Nicoya

Propiedades en Nicoya, Costa Rica.

Cualquiera que viva entre el Tempisque y las playas de Sámara o Nosara sabe que, si se enferma de gravedad, lo llevan al hospital La Anexión, en Nicoya. Así funciona este distrito: es la ciudad de la península y cabecera del cantón de Nicoya, en Guanacaste, Costa Rica, el lugar adonde se viene a los tribunales, a la universidad, al banco o al supermercado grande que en la costa no existe. Aquí compra y alquila gente que vive y trabaja en el pueblo. La oferta va de casas de familia en los barrios de siempre y en residenciales nuevos a apartamentos por mes, lotes planos en las afueras y fincas en los poblados del distrito. Cerca del cruce principal también salen terrenos comerciales.

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Sobre Nicoya:

El distrito ocupa unos 310 kilómetros cuadrados en el centro de la península y es el segundo más extenso del cantón, después de San Antonio. La ciudad está a 123 metros de altitud, en tierras bajas que desaguan hacia el Tempisque. La ruta 21 sube 76 kilómetros hasta Liberia y su aeropuerto internacional, y baja hasta el cruce de Pueblo Viejo, donde la ruta 18 sale hacia el puente La Amistad y la Interamericana; por ahí San José queda a unos 204 kilómetros. La ruta 150 lleva a Sámara y a la costa, y por la 21 hacia el norte se pasa por Nambí camino a Santa Cruz. Nicoya tiene además un aeródromo pequeño, aunque sin vuelos regulares.

En el censo de 2011 el distrito tenía cerca de 25.000 habitantes, muchos más que cualquier otro del cantón, y la ciudad hace de capital regional. El hospital La Anexión cumplió cincuenta años en julio de 2024 y atiende a unas 170.000 personas de toda la península. Aquí están los tribunales del II Circuito Judicial de Guanacaste, el Campus Nicoya de la Universidad Nacional, que estrenó residencias estudiantiles en 2022, y el Liceo de Nicoya, abierto en 1956 para los colegiales de todo el cantón. La municipalidad queda frente al parque Recaredo Briceño, en el casco viejo, y en el cruce principal ha crecido una zona comercial más nueva, con restaurantes de comida rápida y supermercado. En poblados como Sabana Grande, Pilas, Juan Díaz o Quirimán se sigue viviendo del ganado, los cerdos, el arroz, el frijol y el maíz.

Los españoles llegaron a esta zona en la década de 1520 y Nicoya se considera la primera ciudad colonial del país, aunque el asentamiento original estuvo en Pueblo Viejo, hoy distrito de Mansión. El templo de San Blas, frente a la plaza, guarda un pequeño museo de imaginería religiosa de la colonia. El terremoto de setiembre de 2012 lo dejó cerrado casi siete años, y volvió a abrir, restaurado, en julio de 2019, justo antes del 25 de julio, el día en que se celebra la anexión del Partido de Nicoya a Costa Rica en 1824. En diciembre la ciudad se vuelca con la Yegüita, la fiesta de la Virgen de Guadalupe. Son las fechas en que Nicoya se llena.

Medio año es caliente y seco, y el agua ha sido siempre el punto débil. En 2021 el AyA terminó una ampliación del acueducto con una toma en el río Potrero, dos pozos nuevos, siete kilómetros de tubería y un tanque de 4.000 metros cúbicos en el cerro La Cruz. El invierno trae el problema contrario: en octubre de 2025 los aguaceros inundaron casas en Curime, San Martín y Quirimán, y en Curime hubo que evacuar familias. La mayoría de los vecinos son nicoyanos de varias generaciones, y quien llega de fuera suele venir por un trabajo, por los colegios o por tener el hospital cerca, más que por el paisaje. La península es además una de las zonas azules del mundo, famosa por sus centenarios, y algunos jubilados atraídos por esa fama prefieren la ciudad a la playa por los servicios.

Casas en Nicoya:

En los barrios cercanos al centro, como Guadalupe, San Martín, Los Ángeles, Cananga o El Carmen, predominan las casas de una planta en lotes pequeños, muchas con menos de 100 metros de construcción sobre unos cuantos cientos de metros de terreno. En las orillas de la ciudad están los residenciales, con casas más amplias; en Residencial Bosques Don José, por ejemplo, hay casas de tres dormitorios de unos 190 metros cuadrados en lotes de algo más de 700. Lejos de los precios de playa, las casas en venta en Nicoya son viviendas de familia con precios de pueblo. Antes de comprar, pregunte si la calle se inundó en octubre de 2025 y pida a un ingeniero que revise cualquier casa construida antes del terremoto de 2012.

