Tamarindo

Propiedades en Tamarindo, Costa Rica.

Pocos pueblos de playa tienen una vecina tan exigente como la tortuga baula: sus playas de anidación, protegidas desde 1991 en el Parque Nacional Marino Las Baulas, marcan hasta dónde se puede construir en esta esquina de Santa Cruz, Guanacaste, Costa Rica. Entre esos límites creció el pueblo de playa más grande de la provincia, que era apenas un caserío de pescadores cuando The Endless Summer II arrancó con sus olas en 1994. El distrito, sin embargo, va mucho más allá de la arena. Su cabecera es Villarreal, tierra adentro, y hacia el sur abarca San José de Pinilla y el residencial cerrado de Hacienda Pinilla. Aquí encontrará condominios en Tamarindo a pocos pasos de la playa, casas con vista al mar en Langosta y en las lomas, terrenos amplios cerca de Villarreal y un mercado de alquiler que vive del turismo.

Sobre Tamarindo:

El distrito noveno de Santa Cruz se creó por decreto el 27 de noviembre de 1995, con tierras del norte de Veintisiete de Abril, cuando la costa ya había crecido demasiado para seguir dependiendo de otro distrito. Tiene 126 kilómetros cuadrados de lomas bajas, valles de río y litoral, y limita con Tempate, Veintisiete de Abril y el distrito de Santa Cruz, con el Pacífico al oeste. Desde el aeropuerto Daniel Oduber, en Liberia, se llega en cerca de una hora: ruta 21 hasta Belén, desvío hacia Huacas y de ahí, pasando por Villarreal, hasta la playa. Hay buses todos los días a San José, a tres horas y media o más según el tráfico, y una pista de aterrizaje para vuelos nacionales. En el año 2000 vivían aquí 3.525 personas; en 2022 ya eran 7.132.

A comienzos de los años ochenta, Tamarindo era un caserío de pescadores que vivían del pargo rojo y el róbalo del estero del río Matapalo. En 1985 un empresario texano empezó a levantar cabinas frente al mar, y todavía en 1997 había solo cuatro sitios de hospedaje. Lo que vino después fue una avalancha de surfistas. Hoy la calle principal está llena de hoteles, escuelas de surf, restaurantes, bares y operadores de pesca deportiva y paseos en velero, y el mercado nocturno y los camiones de comida mantienen el centro despierto de noche. La mayoría de quienes trabajan en el pueblo viven en Villarreal, Hernández, San José de Pinilla y otros caseríos del interior. Villarreal es donde transcurre la vida diaria, con escuela y colegio públicos, iglesia, delegación policial, ferreterías, gasolinera y dos canchas de fútbol.

Más que una sola playa, la costa es una seguidilla de bahías y puntas. Playa Tamarindo se curva hacia el sur desde la boca del Matapalo, donde el estero de Tamarindo, sitio Ramsar desde 1993, la separa de Playa Grande; en lancha se cruza en minutos lo que por tierra son 17 kilómetros de vuelta por Villarreal. Pasando la punta San Francisco aparece Playa Langosta, junto al estero San Francisco, con la isla Capitán mar adentro y la isla Verde en la desembocadura del río. Tierra adentro, cerros bajos como el Morro están cubiertos de bosque seco, verde en la época lluviosa y sin hojas en pleno verano. Más al sur, Hacienda Pinilla ocupa unas 1.800 hectáreas cerradas de potrero y bosque, con una cancha de golf par 72 diseñada por Mike Young y un club de playa en Playa Avellanas.

Compran sobre todo extranjeros, con los estadounidenses a la cabeza y europeos, argentinos y colombianos entre los residentes, además de familias del Valle Central que quieren su casa de playa. Algunos se quedan a vivir todo el año; muchos más alquilan la propiedad mientras no la usan. Lo más caro está en el centro y en Langosta, cerca de la arena, Hacienda Pinilla ocupa lo más alto del mercado de villas con vista al golf y al mar, y los caseríos del interior siguen siendo la opción accesible, donde construyen las familias de la zona y la tierra todavía se mide en hectáreas. En el pueblo mucha gente atiende en inglés, pero en Villarreal el español le hará la vida bastante más fácil.

Casas en Tamarindo:

Las casas terminadas se reparten en unos cuantos sectores bien definidos. En Langosta, al sur del centro, hay casas y villas con vista al mar en calles tranquilas a pocos pasos de la playa, y en las lomas sobre el pueblo, en residenciales como El Tesoro, se paga por la vista a la bahía. Hacienda Pinilla concentra las villas de golf y playa, con áreas comunes que van del tenis a las cabalgatas. Alrededor de Villarreal, las casas en venta cerca de Tamarindo traen mucho más terreno por el mismo dinero, desde fincas de recreo de media hectárea o más en Rancho Villarreal hasta casas sencillas en el propio pueblo. Si la casa está en Langosta, averigüe a qué distancia queda del límite del parque, porque cerca de la playa de anidación rigen reglas propias de altura, iluminación y piscinas.

