Ropa De Niño
Compra y vende ropa de niño en Costa Rica.
Un chiquito de Coronado se pone la jacket para esperar la buseta muchas mañanas del año, mientras que su primo de Nicoya tal vez solo la necesite para un paseo al Irazú. Entre esos dos extremos están las camisetas, pantalonetas, jeans, buzos y pijamas que un niño va gastando desde las tallas de chiquitito hasta que pasa a tallas de hombre, nuevos y usados. Casi todo le queda pequeño antes de gastarse, y por eso vale la pena buscar buenas prendas de segunda mano. Pídale al vendedor las medidas además de la talla de la etiqueta, porque cada marca y cada corte calzan distinto.
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Pantalonetas en la costa, jacket en Coronado:
aquí la altura manda más que el calendario en lo que se pone un niño. En las bajuras de Nicoya o Quepos vive en camisetas de algodón y pantalonetas, que se gastan de tanto lavarlas antes de quedarle pequeñas. Más arriba en el Valle Central, de Coronado a Zarcero, las mañanas piden un suéter con gorro o una jacket liviana casi todos los días. Los jeans, las pijamas y una camisa de vestir para una boda o la foto familiar se necesitan en todas partes. Los zapatos tienen su propia página en zapatos de niño, y las gorras, fajas y bultos están en accesorios de niño.
Tallas de niño del 4 al 20, y los cortes slim y husky:
casi toda la ropa de niño que se vende en el país trae etiqueta estadounidense, donde del 4 al 7 es el rango de los más pequeños y del 8 al 20 el de los grandes, muchas veces junto a S, M, L y XL. Las marcas europeas marcan por edad y estatura, así que una talla 140 está hecha para un niño de unos 140 cm, más o menos de nueve o diez años. En las etiquetas estadounidenses el corte pesa tanto como el número: slim es más angosto de cintura, husky es más ancho de cintura y cadera, y regular queda en medio. Muchos jeans de niño traen por dentro de la pretina un elástico con ojales, que deja a un niño delgado usar el largo que necesita y ajustar la cintura.
Jeans de marca para niño, y la jacket que se usó tres veces:
en el clóset de un niño, la plata se va en los jeans. Un par de marca estadounidense cuesta entre ₡15 000 y ₡28 000 nuevo, y uno usado con la mezclilla sana y el elástico de la pretina funcionando se vende entre ₡4000 y ₡8000, porque el siguiente niño lo va a dejar pequeño igual de rápido. Las jackets son la mejor compra de segunda mano. Una familia de la costa compra una para un paseo al volcán o una semana de frío fuera de casa, y vuelve al clóset con el forro limpio y los puños todavía firmes.
El elástico, el zíper y el sol en los hombros:
ahí se ve cuánto se usó una prenda. Estire la pretina de pantalonetas y joggers: un elástico que queda ondulado y flojo, o que suena como si crujiera al estirarlo, ya se venció y no se recupera. En los jeans, jale la tira interna hasta el último ojal y revise que todavía sostenga. Suba y baje el zíper de una jacket dos veces de punta a punta; un cierre que se abre solo o que le faltan dientes abajo es la falla que menos vale la pena arreglar en una jacket de niño. La ropa secada al sol en el tendedero se destiñe primero en hombros y espalda, así que compare el color de afuera con el de una costura por dentro. Los buzos Nike y Adidas son las prendas de niño más copiadas: el original trae una etiqueta de cuidado cosida con código de producto, y el logo va bordado o termosellado con limpieza, no estampado grueso y tieso.
Medidas y fotos para anunciar los jeans o la jacket de un niño:
extienda cada prenda y dé el ancho de cintura, la entrepierna en los jeans y el largo de cuello a ruedo en camisetas y jackets. Indique la talla de la etiqueta y el corte, porque quien busca para un niño de contextura gruesa va primero al husky. Fotografíe la etiqueta interna, la pretina y el zíper, y la espalda con luz de día para que se note cualquier decoloración. En una jacket, aclare si tiene forro y cuántas veces se usó; una frase como «se usó en dos paseos a la montaña» vende más una jacket de una casa en la costa que cualquier adjetivo. Muchas familias llegan a recoger con el chiquito, y medírsela ahí mismo resuelve más que cualquier cinta métrica.