Antigüedades

Compra y vende antigüedades en Costa Rica.

Casi todo el mueble viejo que aparece en Costa Rica es de cedro amargo: la coqueta con su espejo biselado, la bufetera, las vitrinas con puertas de vidrio y las cómodas pesadas de las casas de familia del Valle Central. Relojes de pared con péndulo, máquinas Singer de pedal, radios de tubos y óleos viejos completan los lotes pequeños, junto con piezas que llegaron de Europa o Estados Unidos mucho después de fabricadas. Caben piezas originales y restauradas, y también reproducciones nuevas si se anuncian como tales. Casi todo pesa y se entrega para retirar, así que las medidas y el estado de la madera dicen más que cualquier adjetivo.

Coquetas, vitrinas de cedro amargo y las piezas pequeñas que las acompañan:

el grueso de las antigüedades en Costa Rica es mueble, y casi todo de cedro amargo, la madera nativa. Lo que más sale es la coqueta o tocador, la bufetera, el trastero de la vajilla buena, las vitrinas con puertas de vidrio y los roperos altos. Relojes de pared, máquinas de coser de pedal en su base de hierro, radios de tubos y planchas de carbón forman casi todos los lotes pequeños. Los juegos de té y las figuras tienen su lugar en porcelana, y los colones y billetes viejos en monedas.

Importaciones de la época del café frente al vintage de contenedor:

de dónde viene una pieza cambia lo que es. Las fortunas cafetaleras de finales del siglo diecinueve pagaron muebles europeos, pianos y mosaicos en casas como las que siguen en pie en Barrio Amón, y todavía aparece alguna pieza de ese mundo cuando se vacía una casona. Mucho más de lo que se anuncia como importado o europeo llegó bastante después, en cargas de muebles usados, y es vintage, no antigüedad. Las dos cosas valen la pena, pero no valen lo mismo, y la regla del oficio pone la frontera en un siglo, más o menos.

Colas de milano, tornillos y el respaldo de una cómoda vieja:

la construcción fecha una pieza más rápido que la historia del vendedor. Saque una gaveta: las colas de milano hechas a mano son pocas y algo desiguales, las de máquina son idénticas y muy juntas. Los tornillos viejos tienen una sola ranura; la cabeza de cruz, las grapas o un respaldo de plywood o MDF indican un mueble más reciente o rehecho. El desgaste tiene que estar donde lo han tocado manos y pisos por décadas: correderas, bordes del sobre y patas. Un envejecido parejo por todos lados, o agujeros de polilla sin galería detrás, delatan una pieza envejecida a propósito.

Comején en un mueble de cedro:

es lo primero que hay que descartar. Revise debajo del mueble y dentro de las gavetas en busca de montoncitos de bolitas duras como arena gruesa y de huequitos redondos, y golpee patas y respaldo: la madera comida suena hueca y cede con la uña. El cedro aguanta más que el pino, pero no es inmune, y el comején vivo hay que tratarlo antes de meter el mueble entre otros de madera, así que desista si después de barrer aparecen bolitas nuevas. Luego vea si el espejo perdió el azogue en los bordes, si conserva la llave y las haladeras originales y si el reloj camina una cuerda completa.

Una coqueta de cedro antigua frente a una hecha nueva:

un mueble de cedro sano y con su acabado original, sea coqueta, cómoda o vitrina, se mueve casi siempre entre ₡100.000 y ₡300.000, y una mesita auxiliar o un par de óleos viejos salen por una fracción de eso. El cedro amargo está entre las maderas más caras que se aserran en el país, así que un mueble antiguo de cedro macizo puede salir por menos que mandar a hacer uno parecido. Un fabricante conocido, una casa de origen documentada o los herrajes originales completos lo suben por encima de esa franja; un acabado lijado y barnizado o un espejo cambiado lo bajan, y por eso conviene dejarle la restauración al comprador.

Vender un mueble pesado que sale de una casa de familia:

mida alto, ancho y fondo, y diga si el espejo, el sobre o las patas se desmontan, porque el comprador está calculando el flete y el ancho de la puerta. Fotografíe el frente, el respaldo, el interior de una gaveta para que se vean las uniones y cualquier reparación, chapa levantada o daño viejo de comején. Cuente lo que sepa de su procedencia y llámelo antigüedad solo si lo puede respaldar: antiguo, de edad desconocida, es un anuncio honesto que igual se vende. Quien venga desde Atenas o Moravia con un pickup prestado quiere saber antes de salir si hay gradas, quién ayuda a cargar y si las gavetas salen para alivianar el peso.