Repuestos & Mantenimiento

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La panga de pesca del Pacífico casi siempre anda con un Yamaha Enduro de dos tiempos y carburador, mientras que las lanchas de pesca deportiva de Herradura y Flamingo llevan motores de cuatro tiempos con inyección, y las piezas que se gastan en uno pocas veces le sirven al otro. Los fuera de borda y sus repuestos aparecen nuevos y usados junto a la pintura antiincrustante y los ánodos del casco, los herrajes de acero inoxidable y la electrónica que va en la consola. Tenga a mano el código de modelo del motor antes de buscar: de él depende qué impeler, qué propela o qué pata le calza.

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Enduro de dos tiempos, cuatro tiempos y los repuestos de cada uno:

esa división marca todo lo que se anuncia en motores de barco. La línea Enduro está hecha para trabajo comercial: carburador, mezcla de aceite y gasolina, nada de computadora, y aguanta el día entero. El cuatro tiempos es más silencioso y gasta menos, pero pide gasolina limpia, cambios de aceite y un mecánico con cable de diagnóstico. En motores fuera de borda, el largo de la pata (corta, larga o extralarga, va en el código del modelo) tiene que calzar con el espejo, y después viene el mando: caña o control remoto. En repuestos de motores de barco, guíese por el número de parte. Impeleres, termostatos y filtros de combustible son lo que más se gasta, y circulan copias de números originales de Yamaha y Mercury en empaques sin marca. Un motor nuevo del tamaño que mueve una panga de trabajo ronda los ₡5 a ₡6 millones, y por eso tantos dueños buscan primero uno usado. Un auxiliar de cuatro tiempos de quince caballos con pocas horas se negocia alrededor de ₡1 millón. Dos motores de la misma marca y potencia pueden quedar lejos en precio, y lo que los separa es la compresión y si alguien los lavó después de cada salida, no la pintura de la tapa.

Compresión, impeler y la placa de serie de un fuera de borda usado:

pida una prueba de compresión en cada cilindro; importa más que las lecturas salgan parejas que altas. Bajo la tapa, una costra blanca de sal en el bloque y el escape dice que casi nunca lo lavaron. En un cuatro tiempos de inyección, un taller puede leer las horas en la computadora del motor, un dato más confiable que el horómetro del tablero. Un Enduro de carburador no guarda ningún registro. Revise que la placa de serie del soporte esté entera y coincida con los papeles; si falta o está raspada, mejor no seguir. En la propela, fíjese en puntas dobladas y en un cubo que patina cuando se le exige.

Antiincrustante, ánodos y el inoxidable de cubierta:

casi todo lo de mantenimiento del barco es consumible, así que se juzga por fechas y por cómo se guardó. La antiincrustante que pasó meses medio abierta en una bodega caliente termina hecha un ladrillo, y el epóxico o la masilla de gelcoat ya abiertos valen poco. Los ánodos tienen que ir con el agua: zinc o aluminio para el mar, aluminio para las desembocaduras salobres y magnesio solo para agua dulce. Nuevos cuestan tan poco que un juego a medio gastar casi no ahorra nada. En la ferretería marina, no todas las cornamusas, bisagras y portacañas que se anuncian como inoxidables son de grado marino: si un imán se pega con fuerza, o sale óxido de una soldadura, es acero cromado o un inoxidable menor que se mancha en meses.

Ecosondas, plotters y radar de otra consola:

la electrónica marina usada se revisa como conjunto. Una ecosonda sin su transductor es media compra, y cada transductor va atado a su marca y a su conector: una pantalla Garmin no lee un transductor Lowrance. Mire la pantalla a pleno sol por si está empañada o despegada, revise que el enchufe no tenga sulfato verde y pida el soporte y los cables. En GPS y radar, pregunte si incluye la tarjeta de cartas y cuándo se encendió por última vez el domo.

Cómo anunciar un fuera de borda, una propela o una ecosonda:

fotografíe la placa del soporte con el código de modelo y la serie legibles, y luego el bloque sin tapa, la pata y la propela. Diga si trabajó en mar o en agua dulce, cuándo se cambió el impeler y si se le puede oír arrancar en un estañón. Para una pieza, ponga el número de parte y el motor del que salió; para electrónica, detalle cada cable, soporte y transductor que va con la pantalla. Quien viene desde Limón o Playas del Coco por una pata quiere saber que le calza a su motor antes de salir, y la foto de esa placa se lo dice.