Materiales De Construcción
Compra y vende materiales de construcción en Costa Rica.
En Costa Rica se llevan décadas levantando casas, aulas y tapias con columnas prefabricadas y baldosas que se deslizan entre ellas, y como esas paredes no llevan mezcla en las juntas, se pueden desarmar. Por eso los materiales de construcción tienen una segunda vida que pocos productos pesados tienen: las piezas de una tapia que se bajó para ampliar el portón, el block y la varilla que sobraron cuando la obra gris salió por debajo del presupuesto. Se ofrecen nuevos y de segunda mano. Por el peso, casi todo se mueve cerca, y un anuncio en Turrialba le sirve sobre todo a quien puede llegar ahí con camión.
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Paredes de block o columnas y baldosas prefabricadas:
es la primera decisión de cualquier obra gris. El block se pega con mezcla y se compra por ancho: el angosto para paredes internas y tapias, los anchos donde los planos piden más. El prefabricado funciona distinto. Las columnas de concreto pretensado van empotradas en dados de concreto y las baldosas reforzadas bajan entre ellas en horizontal, sin mezcla en las juntas. Se levanta rápido y sin grúa, y por eso tantas casas de una planta, aulas y tapias se hacen así. Pasada la altura de la cabeza, cualquiera de las dos necesita andamio.
Columnas esquineras, en te y con la caja del tomacorriente:
una columna prefabricada no es una pieza genérica. Las fábricas las hacen en varios diseños: la continua, la esquinera, la te donde se cruzan dos paredes y las que ya traen la caja y el ducto colados para un tomacorriente, un apagador o la ducha. El largo y el alto de las baldosas también cambian de un fabricante a otro, así que columnas de una fábrica y baldosas de otra casi nunca calzan. Si compra usado, pregunte de qué fábrica salieron y cuente los diseños, no solo el total: las columnas lisas de una tapia no le dan las esquinas de una casa.
Varilla en las columnas, zinc en el techo:
el cemento de uso general, de Holcim o de Progreso, sirve para dados, pega y repello. La varilla se vende por número, delgada para amarres y aros, más gruesa para columnas y vigas, en un grado estándar y otro más resistente; si los planos piden un grado, compre ese y revise las marcas laminadas de la varilla. Las láminas de techo se llaman zinc sea cual sea el acabado y se venden por calibre, pero pida el espesor en milímetros, porque dos láminas del mismo calibre no siempre traen el mismo acero. El Plycem aguanta la intemperie; el gypsum es para adentro. Sacos y block se mueven en carretillo, y para eso están las carretillas.
El saco de cemento sellado y la varilla que sobró:
un saco de uso general anda por los ₡7.000 nuevo y una varilla #3 por poco menos de ₡2.000, y los dos envejecen al revés. El acero no se echa a perder: la varilla sobrante y limpia se vende cerca del precio nuevo, menos el envío que el comprador se ahorra. El cemento empieza a fraguar en cuanto le llega la humedad: un saco sellado de pocas semanas conserva casi todo su valor, y uno que pasó un invierno en una bodega abierta vale poco, aunque el papel siga entero. Con el block el problema es otro. A bastante menos de ₡500 la unidad en el Valle Central, el flete decide el negocio, y una tarima que tiene que cruzar dos cantones puede costar más de mover que lo que se ahorra.
Óxido en la columna, grumos en el saco:
en una baldosa usada, revise las puntas, donde entra en la columna. Una esquina despicada es estética; una grieta que deja ver la malla, no. Si una columna suelta manchas de óxido, el acero de adentro se está corroyendo: mejor dejarla donde está. Apriete cada saco de cemento: el polvo debe correr suelto, y los grumos que no se deshacen entre los dedos son señal de que ya empezó a fraguar. En el zinc usado, revise óxido en los traslapes y huecos de clavo agrandados, que gotean aunque el tornillo nuevo quede bien puesto.
Media tarima de block o una tapia por bajar:
cuente y nombre lo que tiene. Indique cuántos blocks y de qué ancho, la fecha de los sacos, número y grado de la varilla, y en prefabricado el fabricante y cuántas esquineras, tes y columnas con caja eléctrica hay. Diga si todo estuvo bajo techo y separado del suelo, y fotografíe cada estiba de frente para que se pueda contar. Quien viene desde San Ramón quiere saber si el camión llega hasta el material, quién ayuda a cargar y si la tapia sigue en pie, porque bajarla es un día de trabajo para una cuadrilla y el anuncio tiene que decir de quién es ese día.