Naranjo

Propiedades en Naranjo, Costa Rica.

En Naranjo se abre el camino al norte. La autopista Bernardo Soto atraviesa el cantón por El Rosario, donde está el peaje, y desde la ciudad la ruta 141 sube por Cirrí Sur rumbo a Zarcero y Ciudad Quesada. Este cantón de la provincia de Alajuela, Costa Rica, va de los 835 metros junto a la autopista hasta los cafetales de Lourdes, a más de 1.600, de donde salieron los ganadores de la Taza de la Excelencia de 2015 y 2016. Lo que más se vende son casas de familia en la ciudad y en los poblados cercanos, casi siempre en colones. Al lado de la autopista, el condominio Hacienda Natura ofrece lotes y casas nuevas, y en las partes altas aparecen fincas de café en Naranjo y terrenos de ladera.

Sobre Naranjo:

El decreto del 9 de marzo de 1886 separó a Naranjo de Grecia y lo convirtió en el sexto cantón de Alajuela. Tiene 127 km² y mide 19 kilómetros en su parte más ancha, desde la fila La Picada, cerca de donde nace el río Barranca, hasta el punto en que el Colorado desemboca en el río Grande. Casi todos sus linderos son ríos: el Grande lo separa de Atenas, Palmares y San Ramón; el Colorado y el Molino, de Sarchí; el Espino, de Zarcero, al norte. Por el este colinda además con Grecia. La ciudad queda a 47 kilómetros de San José por la ruta 1, y sus ocho distritos se reparten entre la autopista, el centro y las montañas que suben hacia el Poás.

El café sigue mandando en el campo. Coopronaranjo recibe la cosecha de más de dos mil asociados, en su mayoría pequeños productores, y en Lourdes y otras zonas altas varias fincas benefician su propio grano y lo venden en microlotes; en Herbazú, por ejemplo, reciben visitas con catación. Pero el café ya no da trabajo a la mayoría: en el censo de 2011 casi seis de cada diez trabajadores estaban en comercio y servicios, y uno de cada cuatro en la industria. Para la municipalidad, el colegio, las compras o el área de salud de la CCSS, que atiende a unas 52.000 personas, la gente de todos los distritos baja a la ciudad.

Es tierra volcánica y quebrada. Al norte de El Rosario el cantón sube por las faldas del macizo del Poás, y al sur, hacia el río Grande, los cerros del Aguacate forman valles de laderas muy empinadas, filas angostas y lomas cónicas que fueron volcanes, como el cerro del Espíritu Santo, al oeste de la ciudad. Los centros de distrito van de los 835 metros de Villa Rosario a los 1.500 de San Juanillo, y las tierras más altas rondan los 2.100. Abajo, junto a la autopista, el clima es de valle. En Lourdes y San Juanillo hace más fresco y es común que la nube se pose sobre los cafetales, y esa altura es justamente lo que venden las fincas de café de especialidad.

En 2022 el cantón tenía unos 46.600 habitantes, frente a 42.713 en 2011. En aquel censo, algo más de la mitad vivía en zona urbana y el 6,8 % había nacido fuera del país. La mayoría de quienes compran son ticos: familias naranjeñas y gente que viaja todos los días por la ruta 1. Hacienda Natura sumó otro tipo de comprador, del resto del Valle Central y del extranjero, que quiere condominio con piscinas y senderos. Allí las casas se cotizan en dólares; en el resto del cantón casi todo se negocia en colones.

Casas en Naranjo:

En la ciudad, San Juan y San Miguel lo típico es la casa de familia de tres cuartos sobre un lote de unos pocos cientos de metros. En Cirrí Sur y los pueblos altos el terreno se agranda y, según de qué lado de la loma quede, la casa puede tener vista al Valle Central. También salen propiedades con casa principal y uno o dos apartamentos aparte, que sirven para la familia o para alquilar. Entre las casas en venta en Naranjo, una buena vista casi siempre viene con ladera: revise taludes, muros de contención y desagües antes de fijarse en los acabados.

Condominios en Naranjo:

Hacienda Natura está sobre la Bernardo Soto, a unos 2,5 kilómetros del peaje de Naranjo, y es un desarrollo cerrado de gran tamaño. Son unos 289 lotes repartidos en cuatro etapas, con dos accesos vigilados que tienen carril para residentes y otro para visitas, seguridad las 24 horas, tres piscinas, ranchos para asados y kilómetros de senderos. Han salido lotes desde unos 430 m² hasta más de 700, y algunas casas construidas allí pasan de los 500 m². Antes de comprar lote, lea el reglamento del condominio, porque ahí se define qué se puede construir y cómo.

