Decoración Del Hogar

Compra y vende decoración del hogar en Costa Rica.

Muchas casas ticas todavía tienen celosías, esas ventanas de paletas de vidrio que se quedan abiertas en pleno aguacero, y ellas deciden más sobre cortinas y persianas que cualquier combinación de colores. El resto del cuarto depende de dónde esté la casa: una alfombra de lana que se agradece en una noche fría de Zarcero sobra en una casa de la costa, donde un abanico de techo con luz hace el trabajo de una lámpara. Las piezas se ofrecen nuevas y usadas, y las usadas se compraron para una ventana o un techo en particular, así que en el anuncio pesan más las medidas que la foto.

Celosías, cortinas y persianas que tienen que librar la manivela:

las celosías nunca cierran herméticas, y una cortina sobre paletas abiertas se mueve todo el día y se moja cuando el aguacero entra de lado, así que una tela lavable en un cortinero rinde más que un cortinón pesado con forro. Una persiana montada dentro del marco tiene que librar la manivela o la palanca que mueve los vidrios, y por eso tantas van por fuera. En cortinas y persianas, la enrollable de tela screen filtra la luz sin quitar la vista, la blackout es para los cuartos y la mini persiana de PVC es la solución barata para el baño o la cocina. Una enrollable lista en medida estándar anda entre ₡20.000 y ₡45.000 nueva, las blackout en la parte alta, y una mini persiana de PVC ronda los ₡10.000. Comprar la de PVC usada ahorra unos pocos miles de colones, que se pierden con una sola lámina doblada en el camino. El ahorro que vale la pena buscar está en una enrollable o una screen a la medida: cuesta bastante más que las listas y conserva su valor solo para una ventana tan ancha como la que dejó.

Alfombras, cojines y candelas de Zarcero a la costa:

el mismo cuarto se arregla distinto según la altura. Hacia Zarcero, una alfombra de lana, una cobija gruesa en el sillón y cortinas con forro se ganan el lugar en una noche fría. Abajo, en Jacó o en Cahuita, esa misma alfombra de lana guarda calor y polvo, y una tejida plana de algodón o polipropileno que se pueda lavar cumple mejor. Con las ventanas abiertas, los cojines con funda de zíper lavable duran más que los cosidos. En ambientadores, las candelas de pilar se ablandan y se inclinan en un cuarto caliente o en un carro parqueado al sol, así que en la costa aguanta mejor un difusor de varitas o una candela en frasco de vidrio.

Abanicos de techo con luz, lámparas y espejos:

en una casa caliente de bajura, la luz principal de un cuarto muchas veces es un abanico de techo con su kit de luz abajo. El diámetro de las aspas define si sirve para un cuarto pequeño o para la sala. Más arriba, donde nadie necesita abanico, mandan las lámparas colgantes y de mesa de iluminación. Muchos cielos rasos son suspendidos, de PVC, gypsum o tablilla, así que un abanico o una lámpara pesada tiene que colgar de la estructura de arriba y no de la lámina. Con los espejos grandes y el arte enmarcado, pregunte el peso antes de comprar.

Un abanico que cabecea, láminas amarillas y una persiana que no se queda quieta:

todo eso aparece en una prueba rápida. Si el abanico sigue instalado, póngalo en cada velocidad: si cabecea o zumba en la más alta, hay un soporte de aspa torcido o un motor cansado, y la luz tiene que encender aparte. Baje una enrollable hasta la mitad y suéltela; si se escurre o sube de golpe, el embrague o el resorte ya no sirven. Las láminas de PVC amarillentas pasaron años al sol y se quiebran al girarlas. Dele vuelta a la alfombra: si la base suelta polvillo o huele a encierro, ya no tiene arreglo. Una candela torcida o sudada y un difusor que perdió la tapa ya perdieron casi todo lo que valían.

Una persiana anunciada por su ancho, un abanico en caja con su campana:

las medidas hacen la venta. Dé el ancho de la tela y el del tubo con soportes, diga si iba por dentro o por fuera del marco y péguele con cinta los soportes y los tornillos. En un abanico, dé el diámetro de las aspas y diga si incluye el kit de luz y el control. Fotografíe la alfombra por los dos lados, el espejo por detrás y la lámpara encendida. Quien viene desde Paraíso o Jacó por un abanico de techo quiere saber que ya está desmontado y en una caja con aspas, campana, tubo y control, y no todavía girando encima de su cama.