Ropa De Baño
Compra y vende ropa de baño en Costa Rica.
En el Pacífico un bikini tiene que aguantar una revolcada de ola además de una tarde de sol, y por eso talleres pequeños en playas como Jacó cosen vestidos de baño de surf con la espalda cruzada, que no se salen en el agua. Junto a ellos hay bikinis que se compran por pieza, enterizos y tankinis, nuevos con etiqueta o usados. Casi todos salen de una gaveta ordenada tras un paseo o un cambio de talla. Como nadie se mide un traje de baño antes de pagar, la talla de cada pieza y una medida en plano valen más que las fotos.
Por ahora no hay anuncios activos en Ropa De Baño. Explora anuncios relacionados en Ropa Para Mujer:
Un bikini que se vende en dos piezas:
así se vende casi siempre nuevo, cada pieza con su precio, y ser S abajo y L arriba no es problema. Los tops tienen tres formas. El triángulo se amarra al cuello y a la espalda y va bien con poco busto. El bandeau, sin tirantes, no deja marcas de bronceado y se baja apenas uno se tira al agua. El top con varilla o balconette se talla como un brasier, por contorno y copa, y sostiene un busto grande. Abajo va del tiro alto al corte brasilero, y el de amarre a los lados da una talla de juego. El enterizo muchas veces trae panel de control de abdomen, y el tankini combina un top largo con un bloomer de bikini. Los de maternidad están en ropa de maternidad, los pareos y vestidos playeros, en vestidos, y las licras de surf de manga larga suelen ir en ropa deportiva para mujer.
El bikini de surf que no se sale con el oleaje del Pacífico:
en las playas que van de Jacó a Pavones hay marcas pequeñas que casi no hacen otra cosa. Un top amarrado al cuello se suelta con la primera revolcada. El de surf lleva tirantes fijos que se cruzan en la espalda, y la parte de abajo cubre más y trae una pretina que se ajusta. Muchos se cosen a mano y algunos son reversibles. Para la piscina pesa más la tela: el poliéster, sobre todo mezclado con PBT, aguanta el cloro y conserva forma y color mucho más que el nailon con elastano de los trajes de moda, más suave pero que se afloja antes.
Un traje de baño de ₡25.000 contra uno que se cobra en dólares:
nuevo, un bikini o un enterizo de tienda por departamentos o de marca de lencería anda entre ₡20.000 y ₡35.000. Las marcas de surf hechas a mano en la costa cobran en dólares, unos $50 por pieza, así que un conjunto pasa de $100. Usado, la diferencia se abre: casi todo el mundo rebaja un traje de baño que ya estuvo en el mar, así que un bikini de tienda usado vale poco, y un conjunto de surf hecho a mano en buen estado conserva más, porque la alternativa es pagar uno nuevo en dólares. El que todavía tiene la etiqueta puesta es el que se vende casi como nuevo.
Dónde se le nota el uso a un vestido de baño:
empiece por el trasero. El borde de la piscina y las piedras le hacen bolitas a la tela ahí antes que en ningún otro lado. Estire un pedazo sobre la mano contra la luz: la tela gastada se transparenta, y un traje claro que se ve bien seco puede quedar transparente mojado. El revés del estampado delata lo que destiñó el sol. Las argollas y los aros metálicos pueden oxidarse o manchar la tela después del agua salada, y los broches plásticos se quiebran. En un top con varilla, revise que ningún alambre se esté saliendo, que las copas no estén quebradas y que las almohadillas sigan ahí. Un traje de poliéster usado en piscina puede tener años por delante; uno de nailon, mucho menos.
Ropa de baño que nadie se mide antes de pagar:
casi nadie se prueba la parte de abajo y pocas lo ofrecerían, así que el anuncio tiene que hacer de probador. Dé la talla del top y la del bloomer por separado y, si el top es de varilla, el contorno y la copa. Mida en plano la parte de abajo, de cadera a cadera, y diga si los amarres dan más juego. Aclare si se usó en el agua y si trae etiqueta. Fotografíelo en plano con luz de día, por delante y por detrás, con la etiqueta de la tela y las dos caras si es reversible. La ropa de baño casi siempre se pasa tras un cambio de talla o cuando alguien cambia a uno hecho para surfear, y quien venga desde Ciudad Quesada a recogerlo va a querer ver el trasero y las copas con buena luz antes de pagar.