Moda Niño
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Un chiquito que mejenguea después de clases puede necesitar tenis de sala para la cancha de cemento del barrio, tenis turf para la sintética que se alquila por hora y tacos para el zacate de la plaza, y los tres le quedan pequeños en la misma temporada. Aquí se anuncia ropa, calzado y accesorios de niño, nuevos y usados, desde que se acaban las tallas de bebé hasta los primeros años de colegio. Junto al equipo de fútbol está el traje de campesino para los actos de las fiestas patrias, que se usa una mañana o dos y vuelve a la gaveta hasta que lo necesita un hermano menor.
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Dónde va el buzo, los tacos y la gorra de un chiquito:
la ropa, el calzado y los accesorios tienen cada uno su rama. Un buzo con gorro va en ropa de niño, unos tacos o unos zapatos escolares en zapatos de niño, y una gorra o un bulto en accesorios de niño. Las camisetas lisas y los tenis de color neutro le sirven a cualquiera y en moda niña puede aparecer la misma prenda en un color que él sí se ponga.
Tacos, tenis turf y tenis de sala según la cancha:
manda la suela, no el logo del costado. Los tacos moldeados marcados FG son para zacate natural, como el de la plaza del pueblo o el de muchas canchas de entrenamiento de club. Casi todas las sintéticas nuevas del GAM son de grama artificial de pelo largo, y ahí agarran sin trabarse el tenis turf, de suela plana llena de taquitos cortos de hule, o una suela AG. El cemento y las canchas techadas piden tenis de sala. Los tacos usados cada semana en sintética o en cemento se redondean rápido y pueden trabar el pie en un giro, así que el que juega en más de una superficie termina con dos pares, y por eso tantos buenos vuelven a salir de segunda mano. Un par de niño de Nike, Adidas o Joma anda entre ₡45 000 y ₡60 000 nuevo, y los juveniles de marcas menos conocidas arrancan cerca de ₡20 000. Usados, la marca pesa menos que los tacos y la talla: un buen par que le quedó pequeño en una temporada, con los tacos todavía filosos, vale lo que se paga, mientras que uno barato y liso ya no tiene nada que darle al siguiente chiquito.
El traje de campesino para las fiestas patrias:
el que usan casi todos los niños lleva camisa blanca o clara con pantalón largo del mismo tono, pañuelo amarrado al frente del cuello, fajón de tela en la cintura y chonete blanco de ala corta. El traje guanacasteco trae azules y amarillos vivos con fajón rojo, y el chiquito que baila con él necesita un pantalón que lo deje moverse. Como se usa tan poco, uno usado suele estar casi nuevo, y lo que lo daña es el tiempo en la gaveta: revise que el ala del chonete no esté doblada ni amarillenta y que el pañuelo no se haya desteñido en los pliegues. Un traje completo en una talla vale mucho más que piezas sueltas, porque nadie quiere andar buscando un fajón que combine la semana de los actos.
Tacos usados y las señales que los delatan:
primero voltee el zapato. Los tacos bajo el dedo gordo y la planta se gastan antes que los demás, y una suela turf lisa en la punta ya perdió el agarre por el que se compró. Apriete donde la suela se une al empeine en la punta: si se abre, la goma ya cedió, y un arreglo casero rara vez aguanta una mejenga. Los modelos con nombre de jugador famoso son los más copiados, así que compare la talla y el código de la etiqueta dentro de la lengüeta con los de la caja, y fíjese en las costuras alrededor del logo. En la camisa del típico, revise el cuello y los puños, donde el algodón blanco se pone gris primero.
Cómo anunciar los tacos o el traje típico de un chiquito:
diga en qué superficie se jugó con ellos y fotografíe la suela de frente, porque una familia juzga un par por sus tacos. Indique la marca, si son FG, AG, turf o de sala, la talla de la etiqueta y cuántos meses los usó. En el típico, nombre cada pieza que incluye, con chonete, pañuelo y fajón, y dé el ancho de pecho de la camisa y el largo del pantalón, no solo la edad de la etiqueta. Publíquelo unas semanas antes de las fiestas patrias, cuando las familias empiezan a buscar. Quien viene desde Turrialba o Santa Cruz necesita un traje que le quede esa misma mañana, y esas dos medidas son las que deciden si hace el viaje.