Pérez Zeledón

Propiedades en Pérez Zeledón, Costa Rica.

En 1892 todo el valle de El General sumaba 32 ranchos pajizos y 284 pobladores, en su mayoría familias que habían cruzado a pie el Cerro de la Muerte desde Desamparados, Dota y Tarrazú. Hoy Pérez Zeledón ronda los 157.000 habitantes y ocupa más de un tercio de la provincia de San José, en Costa Rica, desde la cima del Chirripó hasta los cañales que están a 400 metros. San Isidro de El General es su ciudad y el centro comercial de toda la Zona Sur, mientras las filas que miran hacia Dominical y los pueblos al pie del Chirripó atraen compradores que vienen de lejos. De esa variedad salen los bienes raíces en Pérez Zeledón: casas y alquileres en San Isidro y Palmares, lotes en las laderas del valle, fincas de café, caña y ganado, y casas con vista y pequeños lodges en Barú y Rivas. Antes de escoger la casa, escoja la altura.

Sobre Pérez Zeledón:

Pérez Zeledón es el cantón decimonoveno de la provincia de San José. Nació el 9 de octubre de 1931, segregado de Dota, con cuatro distritos, y hoy tiene doce: San Pedro decidió en plebiscito de 1951 dejar Buenos Aires y sumarse, y los demás se fueron creando entre 1966 y 2016, el último La Amistad. El cantón abarca casi todo el Valle de El General, el segundo valle más extenso del país, entre la cordillera de Talamanca al norte y al este y la Fila Costeña al oeste, y colinda con Paraíso, Turrialba, Dota, Tarrazú, Quepos, Osa, Buenos Aires y Talamanca. Desde San José se entra por la Interamericana Sur, la Ruta 2, que pasa el Cerro de la Muerte por encima de los 3.000 metros; el nombre se lo dieron las noches heladas que pasaron allí los primeros viajeros. Ya adentro, la Ruta 242 sube a Rivas, la 243 atraviesa Barú rumbo a la costa en Dominical y la 244 une Daniel Flores con Pejibaye. San Isidro tiene además una pista de aterrizaje a 3 km al sureste del centro.

El valle se abrió con el campo, pero hoy la mayoría trabaja en servicios: en 2011 seis de cada diez ocupados estaban en comercio, finanzas y otros servicios, y cerca de una cuarta parte seguía viviendo de la tierra. El café y la caña de azúcar son los cultivos que más pesan, junto con el ganado de carne y de leche, los cerdos, el tiquizque y, en las partes altas, la mora. CoopeAgri, la cooperativa que fundaron caficultores en 1962, tiene más de 6.000 asociados, y su ingenio en Peñas Blancas de El General muele el 98% de la caña del cantón. Cuando cayeron los precios del café, muchos generaleños se fueron a trabajar a Estados Unidos, y la economía local se inclinó hacia los bancos, las cooperativas y el comercio de San Isidro. Mientras tanto creció el turismo alrededor del sendero al Chirripó, las cataratas Nauyaca en Barú y Hacienda AltaGracia, un hotel de 50 casitas en Santa Teresa de Cajón.

Lo que distingue al cantón es el desnivel. El Chirripó, con 3.820 metros el punto más alto de Costa Rica, tiene su cima justo donde se tocan Pérez Zeledón, Talamanca y Turrialba, y de ahí el terreno baja a 870 metros en Rivas, 702 en San Isidro y unos 400 en Pejibaye. Mucha gente sube desde la costa precisamente por eso: en las filas de Barú o en Rivas el clima es bastante más fresco que a nivel del mar, y la playa sigue quedando cerca. La otra mitad de la historia es el agua. El huracán César dejó al cantón incomunicado por tierra en julio de 1996, la tormenta Alma golpeó con fuerza a Rivas en 2008, y el reglamento de zonificación de San Isidro y sus alrededores lo preparó el INVU después de César, a partir de mapas de zonas inundables y de deslizamiento.

En 2011 cerca de la mitad de la población vivía en zona urbana, sobre todo en San Isidro y en Daniel Flores, donde Palmares es el sector residencial y comercial que más crece. Quien compra suele ser una familia generaleña que busca lote cerca del centro o casa en algún barrio, y buena parte de esas operaciones se hace en colones. Los compradores extranjeros se concentran en pocos sitios: Platanillo y Tinamaste, en Barú, sobre Dominical; San Gerardo de Rivas, al pie del Chirripó; y las lomas de Miravalles y Quebradas. En 2011 apenas el 2,5% de los habitantes había nacido fuera del país, así que fuera de esos núcleos el mercado es de la gente de la zona.

Casas en Pérez Zeledón:

En San Isidro y Daniel Flores lo típico es la casa de concreto de una o dos plantas en lote urbano. Fuera del área urbana, la casa viene con terreno: una vivienda de tres cuartos en casi 1.000 m² planos en Daniel Flores, una construcción contemporánea en Peñas Blancas de El General o una casa amueblada en 2.300 m² a pocos minutos del inicio del sendero al Chirripó. En Platanillo y Tinamaste las casas se construyen pensando en la vista al Pacífico, y algunas traen un apartamento aparte para familia o visitas. Al comparar casas en venta en Pérez Zeledón, mida el viaje hasta San Isidro con el mismo cuidado que los metros de construcción: en un cantón de este tamaño puede ser un rato por asfalto o una subida larga por lastre.

