Ropa Deportiva Para Mujer

Compra y vende ropa deportiva para mujer en Costa Rica.

En una tienda deportiva tica las leggings se llaman licras: la larga para el gimnasio, la corta que llega a medio muslo y la licra de ciclismo, que trae badana para el sillín. Con esas palabras se nombra casi todo lo que una mujer usa para entrenar aquí, junto con los bras deportivos y las jackets livianas. Hay prendas nuevas con etiqueta y otras usadas tras una temporada de spinning o un curso de yoga en la península de Nicoya. Pesa más la tela que la marca: antes de acordar el precio, pida una foto de la prenda estirada con luz de día.

Una licra para el gimnasio y otra para el sillín:

el corte dice para qué se hizo cada prenda. La licra larga llega al tobillo o se queda en 7/8, y una pretina alta que no se baja en las sentadillas separa una buena de una barata. La licra de ciclismo se le parece de lejos, pero lleva cosida en el asiento una almohadilla de espuma, la badana, y solo sirve para la bici. Los bras deportivos se escogen por nivel de soporte tanto como por talla: ligero para yoga, alto para correr y saltar. Las tenis tienen su propia página en tenis para mujer, y las licras anti-UV y las camisas UV para surfear están en ropa de baño.

La badana y las subidas largas de La Ruta:

el ciclismo de montaña va en serio en un país que La Ruta de los Conquistadores cruza del Pacífico al Caribe en tres días de carrera, y las mujeres que entrenan para ella pasan horas sobre el sillín. En esas distancias manda la badana. La de mujer es más ancha atrás, donde se apoyan los isquiones, y más corta adelante, así que una licra de hombre heredada de la pareja casi nunca calza bien. La de tirantes no se mueve en una subida larga, pero cada parada al baño se vuelve un enredo, y por eso muchas ciclistas prefieren la de cintura. En montaña se usa mucho una pantaloneta holgada sobre un short interior con badana; revise si el anuncio lo incluye.

Licras de yoga para Nosara y Santa Teresa:

una clase de yoga pide lo contrario que la bici. En la península de Nicoya, donde Nosara y Santa Teresa crecieron alrededor del surf y de los estudios de yoga, sirve una licra de tiro alto, sin costura al frente y de tela tan tupida que no transparente al doblarse, con un bra de soporte ligero que no se suba en las inversiones. Quien corre necesita lo contrario: un bra de alto soporte con una banda que agarre.

Licras Nike frente a las marcas propias de las tiendas deportivas:

una licra para correr de Nike o adidas cuesta nueva entre ₡40.000 y ₡45.000, mientras que las marcas propias de las grandes tiendas deportivas andan entre ₡10.000 y ₡20.000. Nadie sabe cuántas lavadas lleva el elastano hasta ponérsela, así que una Nike usada vale la pena si cuesta más o menos lo que una de marca propia nueva, y no si cuesta mucho más.

Elastano cansado, banda estirada y badana aplastada:

el elastano, la fibra que hace que la ropa deportiva ajuste, se daña con el calor de la secadora y el cloro de la piscina antes de que se note en el color. Estire la licra sobre la rodilla frente a una ventana y fíjese si se ve la piel, si brilla en el trasero o si tiene bolitas en la parte interna del muslo. En un bra deportivo el trabajo lo hace la banda: si cede fácil y se queda larga al estirarla, ya no sostiene. Apriete la badana de la licra de ciclismo; si la espuma se queda aplastada o los bordes se despegan, ya cumplió. Las prendas Nike traen en la etiqueta interna un código de estilo, y al buscarlo se ve si el color y el corte coinciden con las fotos: es la forma más rápida de descartar una copia.

Antes de que una ciclista venga desde Escazú por una licra con badana:

ponga la talla de la etiqueta, la marca y el modelo, y diga si pasó por secadora. Fotografíe la tela estirada contra la luz y la etiqueta interna. En un bra, diga cuánto se usó; en una licra de ciclismo, muestre la badana por dentro y aclare que está lavada. Mucho del buen equipo viene de mujeres que entrenaron duro para una sola carrera o un solo curso de profesora de yoga y luego lo dejaron. Quien venga a recogerla va a estirar el trasero contra la luz y apretar la badana antes de pagar, y una prenda que se nota lavada y secada al aire dice más que cualquier descripción.