Herramientas Manuales

Compra y vende herramientas manuales en Costa Rica.

En una obra tica el acero de cada columna se dobla a mano: eso es grifar, y la herramienta es la grifa, que convierte la varilla en los aros que confinan el concreto. Aquí se ofrecen grifas, tenazas de armador y cortadoras de varilla junto a la cortadora que el enchapador pasa sobre el porcelanato y la prensa de banco alrededor de la que se arma cualquier taller. Las hay nuevas y usadas, muchas veces de un maestro de obras de Grecia que acaba de entregar una casa o de un taller de Puriscal que cerró. Casi todas se prueban en minutos con un pedazo de cerámica o un recorte de varilla.

La grifa y el aro doblado a mano:

en Costa Rica los aros de columnas y vigas casi siempre se grifan en la misma obra en vez de comprarlos hechos, y para eso está la grifa. Es una barra de acero con la cabeza ranurada que agarra la varilla mientras usted la dobla contra unos pines fijos en un banco, y cada boca corresponde a un grosor de varilla, así que una grifa de doble boca rinde más en la obra que una sencilla. Los aros se amarran con alambre negro, torcido con la tenaza de armador o con un simple gancho, y la varilla se corta con una cortadora manual donde no hay pulidora enchufada. La varilla y el alambre están en materiales de construcción, y la pulidora que hace el mismo corte en segundos es una de las herramientas eléctricas.

Cortadoras de cerámica manuales, de la económica a la Rubi:

todas rayan la pieza con una ruedita, el rodel, y después la quiebran con el separador. Lo que distingue una Truper o una Pretul de una Rubi es qué tan rígido se mantiene el riel y cuánta presión de quiebre aguanta. El azulejo de pared quiebra con casi cualquiera; el porcelanato denso y las piezas de gran formato piden un riel firme, un rodel para porcelanato y un largo de corte mayor que la diagonal de la pieza. Compre pensando en la cerámica más grande que piensa colocar, no solo en la obra que tiene entre manos. En corte recto le gana a la cortadora de agua: es más rápida, silenciosa y no levanta polvo.

La prensa de banco y las herramientas que no pierden valor:

la prensa de banco es el mejor ejemplo. Nueva va desde unos ₡12.000 la pequeña hasta cerca de ₡40.000 una giratoria pesada, y como un cuerpo de hierro fundido con el tornillo derecho casi no se gasta, una usada en buen estado conserva buena parte de ese precio. Las cortadoras de varilla y una cortadora Rubi se comportan igual: pesadas, hechas para recibir mantenimiento y con un valor varias veces mayor que el de una económica. Los alicates, desatornilladores y martillos económicos son lo contrario: nuevos cuestan tan poco que una pieza suelta y gastada casi nunca encuentra comprador, y se mueven mejor dentro de un lote.

Una cortadora con varias obras encima:

el desgaste aparece donde trabaja el acero. En la de cerámica, pase el dedo por el riel buscando golpes y pegamento de cerámica seco, gire el rodel para sentir partes planas o mellas y revise que el separador conserve sus gomas. Un rodel nuevo es un repuesto barato; un riel torcido o una base rajada, no. Antes de pagar, raye y quiebre un pedazo de cerámica: que parta limpio sobre la línea es toda la prueba. La grifa debe tener las bocas limpias, sin abrirse, y el mango derecho. Cierre la cortadora de varilla o la tenaza y mire las quijadas a contraluz: los filos deben juntarse a todo lo largo, sin luz ni mellas. En una prensa, las quijadas deben cerrar paralelas, el tornillo debe girar sin juego y la base giratoria debe trabarse firme; una rajadura en el cuerpo fundido cierra la conversación. Circulan alicates Knipex y herramientas Stanley falsificados, y se delatan por el esmerilado burdo, los remaches flojos y un logotipo que no se ve del todo bien.

Una cortadora lista para su próximo enchapador:

en el anuncio diga qué grosores de varilla toman las bocas de la grifa, el largo de corte de la cortadora y si ya ha quebrado porcelanato, y cuánto abre la prensa. Fotografíe el riel y el rodel, las quijadas de la cortadora de varilla cerradas, las de la prensa y el tornillo. Mencione si incluye un rodel de repuesto o el estuche original, porque una cortadora que viaja suelta en el cajón de un pick-up se desalinea a golpes. Un enchapador que venga desde Puriscal va a querer quebrar una pieza ahí mismo, así que guarde un par de sobrantes de la última cerámica que colocó y una superficie plana donde trabajar.