Terrenos y Lotes en Naranjo:

Lejos de los portones del condominio, los terrenos en venta en Naranjo van desde lotes de alrededor de mil metros en las orillas de la ciudad, como en Candelaria, hasta propiedades de varias hectáreas en caminos rurales. En El Rosario salen terrenos con mucho frente a calle a uno o dos kilómetros de la Bernardo Soto, ideales para quien necesita la autopista más que la vista. Buena parte del cantón es empinada, así que camine el lote y vea por dónde le entra el camino antes de discutir el precio.

Fincas de Café en Naranjo:

Las fincas cafetaleras en producción son un mercado aparte. Hay algunas sobre calle asfaltada a un par de kilómetros del centro, con casa, galerones y varios cientos de metros de construcción. Otras están en la parte alta, por Lourdes y Cirrí Sur, donde se cultiva para el mercado de especialidad y los cafetales pasan de los 1.600 metros. Pregunte cómo se ha vendido la cosecha, si a la cooperativa, a un beneficio privado o en microlotes procesados en la misma finca, porque de eso depende sobre todo lo que la finca produce en plata.

Alquileres en Naranjo:

El alquiler se concentra en la ciudad. Cerca del centro se rentan por mes estudios y apartamentos pequeños para una o dos personas, y en los barrios de alrededor aparecen casas para familia. Vivir unos meses en uno de los apartamentos en alquiler en Naranjo es buena forma de conocer el cantón antes de comprar, porque de la ciudad salen buses hacia los demás distritos.

Preguntas frecuentes:

  • ¿En qué parte de Naranjo conviene buscar?

    Depende de lo que quiera tener cerca. La ciudad, San Juan y San Miguel dejan a mano el comercio, los colegios y los buses. El Rosario y Hacienda Natura son para quien usa la ruta 1 todos los días. Cirrí Sur, Lourdes y el distrito de San José, con San Juanillo, son más altos y frescos, con lotes grandes y café, y Palmitos queda al oeste, del lado de Palmares.

  • ¿Qué revisar antes de comprar un terreno en ladera o cerca de una quebrada en Naranjo?

    Primero, el terreno. La municipalidad señala amenaza de deslizamientos en Los Bajos, San Miguel Oeste, Vaca Muerta, San Jerónimo, Quebrada Honda, San Juanillo, Lourdes y El Chayote, y de inundación en el río Pilas a la altura de Caña Dura y Candelaria, en la quebrada Candelaria, en la quebrada San Lucas dentro de la ciudad y en el río Cocora en San Jerónimo. Como el plan regulador del cantón todavía está en elaboración, pida a la Municipalidad de Naranjo el certificado de uso de suelo y pregunte qué le exigirán para construir en ese lote; averigüe también si hay relleno donde iría la casa. Después estudie la finca en el Registro Nacional (Registro Inmobiliario) y recorra los linderos con el plano catastrado.

  • ¿Puedo comprar una finca de café y seguir produciendo?

    Sí. Muchos pequeños productores entregan a Coopronaranjo; otros venden a beneficios privados o procesan sus propios microlotes. Pida al vendedor los comprobantes de entrega de las últimas cosechas, vea con sus propios ojos la edad y el estado del cafetal y deje por escrito si el beneficio o los patios de secado entran en la venta.

  • ¿Cómo se sale hacia San José o hacia San Carlos?

    San José queda a 47 kilómetros por la ruta 1, pasando el peaje de Naranjo en El Rosario, y desde la ciudad hay buses a la capital. Hacia el norte, la ruta 141 sale de Naranjo hacia Zarcero y Ciudad Quesada; es carretera de montaña, con muchas curvas, y más allá del cantón los derrumbes a veces la dejan a un solo carril.

  • ¿Un extranjero puede comprar en Naranjo?

    Sí. En Costa Rica un extranjero puede ser dueño de una propiedad inscrita con los mismos derechos que un nacional, y las concesiones de la zona marítimo terrestre no tienen nada que ver con un cantón del interior como este. No hace falta tener residencia. La escritura la hace un notario costarricense, que luego la presenta al Registro Nacional.