Compresores De Aire

Compra y vende compresores de aire en Costa Rica.

Todo taller de enderezado y pintura y toda llantera del país trabajan con aire comprimido, y muchos compresores usados pasaron años en uno de ellos moviendo una pistola de pintar o una llave de impacto. Nuevos y de segunda mano, van del pequeño sin aceite que infla llantas en la casa, pasando por el de banda de 60 u 80 galones para taller y el de gasolina para la finca donde la corriente no llega al galerón, hasta el de tornillo que alimenta una línea de producción. Antes de fijarse en el tamaño del tanque, compare el aire que entrega cada uno.

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Compresores de pistón o de tornillo, lubricados o sin aceite:

todo depende de cuánto tiempo seguido trabajan. El de pistón llena el tanque, se apaga y descansa, así que sirve para trabajos por ratos: inflar llantas, clavar, sopletear. Los pequeños sin aceite son livianos y no piden mantenimiento de aceite, pero hacen mucho ruido y se gastan antes. Un cabezal lubricado de hierro fundido movido por banda gira más despacio, se calienta menos y dura lo que varios de los otros; por eso es el que compran los talleres. El de dos etapas es el paso siguiente para un taller que usa herramienta neumática toda la jornada. El de tornillo, de marcas como Atlas Copco, Kaeser o Ingersoll Rand, está hecho para trabajar sin parar, es el de la fábrica o la empacadora y casi siempre pide corriente trifásica.

Caudal, voltaje y tamaño del tanque de un compresor:

lea el caudal en CFM a 90 PSI y compárelo con lo que consumen sus herramientas, dejando margen. Una pistola de pintar vacía un compresor pequeño en minutos; una clavadora casi ni se nota. Los caballos de fuerza de una etiqueta barata suelen ser una cifra pico, y el tanque solo guarda aire. Revise también el voltaje. Los pequeños se conectan a un tomacorriente común de 120 V, mientras que los de 60 galones trabajan a 240 V monofásico, que llega a las casas en Costa Rica, normalmente en su propio circuito. Donde no hay corriente, uno de gasolina con motor Honda resuelve en la finca o en la obra; si piensa mover uno eléctrico con una planta eléctrica, escoja la planta por el arranque del motor y no por su consumo en marcha. Para pintar importa tanto el aire seco y limpio como el volumen, así que sume una trampa de agua al presupuesto.

Cabezal, tanque y precio de un compresor de taller:

uno de banda de 60 galones a 240 V ronda el millón de colones nuevo, y los de tornillo arrancan cerca de ₡4 millones y suben con la potencia. En uno de pistón usado, el precio lo deciden dos piezas. El cabezal se puede reparar o cambiar, y se consigue por aparte junto con presostatos y filtros en repuestos industriales, así que un cabezal cansado es motivo para negociar. El tanque no tiene arreglo: si está oxidado, la máquina vale lo que valgan el motor y el cabezal.

Óxido en el tanque, aceite y válvula check en un compresor usado:

empiece por la válvula de purga debajo del tanque. Con cada arranque se condensa agua ahí, y con la humedad del país un tanque que nunca se purgó se oxida por dentro, donde no se ve. Ábrala: un poco de agua clara es normal, un chorro de lodo café no lo es. Busque pintura abombada en las costuras de abajo y no compre un tanque con un parche soldado. Después cronometre un llenado desde cero contra uno nuevo parecido; si tarda mucho, hay anillos o válvulas gastados. Aceite saliendo por el respiradero o en la línea de aire indica anillos vencidos, y un aceite lechoso, que le entró agua al cárter. Un soplido corto en el presostato al apagarse es normal; si el siseo sigue, falla la válvula check. En uno de tornillo, pida las horas del horómetro y el registro de cambios de aceite y de separador.

Vender un compresor que salió de un taller de enderezado o de una llantera:

el comprador va a suponer que un compresor de taller trabajó todo el día, así que diga cómo se usó de verdad. Indique los galones, el caudal a 90 PSI que trae la etiqueta, el voltaje y la fase, y si el cabezal es lubricado o sin aceite, y fotografíe la placa, la válvula de purga y el fondo del tanque. Un video llenando desde cero, con el manómetro a la vista, contesta la primera pregunta. Aclare si está anclado al piso o conectado directo al tablero: quien viene desde Liberia a ver un compresor en Cartago quiere saber si se lo lleva ese día, y un tanque de 60 galones pide dos personas y un pickup.