Thanksgiving

Thanksgiving en Costa Rica.

El cuarto jueves de noviembre es un día de trabajo como cualquier otro en Costa Rica, así que la cena de Acción de Gracias se arma donde haya horno y tiempo: la casa de una familia estadounidense en Santa Ana, una mesa compartida entre amigos en Atenas, el comedor de algún hotel. Las asaderas con su rejilla y los hornos asadores eléctricos aparecen nuevos y usados, junto con piezas de servir que salen una vez al año. Nada de eso pasa mucho tiempo guardado: el pavo ya es plato navideño en Costa Rica, y la asadera que se compró para finales de noviembre vuelve al horno el 24 de diciembre.

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Asaderas, rejillas y el horno asador de sobremesa:

casi todo el mundo hornea en el horno que ya tiene, y la asadera es la que decide cómo sale el pavo. Una asadera pesada, con agarraderas y rejilla en V, levanta el ave de sus jugos y dura décadas. Las de aluminio desechable son baratas, se doblan al levantarlas llenas y van encima de una bandeja plana. Después está el roaster de Hamilton Beach o Nesco, una olla honda con termostato propio que se pone en el desayunador. Vale la pena cuando el pavo entero no cabe en el horno de la casa, o cuando el horno hace falta para los acompañamientos y el pie. Antes de comprar cualquier asadera, mida el horno por dentro con las parrillas puestas: si la asadera toca las paredes, el pavo se cocina disparejo. La misma asadera sale otra vez un mes después para el pavo del 24, y lo demás de esa noche está en Navidad.

Termómetros, juegos para trinchar y el platón del pavo:

el termómetro plástico que viene clavado en el pavo del súper es un cálculo de una sola vez. El que vale la pena es uno digital de punta, y también es el que más aparece casi sin uso, junto con juegos para trinchar y cuchillos eléctricos. En la mesa, lo que más se busca es el platón ovalado grande. El patrón His Majesty de Johnson Brothers, con el pavo en el centro, es el que conocen los coleccionistas, y esa vajilla mantiene su valor mucho mejor que la blanca. Los moldes Pyrex para pie y las salseras se usan todo el año aunque se compren en noviembre, y en Costa Rica el molde vuelve a salir para un pie de limón.

Decoración de cosecha en un país donde las hojas no cambian de color:

cada hoja de maple de una guirnalda de Thanksgiving en Costa Rica es de tela o de plástico. Las guirnaldas, los manojos de trigo, las cornucopias de mimbre y los caminos de mesa en tonos óxido y dorado no llevan fecha y se guardan planos. Las calabazas de imitación vienen de Halloween, y muchos anfitriones las cambian por un canasto de ayotes y mazorcas secas de la feria, que el lunes terminan en la sopa. Las hojas de tela se destiñen donde les pega el sol: revise la guirnalda con luz de día.

Un roaster usado, una asadera usada y la vajilla:

conecte el roaster y déjelo calentar tapado: la perilla debe hacer clic y la luz apagarse cuando llega a la temperatura. Saque la olla interior y revise el esmalte, porque donde se descascara el acero se oxida, y fíjese en el cable donde entra al cuerpo. Ponga la asadera sobre una mesa plana y presione las esquinas: si baila, el fondo está torcido y los jugos se queman. Un antiadherente que empezó a soltarse acaba con la asadera, y una rejilla que no asienta pareja casi siempre viene de otro juego. En la vajilla, pase el dedo por el borde del platón buscando despicados, inclínelo contra la luz para ver cuarteaduras y marcas de cuchillo, y dele vuelta: el sello de atrás dice quién lo hizo y qué patrón es. Una freidora de pavo a gas tiene que venir con quemador, regulador y manguera, y la manguera sin grietas.

Un roaster o un platón publicado a inicios de noviembre:

es cuando la gente empieza a planear, y la temporada de venta dura más que la de casi cualquier chunche de temporada, porque la misma asadera, el roaster y el platón se buscan otra vez para la cena de Navidad. Si no se vendió para el cuarto jueves, cámbiele el título para diciembre en vez de guardarlo. Ponga el largo y el ancho interior de la asadera y la capacidad del roaster en cuartos de galón, que es lo que la gente compara con su horno, y fotografíe la rejilla dentro de la asadera, el roaster con la olla afuera y el reverso del platón. Quien venga desde Heredia o Jacó por un roaster va a querer verlo calentar, así que téngalo conectado y tibio cuando llegue.