Motores De Barco

Compra y vende motores de barco en Costa Rica.

Las lanchas de pesca deportiva que salen de Marina Pez Vela trabajan con dos diésel intraborda en jornadas largas mar afuera, y cuando una se remotoriza, sus motores se valoran por horas y reparaciones, no por el año de los papeles. Aquí aparecen nuevos y usados, desde esos diésel con eje y los dentro-fuera de borda de gasolina de las lanchas familiares hasta los fuera de borda de pangas y consolas centrales, además de paquetes completos que salen del casco con su transmisión y su panel. Antes de comparar, tenga claro para qué propulsión se construyó su embarcación: eso acota la búsqueda más que la marca o los caballos.

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Diésel con eje, dentro-fuera de borda y fuera de borda:

primero va la propulsión y después el motor, porque cada una pide otro tipo de casco. El intraborda con eje va bajo, en el centro de la embarcación, y mueve la hélice a través de una transmisión marina, casi siempre ZF o Twin Disc. Lo llevan las lanchas de pesca deportiva pesadas y los cruceros, casi todos con diésel Cummins, Caterpillar, Yanmar o Volvo Penta, y uno bien cuidado se juzga por las horas trabajadas más que por la edad. El dentro-fuera de borda monta un V6 o V8 de gasolina dentro del casco, pegado al espejo, y empuja con una pata que se levanta como la de un fuera de borda. MerCruiser y Volvo Penta fabricaron la mayoría de los que se ven en lanchas familiares y de cabina. El fuera de borda va colgado del espejo, se levanta para varar o cruzar una desembocadura baja y se puede desmontar para llevarlo al taller, por eso mueve casi todas las pangas y consolas centrales; tiene su propio apartado en motores fuera de borda. Impeleres, filtros, codos de escape y empaques para los tres tipos se anuncian en repuestos de motores de barco.

Remotorizar un casco con otro motor:

la potencia tiene que ir con lo que el casco aguanta, y la placa de capacidad del fabricante, cuando la tiene, marca el máximo. El peso cuenta tanto como los caballos. Un fuera de borda de cuatro tiempos pesa más que uno de dos tiempos de la misma potencia, y esos kilos de más quedan justo sobre el espejo, así que una lancha que flotaba pareja con el motor viejo puede quedar hundida de popa con el nuevo. Cambiar de marca casi nunca se queda en el motor: con él cambian los controles, los relojes, el arnés y muchas veces la propela. Una instalación doble pide un par igual, con una hélice que gira al revés. Pasar de un dentro-fuera de borda a un fuera de borda obliga a rehacer el espejo, y eso es trabajo de astillero.

Humo, codos de escape y fuelles en un intraborda usado:

pida ver arrancar el diésel en frío: un motor caliente esconde un arranque difícil. Una bocanada de humo que se aclara es normal. El humo negro con carga apunta al combustible o a la entrada de aire, el azul a aceite que se está quemando, y el blanco que sigue saliendo con el motor ya caliente puede indicar agua o refrigerante donde no debe estar. Revise si sale óxido de las uniones de los codos de escape, atrás del motor: cuando uno se perfora, el agua de mar puede bajar al turbo y a los cilindros cada vez que se apaga el motor. Pregunte cuándo se limpiaron el intercambiador de calor y el aftercooler, y si hay registro de análisis de aceite, que muestra el desgaste mucho antes de que se escuche. En un dentro-fuera de borda, los fuelles de hule alrededor de la pata son lo que impide que el mar entre al casco. Si están rajados o endurecidos dejan pasar agua, una pata que pasó meses levantada puede hacer que se rompan al bajarla, y un rodamiento del gimbal que retumba en marcha suele significar que el agua ya pasó hace tiempo.

Anunciar un motor que sigue en la lancha o que ya está afuera:

dígalo en la primera línea, porque de eso depende quién lo compra. Si está instalado, grábelo desde un arranque en frío con los relojes y la salida del escape a la vista. Si ya está afuera, detalle lo que salió con él: transmisión, arnés, panel, codos de escape, bases y controles. Indique marca, modelo, número de serie y horas, la fecha de la última reparación general con la factura si la guardó, y si viene de una lancha de alquiler o de una particular, porque uno de charter acumula horas que un dueño de fin de semana nunca alcanza. Quien viene desde Tamarindo con un pickup y equipo para levantarlo necesita saber si recoge un paquete listo para montar o un motor para reconstruir, y sus fotos deberían aclararlo antes de que salga.