Baño & Ducha

Compra y vende productos de baño y ducha en Costa Rica.

En la mayoría de las casas ticas hay ducha y no tina, muchas veces con ducha eléctrica, así que lo que más se mueve es lo que se usa de pie: jabón líquido en botellas grandes y bolsas de repuesto, jabón de baño en paquete, exfoliantes y el paste, esa fibra seca que muchos prefieren a la malla plástica. Las bombas de baño, las sales y la espuma llegan casi siempre de regalo para una tina que no existe, y muchas cambian de dueño sin abrir. Se publica nuevo y de segunda mano, aunque en baño lo usado casi siempre debería significar sin abrir.

Jabón líquido, jabón en barra y pastillas para ducha:

en una casa que solo tiene ducha, son las tres que conviene distinguir. El jabón líquido le sirve a una familia que comparte la misma botella, y se vende sobre todo en envases grandes con bolsa de repuesto para rellenar el dispensador. El jabón en barra aguanta, ocupa poco y se lleva fácil a un fin de semana en la playa; las barras transparentes de glicerina son más suaves y se gastan más rápido en una jabonera mojada que las opacas de siempre. Con aroma o sin fragancia es la decisión que más pesa cuando se compra para toda la casa, así que guíese por la etiqueta y no por el color. El champú y jabón dos en uno para niños queda más cerca del cuidado del cabello, y la crema que va después del baño está en cremas y lociones corporales. Las bombas de baño, las sales y la espuma necesitan tina, y por eso tantas terminan guardadas en un mueble. La pastilla aromática para ducha es la versión pensada para quien no tiene tina: se pone en el piso, lejos del chorro directo, y suelta el aroma mientras burbujea. Los exfoliantes corporales vienen con sal o con azúcar; la sal es más gruesa y el azúcar se disuelve antes y raspa menos. Los de cara son más finos y van con el cuidado de la piel.

Paste, esponja de malla o cepillo de mango largo:

el paste es la fibra seca del fruto de una enredadera de la familia del ayote que se cultiva en el país, y se vende entero, en rodajas o cosido en guantes y almohadillas. Seco es tieso y con el agua se ablanda, así que raspa más que una esponja de malla plástica. El cepillo de mango largo llega a la espalda, y los de silicona se secan más rápido y se limpian más fácil. Ninguno se revende usado: lo que se publique debe venir nuevo y en su empaque. Un paste en buen estado es claro, liviano y está seco; las manchas grises o negras y el olor a humedad dicen que estuvo guardado en un lugar mojado.

Una bomba de baño que empezó a burbujear en el estante:

ya gastó parte de lo que tenía. Las bombas son sobre todo bicarbonato y ácido cítrico, y la humedad del ambiente dispara la reacción poco a poco; una que pasó meses en un baño con vapor se desmorona en los bordes, se agrieta o se pone blanda y polvorienta, y casi no burbujea en el agua. Una buena está dura, mantiene la forma y viene con el plástico intacto. Las sales que se pegaron en un solo bloque también dejaron entrar humedad. Los jabones transparentes de glicerina a veces se cubren de gotitas cuando el aire está húmedo. Ese rocío no hace daño y se quita con un trapo; una barra encogida, rajada y sin olor simplemente está vieja. En el jabón líquido, una botella abierta es un sobrante de la casa más que una compra, así que busque el sello de fábrica. Las imitaciones de geles de ducha importados conocidos se notan en un gel que corre como agua, una tapa que no calza bien y una etiqueta con la impresión borrosa o los colores corridos.

Cajas de jabones de alquiler y canastas de regalo sin abrir:

el producto de baño sellado suele llegar a la segunda mano por dos caminos. Anfitriones de casas de alquiler vacacional en Tamarindo o Puerto Viejo que cambian de proveedor o dejan de alquilar se quedan con cajas cerradas de jabones miniatura, geles y repuestos para dispensador, y las canastas de bombas y sales sobreviven a la ocasión para la que se compraron. Indique cuántas unidades hay, el tamaño de cada una, el aroma y si todo sigue en su empaque, y tome fotos de cerca del envoltorio y de cualquier fecha impresa. Guarde las bombas en una bolsa cerrada y en un lugar seco hasta la entrega. Quien viene desde Grecia por una caja va a apretar una con cuidado a través del plástico: tiene que sentirse como piedra, no como tiza.