Maquillaje

Compra y vende maquillaje en Costa Rica.

Mucho del maquillaje que hay en las casas de Costa Rica llegó con un curso: unas semanas de clases de automaquillaje o de maquillaje profesional, una lista de materiales con brochas, pomada para cejas, pestañas postizas y esponja, y una cosmetiquera que no siempre se vuelve a abrir cuando terminan las clases. Alrededor de esos kits están la base, el polvo compacto, las paletas de sombras, los labiales y los delineadores, nuevos y de segunda mano. Los polvos y las brochas lavadas pasan bien de una persona a otra. Lo húmedo que ya tocó un ojo o unos labios solo debería cambiar de dueño sellado.

Primero la base, después ojos y labios:

la base es el maquillaje de fondo, líquida con dosificador o gotero, en barra o compacta. El corrector y el polvo la emparejan y la sellan; el rubor, el bronceador y el iluminador van al final. En los ojos van las sombras, el delineador en lápiz, gel o líquido, el rímel, la pomada para cejas y las pestañas postizas; en los labios, el labial, el brillo y su propio delineador. Los primers, los fijadores y los desmaquillantes quedan cerca de cuidado de la piel, y el esmalte de uñas va en manos y uñas.

Una paleta de polvo viaja bien; un rímel, nunca:

cómo está hecho un producto decide si se puede pasar a otra persona. Las paletas de sombras, el rubor compacto y el polvo son secos, y si la superficie solo se tocó con brocha, uno usado es razonable. El labial en barra queda en medio: sirve si se usó poco, porque la capa de arriba se corta. La base líquida con dosificador nunca tuvo dedos adentro, y un frasco reciente puede valer la pena si se dice cuándo se abrió. El rímel, el delineador líquido y el delineador en gel de pote son el límite: pasan del ojo directo al tubo o al pote, y por eso solo tienen sentido sellados.

Brochas y esponjas, lo que dura de un kit:

un buen juego de brochas dura más que todos los productos con que se usa. La cerda sintética es la indicada para base líquida y en crema, porque no la absorbe; el pelo natural toma el polvo y lo reparte con más suavidad. Vienen en estuche enrollable o magnético, o en la cosmetiquera de un kit de curso. Las esponjas y las motas son lo contrario: guardan producto y agua, se gastan y se reemplazan, no se pasan. Los espejos con luz y los aparatos para limpiar brochas están en accesorios de belleza.

La base de tienda por departamentos y la de farmacia:

una base líquida de marca de farmacia anda entre unos ₡6.000 y ₡15.000 en Costa Rica, y en el mostrador de una tienda por departamentos se piden de ₡20.000 a ₡40.000. Abierta, cualquiera de las dos pierde casi todo su valor, porque nadie sabe cómo se guardó ni cuánto lleva en uso. Lo que vale la pena anunciar es el frasco sellado del mostrador caro y un juego de brochas, que conserva su precio mientras no se le caigan las cerdas.

Una paleta que ya no suelta color:

casi siempre se endureció: la grasa de los dedos o una brocha húmeda deja una película dura y brillante en la superficie, y la brocha resbala encima. Un labial que se ablandó y volvió a endurecerse torcido, o que tiene gotitas en la barra, pasó tiempo en el calor, y una base que se oscureció en la boca del frasco lleva mucho tiempo abierta. Las imitaciones de paletas famosas y de labiales líquidos pesan menos en la mano, la impresión de la caja se ve borrosa o un poco distinta, y a menudo el nombre del tono no existe en la marca, así que búsquelo. En las brochas, jale con cuidado algunas cerdas y revise que el casquillo de metal no gire sobre el mango. Las cerdas sueltas y el casquillo flojo vienen de secarlas paradas, con el agua bajando hasta el pegamento.

El kit del curso, usado en unas cuantas clases:

se anuncia mejor de lo que parece, porque las brochas casi no tienen uso y la mitad de las sombras siguen intactas. Liste cada pieza, fotografíe cada paleta abierta, de frente y con luz de día, para que se vea cuánto se usó cada tono, y escriba los nombres de los tonos en el anuncio. Diga si los polvos se aplicaron con brocha o con los dedos, y deje fuera del lote el rímel y los delineadores abiertos, las esponjas y las pestañas. Una maquilladora que viene desde Guápiles por las brochas se las pasará por el dorso de la mano y jalará unas cuantas cerdas antes de pagar, así que lávelas el día anterior y déjelas secar acostadas.