Smartwatches
Compra y vende smartwatches en Costa Rica.
Un reloj inteligente se gana el lugar en la muñeca por dos cosas pequeñas: leer el WhatsApp sin sacar el celular y pagar acercando la muñeca al datáfono en vez de buscar la tarjeta. Las dos dependen del teléfono con que se empareja, y por eso un Apple Watch, un Galaxy Watch, un Garmin y una pulsera barata terminan en manos muy distintas. Hay relojes nuevos en caja y usados, muchas veces porque el dueño cambió de celular y el reloj viejo dejó de entenderse con el nuevo. Un Apple Watch celular traído de Estados Unidos aquí funciona como uno GPS cualquiera, porque ningún operador del país lo activa.
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Smartwatches que pagan en el datáfono y los que solo cuentan pasos:
esa división pesa más que el tamaño de la pantalla. El Apple Watch paga con Apple Pay y los Galaxy o Pixel con Google Wallet, y los dos aceptan tarjetas de casi todos los bancos grandes del país. El detalle es el teléfono: el Apple Watch solo se configura desde uno de los celulares iPhone, y los relojes con Wear OS solo funcionan junto a celulares Android. Los Garmin para correr y andar en bici traen Garmin Pay, que conviene probar con la tarjeta de su banco antes de confiarse, y su batería dura días. Los Huawei, los Amazfit y las pulseras delgadas de Xiaomi se emparejan con cualquier celular y aguantan todavía más entre cargas, pero casi ninguno paga en un datáfono de aquí, y sus apps no pasan de notificaciones, sueño y pasos.
Apple Watch GPS + Cellular, tamaño de caja y vidrio de zafiro:
la versión celular lleva su propia línea en Estados Unidos y buena parte de Europa, pero ningún operador tico la activa, así que aquí se porta igual que el modelo GPS, más barato: llama, paga y muestra mensajes a través del iPhone cercano o por wifi. El tamaño de la caja importa: las correas van por tamaño y en una muñeca delgada la caja grande baila. En las cajas de aluminio el vidrio se raya primero; las de acero y titanio llevan zafiro y aguantan mejor una vida de usado.
Dónde guarda valor un Apple Watch y dónde lo pierde una pulsera:
el estante explica las dos cosas. Un Apple Watch SE nuevo anda entre ₡170 000 y ₡200 000, y una pulsera de marca arranca cerca de ₡20 000. Una pulsera usada casi no tiene precio: con la batería cansada compite con una sellada que cuesta poco más. El Apple Watch guarda mejor su valor, pero cada modelo nuevo y cada año de cargas le quitan algo, así que uno de tres generaciones atrás con la batería alrededor del 80 % debería quedar bastante por debajo de un SE nuevo.
El Apple Watch clonado y el bloqueo que se queda en uno real:
cualquiera de los dos le puede costar al comprador el precio entero. Un Apple Watch ligado al Apple ID del vendedor no lo puede configurar nadie más, y el bloqueo solo se quita cuando el vendedor lo desvincula de su iPhone, así que pídale que lo haga frente a usted. Un Galaxy queda amarrado igual a su cuenta Samsung. La salud de la batería del Apple Watch está en Configuración, dentro de Batería, y en cualquier reloj una pantalla que se despega de la caja delata una batería inflada. Dele vuelta: los rayones hondos en la ventanita del sensor alteran la lectura del pulso, y una costra verde en los contactos de carga quiere decir que el sudor y la sal ya hicieron lo suyo. Los clones con logo de Apple convencen en foto, pero funcionan con apps genéricas; uno de verdad se empareja con la app Watch de un iPhone, y su número de serie coincide con el de la caja y sale válido en la consulta de cobertura de Apple.
El cargador y las correas que venden un reloj usado:
cada marca usa su propio cargador, y sin él el reloj cuesta moverlo: diga que lo incluye, junto con las correas extra y el tamaño de la caja. Ponga el porcentaje de salud de la batería si el reloj lo muestra, aclare si es GPS o celular y fotografíe la pantalla encendida, el sensor de atrás y los bordes de la caja. Déjelo emparejado con su celular hasta el encuentro para que el comprador lo vea funcionar; ahí mismo desvincúlelo y deje que lo enlace con su propio teléfono antes de pagar. Muchos relojes usados vienen de alguien que se pasó de iPhone a Android o al revés, así que diga con qué teléfono funcionó por última vez: quien viene desde Curridabat o Atenas quiere saber que le sirve al celular que anda en la bolsa.