Terrenos y Lotes en Pérez Zeledón:

Donde más opciones hay es en terrenos. Cerca de San Isidro salen lotes residenciales de 500 a 600 m² en San Rafael Norte y Palmares, los mejores con plano catastrado inscrito, frente a calle pública y agua y luz en la colindancia. Proyectos de lotes con acceso controlado, como el Condominio El Poró en Daniel Flores, suman calles internas y reglas comunes, y en Tinamaste hay fraccionamientos nuevos que venden lotes grandes por su vista al mar. Más lejos, en Cajón y Rivas, aparecen terrenos desde una hectárea, unos semiplanos y otros a la orilla de ríos cerca del Parque Nacional Chirripó. El Plan Regulador Parcial solo cubre San Isidro y sus alrededores; para un lote fuera de esa área, pida a la Municipalidad el certificado de uso de suelo del terreno exacto antes de comparar precios.

Fincas en Pérez Zeledón:

Aquí las fincas todavía se venden por hectárea. Hay tierra de café y caña en El General, San Pedro, Cajón y Pejibaye; en Río Nuevo, fincas lecheras y cafetaleras y propiedades de más de 100 hectáreas con nacientes y ríos; y en Barú, fincas grandes de potrero y montaña con vista al mar y a la cordillera que se ofrecen para desarrollo. Una finca cañera en producción lo amarra al calendario de zafra del ingenio de CoopeAgri, que asigna a cada productor fechas y cantidades de entrega en seis centros de recibo, así que pregunte cómo entrega el dueño actual. En las fincas grandes, recorra los linderos con el plano en la mano, porque el bosque y las márgenes de los ríos limitan lo que se puede talar o construir.

Alquileres en Pérez Zeledón:

El alquiler a largo plazo está casi todo en San Isidro y sus barrios: casas en Barrio Lourdes, apartamentos de dos habitaciones en Sagrada Familia, unidades amuebladas con servicios incluidos en Villa Ligia y locales comerciales en el centro. Los montos en la ciudad son moderados si se comparan con la costa. En San Gerardo de Rivas y por Platanillo, en cambio, las cabañas se alquilan por noche a quienes suben al Chirripó o van a las cataratas. Si apenas está conociendo el cantón, alquilar en San Isidro y pasar los fines de semana en las filas es una buena forma de decidir el distrito.

Lodges y Cabañas en Pérez Zeledón:

El turismo creó su propio tipo de propiedad. A la orilla del río Chirripó, en San Gerardo, salen a la venta lodges pequeños con unas cuantas habitaciones, bar o restaurante y casa para el dueño, y en el valle de Diamante, en Barú, hay retiros con vista al mar que se venden con piscina y restaurante funcionando. Comprar uno es comprar un negocio tanto como un edificio. Revise los permisos de funcionamiento y el abastecimiento de agua, maneje el acceso de los huéspedes en octubre y pida ver las reservas de un año completo, con invierno incluido.

Preguntas frecuentes:

  • ¿Pérez Zeledón es una ciudad o una región?

    Es un cantón de doce distritos y 1.905 km². San Isidro de El General es su ciudad y distrito primero, y en la Zona Sur la gente dice “Pérez” para referirse a cualquiera de los dos. Si un anuncio solo menciona el cantón, el distrito que aparece en el plano catastrado le dice si se trata de un lote en la ciudad o de una finca a una hora por lastre.

  • ¿Qué revisar antes de comprar un lote en ladera o cerca de un río en Pérez Zeledón?

    Lo primero es el agua: la que baja de arriba y la que corre abajo. César en 1996 y Alma en 2008 dejaron claro qué laderas se deslizan y qué orillas se inundan, así que pida a la Municipalidad el certificado de uso de suelo y, si el terreno es empinado, encargue un estudio de suelos antes de firmar. Las márgenes de los ríos tienen franjas de protección donde no se construye. Después confirme en el Registro Nacional (Registro Inmobiliario) que la finca esté segregada, con plano catastrado propio y sin gravámenes, y pida por escrito a la ASADA o al proveedor de agua la disponibilidad del servicio.

  • ¿En qué parte de Pérez Zeledón conviene buscar?

    Depende de qué quiera tener cerca. San Isidro, Daniel Flores y los barrios vecinos concentran los servicios y los lotes urbanos. Rivas y San Gerardo quedan al pie del Chirripó, más frescos y verdes, con terrenos de río. Barú, por Platanillo y Tinamaste, mira al Pacífico y deja Dominical a mano, mientras El General, San Pedro, Pejibaye y La Amistad son tierra de café, caña y ganado.

  • ¿Un extranjero puede comprar un lote con vista al mar en Pérez Zeledón?

    Sí. En Costa Rica los extranjeros pueden ser dueños de propiedad inscrita con los mismos derechos que un costarricense, sin necesidad de residencia. Pérez Zeledón no tiene costa, de modo que la tierra con vista al mar de Barú es propiedad inscrita común y no concesión en zona marítimo terrestre. La compraventa se firma ante notario y se inscribe en el Registro Nacional.

  • ¿Qué tan confiable es la carretera por el Cerro de la Muerte?

    La Ruta 2 es el enlace principal con San José y tiene buses todo el día, pero la neblina, los aguaceros y algún derrumbe pueden atrasarla o cerrarla. La alternativa es bajar por la Ruta 243 hasta Dominical y seguir por la Costanera hacia Quepos y el Valle Central. Si va a viajar seguido a la capital, conviene conocer las dos.