Zapatos De Mujer
Compra y vende zapatos de mujer en Costa Rica.
En Costa Rica la zapatilla lleva tacón. Es el zapato cerrado de vestir, el de la oficina o el de la boda, y el deportivo se llama tenis, así que buscando aquí aparecen zapatillas de tacón al lado de chancletas planas para la playa y de zapatos con suela de gamuza para la clase de salsa. Hay pares nuevos en caja y usados, de alguien que está sacando cosas del clóset o de una zapatería. En todos manda la horma, y un 37 de una marca no es el 37 de otra: antes de atravesar media ciudad para medírselos, pida el largo de la plantilla en centímetros.
La zapatilla a la tica:
cerrada, con tacón y pensada para el trabajo o la fiesta. El tacón decide cuánto rato aguanta de pie. El de aguja es el primero en rendirse, en el pie y en una acera quebrada; un tacón cuadrado de la misma altura reparte el peso y aguanta la oficina y la caminada a la parada. Las bailarinas y los mocasines resuelven lo mismo sin tacón. Las sandalias van desde las de vestir, con tiras y tacón, hasta las chancletas planas que viven al lado de la puerta. Los tenis para correr o para el gimnasio tienen su propia página en tenis para mujer.
Zapatos de baile para salsa y swing criollo:
las academias, desde Santa Ana hasta Puerto Viejo, enseñan salsa, bachata y swing criollo, y el zapato para bailar se hace distinto a una zapatilla de fiesta. La suela es de gamuza para girar sin pegarse, el zapato se dobla con facilidad en la planta y una correa al tobillo lo sostiene en las vueltas. La gamuza solo sirve en la pista. Usada en la calle, agarra tierra, se pone lisa o dura y deja de girar. El vestido para esa misma noche está en vestidos.
El 37 en la etiqueta de un zapato en Costa Rica:
las tiendas de aquí marcan el calzado de mujer con la talla de Estados Unidos al lado de un número centroamericano, y en esa escala un 7 estadounidense es un 37. Las marcas deportivas y las europeas cuentan distinto, con el 37 más cerca de un 6,5, y algunas marcas nacionales usan su propia tabla. Dos pares marcados 37 pueden quedar a más de media talla de diferencia. Pida el largo de la plantilla, del talón a la punta por dentro, y compárelo con un par que le quede bien.
Zapatos sintéticos y la suela que se deshace en el clóset:
casi todos los pares de uso diario son sintéticos con suela moldeada, y nuevos cuestan entre ₡20.000 y ₡30.000. Usados, rara vez pasan de ₡10.000, porque no tienen nada que se pueda reparar: quien compra paga solo el uso que les queda. El cuero conserva mucho mejor su valor, porque un zapatero le cambia la suela. Ojo con los pares “nuevos, sin usar”: las suelas de poliuretano se degradan con los años aunque estén en la caja, y un par que pasó años en el clóset se puede rajar o desmoronar el primer día que sale. Presione la suela con la uña y dóblela; si se siente pegajosa o suelta polvo, mala señal.
Tapas, plantillas y la plantilla de una Birkenstock:
dele vuelta al par. Las tapas, las puntitas del tacón que pegan en el piso, son lo primero que se gasta y cambiarlas sale barato, pero una suela gastada de un solo lado le va a inclinar el pie igual. Mueva el tacón para ver si baila, revise el pegamento a lo largo de la suela y mire la plantilla: una huella honda y oscura son meses de uso diario. Las Birkenstock son las sandalias más copiadas. La plantilla de corcho original es firme y casi no se dobla de la punta al talón, salvo en los modelos livianos de EVA, y el logo va estampado nítido y derecho, con hebillas grabadas que quedan planas. Una plantilla plana, sin hueco para el talón, o un sello borroso y torcido delatan la copia.
Largo de plantilla, altura del tacón y fotos de las suelas:
indique la talla y de qué marca es la numeración, el largo de la plantilla en centímetros y, si tiene tacón, la altura. Fotografíelos con luz de día de lado y de frente, luego las suelas, las tapas y la plantilla, y diga con franqueza cuántas veces los usó. Mencione la caja y, en cuero, si ya tuvo cambio de suela. En zapatos de baile, aclare si alguna vez salieron de la pista. Quien venga desde Heredia a medirse unos zapatos de baile va a querer pararse y dar una vuelta con ellos, así que queden en un lugar con piso liso y no en la parada del bus.