Excavadoras

Compra y vende excavadoras en Costa Rica.

En las bananeras de Siquirres y las piñeras de la zona norte, una miniexcavadora de rodaje angosto se pasa el día abriendo y limpiando canales de drenaje entre las hileras, y buena parte de las usadas que salen a la venta vienen de ese trabajo. Nuevas y de segunda mano, van desde la microexcavadora de una tonelada que entra por el portón de una casa y las mini y midi que el contratista lleva en carreta a un lote, hasta las de 20 toneladas que abren caminos y trabajan en río, con los back hoe al lado. Defina primero el tamaño: de ahí salen el trabajo, el transporte y el precio.

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Micro, mini, midi y la excavadora de 20 toneladas:

el peso dice casi todo lo que una máquina puede hacer. La micro, de alrededor de una tonelada, a menudo china y con motor de un cilindro, abre una zanja de jardín donde nada más cabe, pero es para trabajo liviano, no una máquina de contratista en pequeño. Las mini y midi de dos a ocho toneladas, de Kubota, Cat, Takeuchi o JCB, hacen lotes de vivienda, pajas de agua y los canales secundarios de una finca. La de 20 toneladas, tipo Komatsu PC200 o Cat 320, abre caminos vecinales, limpia cauces y carga camiones todo el día. El back hoe es la opción sobre llantas: excava más lento, pero se traslada solo. Si el trabajo es más de acarrear que de excavar, puede servirle mejor un minicargador, y empujar tierra en una ladera le toca al tractor de oruga, que está en tractores.

Cola, orugas y circuito de martillo en una excavadora:

con el tamaño claro, esto decide si sirve para su trabajo. Una de cola cero mantiene el contrapeso dentro de las orugas al girar y puede trabajar pegada a una pared o a un carril con tránsito; la de cola convencional es más estable al levantar y cuesta menos. Las orugas de hule cuidan el asfalto; las de acero son para roca, río o tajo. En la punta del brazo, el circuito auxiliar mueve un martillo o un barreno, el acople rápido cambia de cucharón en un minuto y el pulgar agarra piedras y troncos. Para canales, un cucharón trapezoidal deja el perfil en una pasada. Pregunte qué cucharones incluye: cada faltante es otra compra.

Una mini en carreta aquí o una de 20 toneladas en un patio afuera:

una mini de tres toneladas de marca reconocida ronda los ₡30 millones nueva, y una con un par de cientos de horas todavía pide bastante más de ₡20 millones, porque las mini sostienen su valor hasta que toca cambiar orugas de hule y pines. En las grandes están las oportunidades y las trampas. Parte de las excavadoras usadas de 20 y 30 toneladas que se ofrecen en Costa Rica siguen en un patio de Estados Unidos o Colombia; una que ya está en el país se puede ver trabajando y se ahorra el flete y la espera. Una de 20 toneladas anunciada al precio de un pickup usado no es ganga: esos anuncios reciclan fotos de distribuidores del extranjero y esa máquina casi nunca está en venta.

Cilindros, mandos finales y pines de una excavadora usada:

con la máquina caliente, levante el cucharón lleno y déjelo quieto. Si la pluma o el brazo bajan solos, fallan los sellos de los cilindros; los vástagos mojados lo confirman. Hágala avanzar y retroceder en línea recta; si se va hacia un lado o chilla en una rueda motriz, hay un problema en el mando final, una de las reparaciones más caras. Sacuda el cucharón: algo de juego en pines y bujes es normal, mucho significa pines nuevos y a veces rectificar alojamientos. Las de finca viven en barro y agua estancada, así que revise los sellos de los mandos finales y los conectores eléctricos, y en la que trabajó con martillo en un tajo busque fisuras en el pie de la pluma. Orugas de hule con los cables de acero a la vista están por acabarse. Pida los documentos de la máquina y compare la placa de serie con ellos.

Video en frío, cucharones y ubicación en el anuncio de una excavadora:

el comprador quiere verla trabajar antes de pagar el transporte: grabe un arranque en frío, el brazo sosteniendo el cucharón lleno y un recorrido lento en ambos sentidos. Indique peso, año, horas y tipo de oruga, enumere cada cucharón y accesorio, y fotografíe la placa de serie, las dos orugas y los vástagos. Cuente qué ha hecho: canales, lotes o martillo dicen cosas distintas. Y diga con precisión dónde está: un contratista de Nicoya que mira una mini en una bananera cerca de Guápiles necesita saber si está a orilla de calle o al fondo de un camino de canal que se inunda.