Remolques Ganaderos

Compra y vende remolques ganaderos en Costa Rica.

La mayoría de las carretas ganaderas de las fincas ticas nunca pasaron por una agencia: las hizo un taller de soldadura a la medida del dueño, del color que él quiso y sin nombre de modelo. Por eso cada carreta usada es única y se juzga por su hierro, sus ejes y sus frenos, no por una marca. Las nuevas salen de talleres que fabrican por encargo; las de segunda mano, de fincas que se quedaron cortas, achicaron el hato o cambiaron a un pickup más grande. Van desde cajones de un eje para un par de terneros hasta carretas de cuello de ganso para una carga completa de novillos.

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Carretas de bola y de cuello de ganso:

el enganche define casi todo lo demás. La carreta de bola se engancha al receptor de casi cualquier pickup y sirve para cargas cortas y livianas: un cajón de un eje para dos o tres terneros, unas cuantas cabras o cerdos, o uno de doble eje de unos 16 pies donde caben cuatro o cinco vacas adultas. La de cuello de ganso va sobre una bola atornillada en el cajón del pickup, así que el peso queda encima del eje trasero y jala más firme con carga pesada. Solo la mueve un pickup preparado para eso. En las dos, un techo de lámina le quita el sol del mediodía a la carga que espera frente a un portón. Los caballos viajan en otro tipo de remolque, con divisiones en vez de cajón abierto, y tienen su página en remolques de caballos.

Hierro de taller o remolque de aluminio importado:

casi todas las carretas de aquí las sueldan talleres locales en hierro pintado o galvanizado. Son fuertes y cualquier taller del pueblo de al lado las repara, pero el hierro se oxida por dentro de los tubos, donde no se ve, y el galvanizado aguanta mucho más que la pintura. Los remolques ganaderos de aluminio importados pesan bastante menos y no se oxidan, pero una soldadura de aluminio rajada necesita un soldador con el equipo adecuado. Si es de taller, pregunte quién la hizo y cuándo; si el taller sigue abierto, muchas veces le dicen qué hierro lleva el chasis.

Los frenos de la carreta y el pickup que la jala:

una carreta de hierro de 16 pies vacía pesa cerca de una tonelada antes de que suba un solo animal, y cuatro vacas adultas le suman casi dos más. La mayoría de los pickups doble cabina pueden jalar unos 3.500 kg solo si el remolque tiene frenos propios; sin ellos, la cifra del manual baja a unos 750 kg, menos que el cajón vacío. Una carreta con frenos que sirven vale claramente más que una igual sin frenos, y los frenos eléctricos necesitan además un control en la cabina, que el vendedor puede incluir o no. En un camino de lastre bajando a una finca por Upala, o en las cuestas de San Vito de Coto Brus, esos frenos son los que evitan que la carga empuje al pickup en la bajada.

Una carreta usada, del enganche para atrás:

empiece por el acople y la lanza, que es donde el chasis se lleva todos los golpes. Busque soldaduras rajadas, una lanza torcida y cadenas de seguridad soldadas, no amarradas con alambre. Con cada llanta en el aire, gírela y muévala: una carreta que ha pasado ríos suele tener agua en las masas y rodamientos que suenan. Lea en el costado de las llantas la fecha y la capacidad de carga, porque a veces les ponen llantas de carro para ahorrar y no están hechas para ese peso. Por dentro, pase la mano por las paredes a la altura del costillar de una vaca; un tornillo salido o una lámina rota le corta el cuero al animal en cada viaje. Pida los papeles que la acompañan y verifique que correspondan a la carreta que tiene enfrente.

Largo interior, ejes y frenos en el anuncio:

con esos tres datos se ahorra la mitad de las llamadas. Agregue el tipo de enganche y la medida de la bola, el peso vacía si lo sabe, si tiene techo y puerta al centro, y quién la fabricó. Tómele fotos de lado, por debajo en la lanza y los ejes, de las llantas de cerca y por dentro con las puertas abiertas. Diga qué ha cargado, porque una separación entre barrotes que aguanta novillos no detiene a una cabra. Casi todos los compradores llegan con su propio pickup para llevársela, así que avíseles antes de que salgan si es de bola o de cuello de ganso y qué bola usa: quien maneja desde Los Chiles con la bola equivocada en el cajón se devuelve con el enganche vacío.