Mesas Auxiliares
Compra y vende mesas auxiliares en Costa Rica.
Una mesita blanca de MDF que se vende para armar y una auxiliar con base de metal que una tienda de diseño cobra en dólares pueden ocupar la misma esquina y hacer el mismo trabajo. Las dos tienen lugar aquí, nuevas y usadas, junto a mesas de centro para la sala, esquineras para el lado del brazo del sofá, juegos nido, mesas de noche y las mesas de teca o aluminio que viven en el corredor. Lo que separa una buena compra de una mala suele ser la cubierta y dónde ha estado la mesa: pregunte por las dos antes de ir a verla.
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Mesas de centro, esquineras y juegos nido:
son las tres formas que se usan en casi todas las salas. La mesa de centro es la baja que va frente al sofá. La esquinera, o lateral, va al lado del brazo del sofá y sostiene una lámpara. El juego nido son dos o tres mesas que se guardan una debajo de la otra. La mesa de noche es la versión del cuarto y se escoge según la cama, no el sofá, así que va con camas. Si la mesa es para comer, busque en mesas de comedor, y si es para trabajar, en escritorios.
La mesa de centro y la esquinera a la altura del sofá:
se escogen midiendo el sofá, no el cuarto. Tome la altura del asiento: la mesa de centro funciona mejor al nivel del cojín o un poco más baja, y la esquinera con la cubierta cerca de la altura del brazo. La mesa de noche debe quedar más o menos al ras del colchón, medido con el colchón puesto. Después pregunte cuánto peso aguanta. Muchas mesas de centro de MDF están hechas para poco peso: libros y una bandeja, no una pecera ni alguien sentado en la orilla.
Mesas para el corredor en teca, aluminio y ratán sintético:
son otra compra. El corredor recibe lluvia de lado y sol de la tarde aunque tenga techo, y una mesa de MDF de adentro que se saca ahí se hincha por abajo en un solo invierno. La teca sin aceite se pone gris plateada; es intemperie, no daño, y sale lijando. En las tejidas importa más la estructura que el tejido: el aluminio no se oxida y el acero pintado sí, empezando por las soldaduras. Un imán lo aclara en segundos, porque al aluminio no se pega.
Mesas auxiliares con precio en colones y en dólares:
conviven en el mercado tico. Una esquinera de MDF para armar cuesta entre ₡10.000 y ₡35.000 nueva, mientras que algunas tiendas de diseño les ponen precio en dólares a sus piezas importadas: unos $200 por una sola mesa auxiliar. El precio de la usada sigue esa misma división. La de armar deja poco al revenderla, porque nueva cuesta apenas un poco más y la usada ya se armó una vez. La pieza de metal, piedra o madera sólida que se pagó en dólares es donde la segunda mano ahorra plata de verdad, porque reponerla sigue costando dólares.
Aros, patas y mármol falso en una mesa auxiliar usada:
empiece por la cubierta, con luz de lado. Un aro blancuzco de un vaso frío está en el barniz y suele salir puliendo; un aro oscuro es agua que llegó a la madera, y ese se queda. Dele vuelta: en las baratas las patas van atornilladas directo al aglomerado, y cuando la rosca se barre, la pata baila por más que se apriete. El mármol es el disfraz más común. Un acabado impreso muestra el dibujo cortado en el canto; la piedra de verdad lleva las vetas por la orilla, se siente fría y pesa mucho para su tamaño. En un juego nido, confirme que estén todas las piezas. En el ratán sintético, apriete el tejido donde dobla sobre la estructura, porque ahí se quiebran primero las fibras resecas por el sol.
Una mesa de centro o esquinera lista para su próxima sala:
se vende por la altura y el material, así que dé los dos datos. Diga el material sin rodeos, sea MDF, melamina, madera sólida, metal, piedra o impresión de piedra, y si estuvo adentro o en el corredor. Fotografíe la cubierta de día y en ángulo bajo para que se vean los aros. Si venía en juego o en par, venda las piezas juntas: una esquinera suelta cuesta colocarla. Casi todas caben en la cajuela de un carro o en un taxi, pero un vidrio suelto viaja envuelto y aparte; aclare si se separa de la base, y quien venga desde Tibás o desde Jacó sabrá que tiene que traer una cobija.