Condominios y Apartamentos en Tamarindo:

Para la mayoría, la puerta de entrada a Tamarindo es un condominio, y el centro reúne la oferta más amplia: desde estudios sobre locales comerciales hasta edificios en plena playa. Langosta suma complejos más tranquilos, algunos en la misma punta, con unidades de tres dormitorios pensadas para familias. Casi todos los dueños cuentan con la renta, así que el reglamento sobre estadías cortas y la cuota de mantenimiento pesan tanto como los acabados. La gran ventaja es caminar: desde muchos condominios en venta en Tamarindo no hace falta el carro para el súper, la cena o el surf.

Terrenos y Lotes en Tamarindo:

En el pueblo quedan pocos lotes y son caros, y muchos caen dentro de la zona de amortiguamiento del parque, donde cualquier proyecto debe cumplir lineamientos ambientales adicionales. En las lomas sobre Tamarindo y Langosta, los lotes se venden por la vista al mar. El grueso del mercado de tierra está en el interior: por Villarreal, Santa Rosa, Hernández y San José de Pinilla, los lotes en venta en Tamarindo van desde terrenos para una sola casa hasta fincas de varias hectáreas, a una fracción del precio de playa y a pocos minutos de ella. Lo primero es el agua: el servicio lo dan las ASADAS de cada comunidad, y sin carta de disponibilidad por escrito no hay permiso de construcción.

Alquileres en Tamarindo:

El alquiler funciona con dos calendarios. El vacacional se dispara en la época seca, de diciembre a abril, y sobre todo en fin de año y Semana Santa, cuando condominios, villas y casas de Hacienda Pinilla se disputan las mismas semanas. El de largo plazo lo mueven quienes trabajan a distancia y los extranjeros de temporada, que piden estudios y condominios amueblados de uno o dos dormitorios, y el personal de hoteles y restaurantes, que busca cuartos y apartamentos más baratos en Villarreal. Si quiere alquiler a largo plazo en Tamarindo cerca de la playa, empiece a buscar antes de diciembre, cuando muchas unidades amuebladas pasan a manos de turistas.

Hoteles y Propiedades de Renta en Tamarindo:

Los hoteles pequeños de Tamarindo se venden como negocios en marcha. Salen a la venta hoteles boutique a pocos pasos de la playa, casas de huéspedes y propiedades con varias unidades que ya generan ingresos, y el precio refleja tanto la operación como el terreno. Pida por escrito los permisos de funcionamiento, el permiso sanitario y la forma en que se tratan las aguas residuales. En este pueblo, ese último punto tiene su historia.

Preguntas frecuentes:

  • ¿El pueblo de Tamarindo es la cabecera del distrito?

    No. La cabecera es Villarreal, y el distrito incluye además Santa Rosa, Hernández, San José de Pinilla, El Llano, Mangos y varios caseríos más, todos con el código postal 50309. Los permisos de construcción y el uso de suelo se tramitan en la Municipalidad de Santa Cruz. Si un anuncio dice solo «Tamarindo», confirme el distrito en el plano catastrado y mida usted mismo la distancia real a la playa.

  • ¿Qué revisar del título, el agua y las aguas residuales antes de comprar en Tamarindo?

    Aquí el riesgo está en lo que no se ve. El pueblo lleva años esperando un alcantarillado sanitario, y el Ministerio de Salud ha girado órdenes sanitarias por aguas residuales que terminan en la calle y en la playa, así que pregunte con detalle cómo resuelve la propiedad ese tema. Pida a la ASADA la carta de disponibilidad de agua y confirme si el terreno cae en la zona de amortiguamiento de Las Baulas. Después, saque el estudio registral en el Registro Nacional (Registro Inmobiliario), recorra los mojones con el plano catastrado y solicite el certificado de uso de suelo en la municipalidad.

  • ¿Se puede ser dueño de una casa frente a Playa Tamarindo o Playa Langosta?

    No en propiedad plena. Los primeros 200 metros desde la pleamar son zona marítimo-terrestre: los 50 iniciales son de uso público y los 150 restantes solo se otorgan en concesión municipal, según el plan regulador costero. En Langosta y junto a los esteros se suma otro límite, las tierras del parque nacional, que no se venden ni se dan en concesión. Un extranjero necesita cinco años de residencia para ser concesionario directamente, de modo que conviene asesorarse con un abogado antes de firmar cualquier cosa cerca del mar.

  • ¿Qué tan lejos queda Tamarindo del aeropuerto de Liberia?

    Cerca de una hora en carro, por la ruta 21 hasta Belén y luego por Huacas y Villarreal. La pista de Tamarindo recibe vuelos nacionales, una buena alternativa al largo viaje por tierra desde San José. También hay buses diarios a la capital.

  • ¿Conviene vivir en el pueblo, en Villarreal o en Hacienda Pinilla?

    En el centro todo queda a pie y sobran los servicios, aunque en temporada alta hay ruido, presas y fiesta hasta tarde. Villarreal es más tico y más barato, con escuela, colegio y comercio para el día a día a pocos minutos de la playa. Hacienda Pinilla ofrece seguridad, golf y playas tranquilas dentro de un residencial cerrado, a unos quince minutos del pueblo. En cualquiera de esos dos, el carro es indispensable.