Apartamentos y Alquileres en Nicoya:

Aquí se alquila a largo plazo y sobre todo a gente de la zona. Hay apartamentos de uno y dos dormitorios, amueblados o sin amueblar, en barrios cercanos al centro como Guadalupe, y casas pequeñas en condominio que se rentan con cochera y aire acondicionado. Algunos dueños piden un mínimo de tres meses, lo que encaja con quien viene trasladado por un tiempo o a estudiar un semestre en el campus. Si busca apartamentos en alquiler en Nicoya, pregunte cómo se comporta el agua en verano y no renuncie al aire acondicionado: con este calor es una necesidad.

Terrenos y Lotes en Nicoya:

Lo más fácil de encontrar son lotes planos para construir. Sobre la carretera a Sámara, en Curime, se venden terrenos de unos cientos de metros hasta cerca de 1.500, con disponibilidad de agua y luz y uso de suelo aprobado, a cinco minutos del centro. En los caminos que salen de la ciudad aparecen parcelas más grandes con pozo, electricidad y uso mixto, residencial y comercial, y más afuera, por poblados como Sabana Grande, se traspasan fincas enteras de diez hectáreas o más. Algunas de esas fincas se ofrecen sin inscribir, solo con plano catastrado y carta de venta, así que revise los papeles antes de mirar el precio. Entre los terrenos en venta en Nicoya, vale más un lote alto y seco que uno barato.

Locales y Terrenos Comerciales en Nicoya:

Nicoya es donde compra media península, y eso se nota en la tierra. Junto al cruce principal, al lado de los restaurantes de comida rápida y del supermercado, se ofrecen lotes con uso de suelo comercial, alta cobertura permitida y hasta 12 metros de altura. En las salidas de la ciudad hay terrenos de uso mixto que sirven para vivir atrás y tener taller, tienda u oficina al frente.

Preguntas frecuentes:

  • ¿Esta página es de la ciudad, del cantón o de toda la península?

    De la ciudad. Nicoya se llama la península, el cantón y también su distrito primero, que reúne la ciudad y los poblados de alrededor, con código postal 50201. Sámara y Nosara, por ejemplo, son otros distritos del mismo cantón, así que confirme que la escritura y el plano digan distrito Nicoya si es ahí donde quiere comprar.

  • ¿Cómo se llega desde San José o desde el aeropuerto de Liberia?

    Desde San José se toma la Interamericana al norte, luego la ruta 18, se cruza el puente La Amistad y en Pueblo Viejo se entra a la ruta 21; son unos 204 kilómetros. Desde Liberia, la ruta 21 baja directo hasta la ciudad en 76 kilómetros. Hay buses a ambas ciudades y a las playas de la península.

  • ¿Qué riesgos tiene comprar terreno en los alrededores de Nicoya?

    Hay dos que se repiten. En los poblados todavía se venden fincas sin inscribir, con plano y carta de venta, y titularlas después por información posesoria es lento y no siempre sale. Cerca de la ciudad, los lotes bajos junto a ríos y quebradas se inundan, como pasó en Curime, San Martín y Quirimán en octubre de 2025. Pida a su abogado el estudio en el Registro Nacional (Registro Inmobiliario), compare el plano catastrado con las cercas, pregunte a los vecinos hasta dónde subió el agua y saque el certificado de uso de suelo en la Municipalidad de Nicoya antes de firmar.

  • ¿Hay problemas de agua en Nicoya?

    Menos que antes, pero conviene preguntar. La ciudad depende del acueducto del AyA, que se amplió en 2021 con pozos nuevos y un tanque grande en el cerro La Cruz, y aun así el verano lo pone a prueba. Fuera de esa red, pida al operador local una carta de disponibilidad de agua para el lote exacto o presupueste un pozo con permiso, porque sin una de las dos cosas no hay permiso de construcción.

  • ¿Nicoya forma parte de la Zona Azul?

    Sí. La península de Nicoya es una de las cinco zonas azules del mundo, regiones donde una proporción poco común de personas pasa de los 100 años, y entre los centenarios que han estudiado los investigadores hay vecinos de este cantón. Es un buen motivo para conocerla, pero no cambia lo básico de una compra: cada propiedad se juzga por su acceso, su agua y sus papeles.