Herramientas
Compra y vende herramientas en Costa Rica.
En Costa Rica el carpintero todavía pide la madera por pulgadas y en piezas de cuatro varas, el fontanero corta tubo PVC de media y de tres cuartos, y los pernos de la batidora son métricos. Las herramientas para todo eso se ofrecen aquí, nuevas y usadas: desde un nivel suelto hasta el equipo completo de un maestro de obras que ya colgó la cuchara. Taladros, pulidoras y sierras van por un lado y la herramienta de mano por otro, y algunas de las mejores compras de segunda mano son lotes mixtos que salen de un taller en Cartago o de un garaje en Liberia.
Herramientas eléctricas, manuales y dónde está la línea:
un motor se justifica por la repetición. Cortar una varilla es trabajo de segueta; cortar cincuenta es trabajo de pulidora, y cuarenta tacos en block piden rotomartillo. Para ese volumen están las herramientas eléctricas, donde la plataforma de batería y el estado del motor pesan más que la marca del estuche. Las herramientas manuales cubren el trabajo que ningún motor mejora: trazar, nivelar, repellar, apretar, y el martillo con que empieza cualquier caja de herramientas.
La caja del albañil, la del carpintero y la del fontanero:
tienen menos en común de lo que parece, y por eso un lote completo solo es buen negocio si coincide con su oficio. El albañil trabaja con cuchara, plancha para el repello, un nivel largo de aluminio y la plomada, y la mezcla la mueve en el carretillo, que está en carretillas. El carpintero necesita escuadra, serrucho, formones con filo y una cinta en la que confíe. El fontanero, llaves de tubo y un cortador de PVC. Compre el lote que corresponde a su trabajo y pase a otro lo que le sobre, o arme la caja pieza por pieza y gaste más en las pocas que va a usar todos los días.
Pulgadas, milímetros y varas en la cinta métrica:
el país es métrico en el papel y mixto en la obra. La madera se sigue vendiendo por pulgadas de grueso y de ancho, en piezas de cuatro varas, unos 3,36 m; el tubo y las conexiones de PVC vienen en fracciones de pulgada, y los pernos de casi todos los carros y motores pequeños son métricos. Una cinta con las dos escalas le ahorra una conversión en cada corte. Lo mismo pasa con llaves y dados: un juego estándar solo sirve en pernos de pulgada y uno milimétrico solo en métricos, así que un lote que mezcla los dos con huecos en cada uno vale menos de lo que parece. Revise las brocas igual: una de fracción de pulgada y la métrica más cercana no hacen el mismo hueco.
Niveles, martillos y juegos de dados con años de obra encima:
cuentan su historia si sabe dónde mirar. Ponga el nivel sobre una superficie plana, lea la burbuja y gírelo de punta a punta en el mismo lugar: si la lectura cambia, está descalibrado, y un nivel de aluminio que se cayó suele estarlo. La cabeza del martillo no debe moverse en el mango, y un cincel o un punzón con la cabeza aplastada y rajada suelta esquirlas: hay que esmerilarlo antes de volver a usarlo. Pruebe cada llave y cada rache: las quijadas redondeadas resbalan en el perno y un rache que salta al hacer fuerza está gastado por dentro. En la cinta, que el gancho tenga un poco de juego es a propósito; un gancho doblado o una cinta que no recoge, no. Pregunte por qué se vende un lote grande y si hay facturas de las piezas caras. Un montón de marcas revueltas con los nombres de los dueños esmerilados es para dejarlo pasar.
Anunciar una herramienta, un juego o el taller completo:
extienda todo sobre un plástico o un banco y tome una foto general donde se pueda contar, y después acérquese a las marcas, las medidas y el desgaste. Diga si los juegos son estándar o milimétricos y qué piezas faltan; el espacio vacío en el estuche de dados es lo primero que ve cualquiera. Decida antes de publicar si va a separar el lote, porque alguien le va a pedir solo el nivel o solo la llave de tubo. Si las herramientas llevan sus iniciales grabadas o pintadas, dígalo: explica las marcas y deja claro que eran suyas. Quien venga por la caja de un albañil va a querer mirar el nivel largo a contraluz y girarlo sobre su banco, así que déjele una superficie plana libre.