Tractores

Compra y vende tractores en Costa Rica.

Si en una finca tica pide un tractor, le pueden señalar una máquina de llantas o una de oruga con cuchilla: aquí la misma palabra sirve para las dos. El tractor agrícola pasa buena parte de su vida jalando una chapeadora en los potreros o una rastra para preparar terreno. El de oruga desmonta, abre el camino hasta una propiedad en la montaña y levanta el borde de una laguna para el ganado. Se ofrecen nuevos y usados de los dos tipos, desde un Kubota compacto que chapea las zonas verdes de un hotel hasta un Ford viejo con más años en la finca que el peón que lo maneja.

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Tractores agrícolas de llantas y tractores de oruga con cuchilla:

comparten el nombre y casi nada más. El tractor agrícola se gana la plata jalando y moviendo implementos con la toma de fuerza. Los compactos, Kubota y John Deere pequeños, sirven en frutales, zonas verdes de hoteles y fincas de pocas manzanas. El mediano es el caballo de trabajo de una finca ganadera: mueve la chapeadora, la rastra y la voleadora de abono, y entre trabajo y trabajo jala la carreta. Los grandes de doble tracción son para zona cañera y arrocera. El de oruga, un Caterpillar de la serie D, un Komatsu o un John Deere de cadena, empuja. Trabaja donde las llantas patinan: desmonta charral, abre caminos de finca y levanta bordes de laguna, muchas veces con un ripper atrás. Si el trabajo es excavar, como sacar una laguna o abrir un canal, una de las excavadoras lo hace más rápido, y para limpiezas livianas alrededor de construcciones un minicargador se traslada más fácil.

Un Ford mecánico de los viejos o un tractor reciente con electrónica:

esa es la decisión de fondo en casi todos los agrícolas usados. Los viejos de Ford, Massey Ferguson y la serie 2000 de John Deere siguen trabajando porque son mecánicos: el mecánico del pueblo les arregla el clutch y un taller de bombas de inyección les pone a punto el combustible. A cambio, la dirección es pesada, el asiento va al aire libre y el levante es más básico. Uno reciente trae inversor para pasar rápido de adelante a reversa, útil con cargador frontal, cabina para jornadas largas, y motor y levante electrónicos que piden el equipo de diagnóstico de la agencia cuando fallan. Antes de comprarlo, averigüe quién le da servicio cerca de su finca. En los de oruga la división está en la dirección. Los Caterpillar viejos giran con clutches y frenos de palanca; los nuevos y los John Deere de cadena usan transmisión hidrostática, más suave en pendiente y más cara de reparar. Un tractor pequeño basta para caminos de finca y lagunas; un D6 o mayor es para contratistas que mueven tierra en serio.

La toma de fuerza, el hierro fundido y las catalinas de un tractor usado:

dicen lo que el horómetro no dice. En un agrícola, enganche un implemento, meta la toma de fuerza y póngalo a trabajar: debe aguantar la carga sin rechinar y parar limpio al desengancharla. Busque soldaduras en las bases del cargador, el soporte del eje delantero y la unión entre motor y caja, porque una pieza fundida rajada ahí obliga a partir el tractor en dos. La chapea llena de semilla de zacate el panal del radiador, así que pregunte si se ha calentado. Revise si los costados de las llantas están cuarteados por el sol y compare los números de serie y de motor con los papeles. En uno de oruga, la plata se va en el tren de rodaje. Catalinas con dientes en punta o en gancho, una cadena floja entre el rodillo de arriba y la rueda guía, bujes gastados de un solo lado y rodillos que no giran o botan aceite anuncian una reparación cara. En una máquina de clutches y frenos, gire fuerte a cada lado y vea si pivotea parejo. Busque rajaduras en los brazos de empuje y el marco de la cuchilla: la cuchilla de corte se cambia barato, un marco rajado no. Retenedores y balineras para máquinas viejas aparecen entre los repuestos industriales.

Un anuncio de tractor que diga si va en llantas o en oruga:

le ahorra una llamada perdida a los dos lados, así que ponga agrícola o de oruga en el título. Para uno agrícola, indique horas, tracción sencilla o doble, cabina o plataforma abierta, si trae cargador y qué implementos van incluidos. Para uno de oruga, fotografíe la cadena de costado para que se vea cuánto cuelga, la catalina de cerca, la cuchilla y el ripper, y grábelo empujando tierra. Cuente qué se ha soldado o reconstruido y tenga los papeles a mano. Deje la chapeadora enganchada: el ganadero que viene desde Orotina quiere verla cortar un potrero, no oír el motor en ralentí en el patio.