Escritorios

Compra y vende escritorios en Costa Rica.

Un escritorio ejecutivo con estructura de acero y gavetero de tres gavetas está hecho para años de oficina, y muchos pasan a un segundo dueño cuando una empresa cambia de piso o reduce personal. Aquí conviven con los que se compran para la casa, nuevos y usados: escritorios para computadora de armar, modelos en L para esquina, escritorios gamer y elevables eléctricos que suben la cubierta hasta trabajar de pie. Antes de quedar para verlo, pida el ancho y el fondo, y si es eléctrico, un video corto subiendo de la posición más baja a la más alta.

El escritorio de oficina y el del cuarto de la casa:

se fabrican con estándares distintos. El escritorio ejecutivo es una cubierta recta sobre estructura de acero, con un gavetero de dos o tres gavetas y una de ellas con llave. La estación de trabajo es su versión de oficina abierta: dos o tres puestos unidos por paneles y una canaleta común para los cables, y suele salir de la empresa completa. En la casa, la mayoría son de melamina para armar, sea un escritorio recto para computadora o uno en L para la esquina. Los gamer agregan cubierta texturizada y canales para cables; el elevable lleva una estructura eléctrica debajo para trabajar de pie. La mesa de comedor que hace de escritorio está en mesas de comedor, el mueblecito para la impresora en mesas auxiliares y la silla en sillas de oficina.

Un escritorio de altura fija o uno elevable:

depende de quién lo use y por cuántas horas. Uno fijo mide unos 75 cm de alto. El elevable se justifica cuando dos personas de estaturas distintas comparten el mismo escritorio, o cuando alguien quiere pasar parte de la jornada de pie. Busque un motor en cada pata: una estructura de doble motor sube pareja una cubierta en L o dos monitores, mientras que un solo motor que mueve ambas patas sufre con el peso. La estructura también define cómo aguanta una mudanza: los laterales de melamina empiezan a bailar tras desarmarlos y volverlos a armar, y el acero se mantiene a escuadra.

En qué se va la plata de un escritorio eléctrico:

un escritorio de melamina para armar arranca nuevo por debajo de ₡50.000, y a ese precio uno usado ahorra poco cuando hay que pagar flete para traerlo. Donde la segunda mano rinde es en los elevables. Nuevos empiezan en unos ₡140.000 y una estructura eléctrica en L pasa de ₡250.000; casi todo eso es estructura, motores y caja de control, y la cubierta es aglomerado común. Un elevable usado vale lo que valen sus motores. Si recorre todo su rango sin tropiezos, es buena compra muy por debajo del precio nuevo; si tiene un motor muerto, es una estructura y una cubierta.

Los motores de un elevable usado, de abajo hasta arriba:

dicen más que las fotos. Súbalo de la altura mínima a la máxima y de regreso con algo de peso encima. Las dos patas tienen que moverse juntas, sin golpes, y la cubierta debe quedar nivelada. Un código de error en el control, o un escritorio que se queda a medio camino, a veces se quita con el reinicio del manual; si vuelve a salir, la caja de control o un motor vienen fallando. Confirme que el adaptador de corriente y el control vengan incluidos, porque esas piezas son propias de cada estructura. En un ejecutivo, saque cada gaveta hasta el tope y pida la llave de la que cierra. El mobiliario que sale de oficinas muchas veces conserva la etiqueta de activo de la empresa; es normal, pregunte de qué oficina viene. Una estación de trabajo vale lo que valga su tornillería completa: cuente paneles, escuadras y conectores antes de pagar, porque con una escuadra de menos una estación de tres puestos no se sostiene. En la melamina, el canto inferior hinchado indica que estuvo en contacto con agua, y eso ya no se desinfla.

Un anuncio de escritorio con su rango de altura y una seña:

indique ancho, fondo y alto, y en un elevable la altura mínima y máxima y si lleva uno o dos motores. Un video subiendo y bajando responde la primera pregunta. Aclare si viaja armado: un ejecutivo sin el gavetero casi siempre cabe en un pickup, uno en L armado no. Dé la ubicación como se dan las direcciones aquí, por señas desde la iglesia o el punto más conocido, para que alguien en Grecia calcule el viaje. Una empresa que desocupa un piso en Santa Ana tiene escritorios por docena; publíquelos como lote, con el número de puestos y una estación fotografiada completa y armada, porque quien amuebla una oficina pequeña quiere ver un puesto entero, no una pila de paneles.