Jacuzzi's

Compra y vende jacuzzis en Costa Rica.

Un jacuzzi de exterior puede ser dos compras muy distintas: un spa inflable que se conecta al tomacorriente y se guarda cuando uno quiere, o una tina rígida de acrílico que se queda años sobre su losa. Aquí aparecen de los dos, nuevos y usados, junto con cobertores, filtros y bombas calentadoras. La altura pesa en la decisión: en las partes altas de Cartago el agua pelea contra el frío de la noche, mientras que en Guanacaste el calentador casi no trabaja. Escríbale al vendedor y pida verlo encendido antes de cerrar el precio.

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Spas inflables y jacuzzis de acrílico:

comparten el nombre y poco más. Un inflable Bestway, Intex o MSpa es una pared de PVC alrededor de un piso flexible, con una sola unidad al costado que bombea, filtra, calienta y saca las burbujas. Se arma en una tarde sobre un patio nivelado. El spa acrílico es una tina moldeada dentro de un gabinete aislado, con jets movidos por una o dos bombas y calentador aparte, y una vez colocado no se mueve sin cuadrilla. Jacuzzi es en realidad una marca, pero aquí la palabra se usa para cualquier tina caliente de exterior; si el fabricante le importa, pida ver la etiqueta. Ninguno es la tina de hidromasaje del baño, que se vacía después de cada uso: el spa de exterior conserva su agua filtrada y caliente durante semanas. Si busca algo donde se pueda nadar, revise piscinas, y las tumbonas que terminan alrededor de la tina están en muebles de exterior.

Plazas, la losa de abajo y el circuito de atrás:

escoja por cuántas personas lo van a usar de verdad y luego revise el piso. Un acrílico de seis plazas lleno pasa holgadamente de la tonelada y pide una losa de concreto nivelada, no un deck de madera ni una terraza de segundo piso. Casi todos los acrílicos de cuatro plazas en adelante piden un circuito propio de 240 V con breaker GFCI, de modo que el electricista forma parte de la compra; algunos de dos plazas funcionan a 110 V. Los inflables van a un tomacorriente con tierra, nunca a una extensión. Ninguno necesita fontanero: se llenan con la manguera del jardín. La altura decide cuánto trabaja el calentador. En Cartago, Zarcero o los cerros de Heredia el agua pierde calor en la noche, y un cobertor grueso que cierre bien importa más que la cantidad de jets. En Puntarenas o Guanacaste el agua se mantiene tibia sola y el enemigo es el sol sobre el PVC y el cobertor, así que la tina va a la sombra.

Lo que cuesta un jacuzzi antes de que llegue el electricista:

los inflables nuevos van de unos ₡200.000 los de cuatro plazas a cerca de ₡400.000 los de seis o siete. Los acrílicos arrancan alrededor de ₡3 millones por uno de seis plazas, sin contar la losa, el circuito ni el transporte. Un inflable usado vale lo que vale su bomba: si calienta y no marca errores, ahí está casi todo el valor; si no, queda en poco más que una piscinita. El acrílico usado es donde está el ahorro de verdad si la tina está sana, pero calcule el traslado, porque aun vacío pesa entre 300 y 400 kilos.

Señales de que un spa usado ha tenido vida dura:

pida verlo lleno, caliente y funcionando, y pregunte dónde estuvo. Muchos spas en el país han servido en cabinas y alquileres de La Fortuna y lugares parecidos, encendidos a diario para huéspedes que nunca tocaron los químicos. En un acrílico, pase una linterna por la tina buscando grietas finas y ampollas, quite los paneles del gabinete para ver si hay goteo o costra blanca en las uniones bajo las bombas, y levante el cobertor: si pesa y está empapado, absorbió agua, ya no aísla y cambiarlo es un gasto serio. En un inflable, revise costuras que suden y parches, apriete la pared para comprobar que se mantiene firme y vigile el panel mientras calienta por si aparece algún código de error.

Un anuncio de jacuzzi que le ahorre el viaje al comprador:

indique plazas, medidas exteriores, voltaje, antigüedad del calentador y las bombas, y si el agua mantiene la temperatura en la noche con el cobertor puesto. Fotografíe el panel encendido sin errores, la tina con luz de día, las esquinas del gabinete y el lado de abajo del cobertor; diga si estuvo en una casa o en un alquiler. Sobre todo, describa la salida: ancho del portón, si hay gradas y si hará falta grúa o una cuadrilla de cuatro o cinco personas, porque lo primero que pregunta alguien de San José por un spa en Grecia es cómo se sube al camión.