Alimentación Animal
Compra y vende alimentación animal en Costa Rica.
Mucho de lo que come el ganado tico es sobrante de otra industria: cada lote de piña que se renueva en la Zona Norte deja rastrojo que las lecherías vecinas ensilan, las plantas de jugo sacan pulpa de cítricos y los molinos de arroz de Guanacaste venden semolina por saco. Esos subproductos están junto al concentrado en saco para ganado, chanchos, gallinas y caballos, las silopacas que le sobran a alguna lechería, la melaza por estañón y los bloques minerales. Lo nuevo sale de plantas y agroservicios; lo sobrante, de fincas que cambiaron de planes. Casi todo es pesado, así que dónde está la carga importa tanto como lo que es.
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Concentrado en saco, silopacas y melaza:
el saco es lo más sencillo. El concentrado o alimento balanceado se fabrica para una especie y una etapa, así que el de vaca lechera, el de chancho en engorde y el de gallina ponedora no se cambian entre sí aunque la proteína de la etiqueta se parezca. El alimento para ganado puede llevar aditivos peligrosos para los caballos, así que la especie que dice el saco importa más que el precio. Los animales y el equipo con que viven están en vacas, chanchos, caballos y gallinas. La silopaca es pasto o maíz picado, prensado y envuelto en plástico sin aire para que fermente en vez de podrirse; las lecherías del norte las hacen en invierno y salen de las que no van a gastar antes del verano. La melaza llega por estañón, para echarla sobre el forraje picado o hacer bloques en la finca.
Rastrojo de piña, pulpa de cítricos y semolina de arroz:
lo que una finca le da al ganado además del pasto depende de la industria que tenga al lado. Por Pital y la zona piñera del norte, el rastrojo y las coronas de los lotes renovados se ensilan, y algunas piñeras los prensan en pacas densas de ensilado, que las lecherías de la zona usan para reemplazar parte del pasto. La pulpa de cítricos de las plantas de jugo de la misma región entra a las raciones seca o ensilada. En Guanacaste, la semolina de los molinos de arroz de Cañas y alrededores es la base de muchas mezclas caseras para novillos de engorde, y en el Caribe el banano de rechazo de las empacadoras de Siquirres termina en los comederos de chanchos y reses. Es barato porque abulta y se daña rápido, así que una carga solo conviene si viene de cerca.
Una silopaca o un estañón de melaza antes de subirlos al camión:
revise primero el plástico. Cada rotura deja entrar aire, y el aire es lo que enmohece el ensilaje, así que dele la vuelta a las pacas, busque partes blandas y pregunte cómo se estibaron. Al abrir una, el buen ensilaje es verde o café amarillento y huele ácido, parecido al vinagre. Un olor rancio, como a queso viejo, dice que fermentó mal; café oscuro o negro, que se calentó; y el moho blanco o azul por dentro manda esa parte a la abonera, no al comedero. Una paca abierta dura días, no semanas, así que compre solo lo que pueda ir gastando. La corona y el rastrojo frescos no tienen plástico que los proteja. Empiezan a fermentar en pocos días, y el rastrojo de piña en descomposición es donde se cría la mosca del establo, así que lleve lo que el ganado se va a terminar y pregunte cuándo se cortó. Con la melaza, pregunte qué tenía antes el estañón, porque muchos son reutilizados, y destápelo: espuma, una capa de agua encima u olor a guaro quieren decir que empezó a fermentar. En los sacos, lea en la etiqueta la especie y la fecha de fabricación, y cuente un saco roto como saco abierto.
Alimento sobrante de una lechería, una finca o una empacadora:
el comprador necesita unos cuantos datos antes de enganchar. Diga qué es con palabras claras (silopaca de pasto o de maíz, ensilado de piña, concentrado y para qué especie), cuándo se hizo o se ensiló, cuántas unidades hay y cómo se ha guardado: bajo techo, sin tocar el piso, con el plástico entero. Tómele foto a una paca o un saco abierto y a la estiba completa. Un molino o una empacadora con subproducto de forma regular debe decir cada cuánto hay carga. Después, diga cómo se carga. Una paca envuelta pesa mucho más de lo que levanta una persona, así que avise si en la finca hay un tractor que mueva pacas o si hay que traer ayudantes, y si el camino de entrada aguanta un camión después de un aguacero. Quien sale desde Siquirres por una carga de rechazo quiere saber, antes de salir de la casa, que el portón va a estar abierto y el banano ya amontonado.