Perros
Encuentra y ofrece perros en Costa Rica.
Buena parte de los perros que viven en hogares costarricenses llegaron de regalo: un cachorro de la camada del vecino, un zaguate que un primo ya no podía tener, un perro mayor que se quedó cuando la familia se fue a vivir a otro lado. Así cambian de casa los perros aquí, de una familia a otra y sin que medie un negocio, y lo que importa es el carácter, la salud y la casa que los espera. Sus cosas son otro asunto: camas, pecheras, jaulas, correas y comederos se compran y se venden nuevos y usados, y muchos le quedaron pequeños a un cachorro en cuestión de meses.
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Zaguates que pasan de una casa a otra como regalo:
así llegan a su nueva familia la mayoría de los perros en Costa Rica, de todos los tamaños y pelajes y casi nunca de una sola raza. Dueños que se mudan, familias a las que les nació una camada sin planearlo y rescatistas publican en adopta un perro, donde se habla del carácter del perro y del hogar que se ofrece, no de precio. Las camas, pecheras, jaulas, platos y juguetes van en artículos para perros, donde se compran y se venden como cualquier otro equipo.
Del patio al sillón, y lo que necesita un perro de casa:
en una generación, dormir dentro de la casa dejó de ser la excepción y se volvió lo normal para los perros ticos, y el equipo se fue con ellos para adentro. El perro que duerme adentro necesita una cama donde quepa estirado, muchas veces una jaula para las primeras noches, y una pechera con correa para salir a caminar por el barrio en lugar de la cadena de antes. Compre para el tamaño que el perro va a tener y no para el que tiene, porque un cachorro de zaguate grande sigue creciendo durante meses después de llegar. Mida la pechera alrededor de la parte más honda del pecho y escoja la cama por el largo del perro acostado de lado, de la nariz al nacimiento de la cola.
Conocer al perro en la casa que va a dejar:
véalo donde vive antes de comprometerse a llevárselo, y pregunte cómo ha pasado los días: adentro, suelto en el patio o amarrado. Un perro que pasó años en una cadena tal vez nunca aprendió a caminar con correa ni a estarse tranquilo dentro de una casa, y necesita una familia dispuesta a enseñarle. Pida el carné de vacunas y pregunte si está castrado; la mayoría de los perros con dueño en Costa Rica lo están, y de los que no salen las camadas que nadie planeó. Obsérvelo con niños, con otro perro y con un desconocido en el portón, porque un perro que también se tuvo para cuidar la casa puede recibir igual a cada visita de su nuevo hogar.
Collares, jaulas y camas de cachorro que se quedaron pequeños:
por eso tanto artículo para perro usado está casi nuevo. Un cachorro puede gastar varios collares y pecheras, y muchas veces una jaula, antes de cumplir el año, así que esas tallas pequeñas son de lo más barato que se encuentra usado y rara vez vale la pena comprarlas nuevas. Con las camas pasa lo contrario. Apriete el centro de una cama de espuma: si se queda hundido, el perro va a terminar acostado en el piso. Busque una funda con zíper que se quite para lavar, porque una cama de relleno que no se lava guarda el olor del perro anterior, y hay perros que no se echan en ella. Una casita para el patio debe tener el piso levantado del suelo y un techo que se quite para limpiarla.
Darle su perro a una nueva familia, o vender lo que usaba:
para el perro, deje anotados los datos que cualquier familia necesita antes de llamar: edad, peso adulto, si está castrado y vacunado, cómo se lleva con niños, gatos y otros perros, y si ha vivido adentro, en el patio o en los dos. Diga claramente por qué se va, y fotografíelo de pie con luz de día. Cuando se vaya, mande su alimento, su cobija y su carné, pregunte qué cerca o portón tiene la casa nueva y, si aun así se sale, publíquelo de inmediato en animales perdidos y encontrados. Para los artículos, indique la talla y el peso del perro al que le quedaba, y diga si las fundas están lavadas. Un perro que cuidó un patio en Grecia durante años le va a ladrar al portón nuevo los primeros días; avísele a la familia antes de que vengan por él, para que no lo tomen como un mal comienzo.