Juguetes Para Niños Pequeños

Compra y vende juguetes para niños pequeños en Costa Rica.

Un gimnasio para bebé sirve una temporada de ratos boca abajo en el piso y después termina doblado detrás del ropero, por eso los juguetes de bebés y chiquitos tan seguido pasan de mano casi nuevos. Aquí se anuncian nuevos y usados, desde sonajeros y mordederas de silicona hasta aros para apilar, encajables de figuras y los montables bajitos que el niño impulsa con los dos pies en el suelo. Sobre la cerámica de casi todas las casas ticas, las ruedas de un caminador de empujar pesan más que las canciones que toca, así que pregunte de qué son antes de quedar para verlo.

Sonajeros, aros para apilar y caminadores, etapa por etapa:

siguen lo que el cuerpo del niño ya puede hacer, no la edad de la caja. Al principio todo es agarrar y morder: sonajeros, mordederas de silicona y el gimnasio para bebé, una alfombra acolchada con arcos de juguetes colgantes para acostarse debajo. Cuando ya se sienta llegan los vasos para apilar, los encajables de figuras, los cubos de actividades y lo que flota en la bañera. Con los primeros pasos todo se vuelve movimiento: caminadores de empujar, juguetes de arrastre y montables tan bajitos que los pies no se despegan del piso. La andadera de sentarse con bandeja es equipo de bebé, no juguete. Los bloques grandes se anuncian en bloques de construcción, las mantitas de apego y los animalitos suaves van con los peluches, y la primera muñeca para darle de comer y dormirla está en muñecas bebé.

Caminadores de empujar sobre piso de cerámica:

con ruedas de plástico liso salen disparados y dejan atrás a un chiquito que apenas se soltó del sillón. Busque ruedas con borde de hule o una perilla por debajo que las frena, y una base ancha que no se vuelque cuando el niño se jala del mango. Los de madera con un cajón de bloques pesan más, van más firmes y siguen sirviendo de carretilla cuando ya camina solo. Los electrónicos entretienen más; si comparte pared con vecinos, escoja uno con control de volumen.

Silicona, madera y plástico con baterías:

cada uno se limpia distinto, y eso pesa cuando todo juguete pasa media vida en la boca. La silicona y el plástico liso aguantan agua caliente con jabón, lo que tiene parlante solo se limpia con un trapo y la madera nunca se deja en remojo. Lo sencillo sobrevive a una fila de hermanos y primos; lo de luces y sonido gana la primera semana y es lo primero en quedarse callado.

Gimnasios, brincadores y caminadores que se transforman:

son las compras grandes, y se usan de verdad unos pocos meses. Un gimnasio para bebé cuesta nuevo hasta unos ₡45.000, y los caminadores de plástico que pasan de mesa de actividades a caminador y después a montable, igual que los centros de actividades con brincador, rondan los ₡85.000 a ₡90.000. Esa vida tan corta hace que uno usado valga la pena: se queda pequeño mucho antes de gastarse, así que el precio sigue a qué tan completo y limpio está, no a su edad. Un caminador sin el panel de juego, o con el parlante muerto, es un simple juguete de empujar y se cobra como tal.

Juguetes de baño con huequito, mordederas viejas y clips rajados:

ahí es donde un juguete usado enseña los años. El juguete de baño con hueco abajo guarda agua y cría un moho negro que no sale restregando: déjelo pasar y quédese con los sellados. En una mordedera, busque grietas, marcas de dientes profundas y una superficie pegajosa u opaca en el hule viejo; con una sola de esas, mejor no llevarla. En el gimnasio, cuente los colgantes contra la foto de la caja y revise los clips donde se unen los arcos, que se rajan antes que nada. Un sonajero rajado o un ojo flojo en un juguete de tela lo descartan, y la madera pintada no debe tener astillas ni pintura saltada. Póngale baterías nuevas a lo que canta y escuche si el sonido raspa.

El gimnasio completo en una foto, y un caminador que se desarma:

lo primero aclara si falta algo, lo segundo decide quién puede llevárselo. Diga cuántos niños lo usaron, si viene de una casa con mascotas o fumadores y cómo se limpió. Para lo que canta, un video corto con el sonido puesto demuestra que sirve y cuánto ruido hace. Los juguetes pequeños salen mejor agrupados por etapa, aros, encajable y juguetes de baño sellados en un solo anuncio, que de uno en uno. Y aclare si el caminador se desarma: quien viene en bus desde Pérez Zeledón carga con un gimnasio doblado, no con un caminador que solo viaja armado, y al recogerlo va a querer empujarlo por su cerámica antes de pagar.