblina y el frío son parte del día a día, y desde el mirador se ve buena parte del Valle Central.