Bicicletas Para Niños

Compra y vende bicicletas para niños en Costa Rica.

A un niño cada aro le dura dos o tres años, y por eso las bicicletas infantiles cambian de dueño tan seguido y tan enteras. Van desde las de equilibrio para chiquitos de dos años, pasando por las aro 12 y 16 con rueditas, hasta las aro 20 y 24 con frenos de mano y cambios para los más grandes, nuevas y usadas. En Costa Rica se buscan por aro, así que ese es el número que conviene mirar primero. La usada casi siempre viene de una familia cuyo hijo ya pasó al siguiente tamaño.

Bicicletas de equilibrio y rueditas, las dos entradas a las dos ruedas:

la de equilibrio no tiene pedales, cadena ni frenos que aprender, así que un chiquito de dos o tres años se impulsa con los pies y descubre primero cómo dirigir e inclinarse. Muchos de los que empiezan así nunca usan rueditas. Una aro 12 o 14 con rueditas le da confianza a un niño nervioso, pero enseña a pedalear antes que a equilibrarse, y al quitárselas el aprendizaje vuelve a empezar. Un scooter para niños trabaja el mismo equilibrio por menos plata, y los montables de juguetes para niños pequeños van antes que ambos. Después vienen las aro 16, para niños de unos cuatro a seis años, y las aro 20 y 24, ya montañeras pequeñas con frenos de mano y, en las mejores, cambios.

La estatura del niño y el tubo superior, antes que la edad:

la edad de la caja orienta poco: dos niños de siete años pueden llevarse un tamaño entero. Ponga al niño de pie sobre la bici: con los pies planos en el suelo y algo de espacio sobre el tubo superior, está bien. Comprarla grande «para que le dure» es el error clásico: si queda muy alta, cuesta frenarla y le quita las ganas de andar. El peso es lo que más se subestima. Las de acero de tienda por departamentos pesan bastante para un niño pequeño, y la horquilla de resorte que traen muchas suma peso sin hacer gran cosa; una de aluminio se empuja mucho mejor en la subida. Muchas aro 12 a 20 traen contrapedal, que frena pedaleando hacia atrás y confunde a quien viene de una de equilibrio. Si trae palancas, fíjese que los deditos las alcancen.

Una velocidad o con cambios, según la cuesta de la casa:

en las calles planas de Liberia o Guápiles, una aro 20 de una sola velocidad hace todo lo que un niño necesita y tiene menos que se desajuste. En Coronado o San Ramón, donde casi todo paseo termina en subida, una aro 20 o 24 con unos siete cambios y dos frenos de mano es la diferencia entre volver pedaleando y volver empujando.

Lo que cuesta una aro 16 o una aro 20 en colones:

menos de lo que muchos papás esperan. Una aro 16 de acero con rueditas anda entre ₡55.000 y ₡70.000 nueva, y una aro 20 ronda los ₡80.000. Ese precio bajo es el techo de la usada: una de tienda por departamentos con raspones tiene que quedar bastante por debajo para venderse. Una de aluminio de marca, una Trek o una Specialized por ejemplo, cuesta mucho más nueva y conserva mejor su valor, porque es liviana y aguanta a dos o tres hermanos.

Cadena, frenos y dirección de una bicicleta infantil usada:

casi todo se ve en cinco minutos. Busque óxido en la cadena y en las soldaduras si el marco es de acero. Gire los pedales hacia atrás: el contrapedal debe frenar firme, sin patinar. Apriete los frenos de mano y empuje: las ruedas deben bloquearse. Con el freno delantero apretado, muévala adelante y atrás para sentir si la dirección golpea, jale las bielas hacia los lados para ver que no bailen y busque grietas de sol en el costado de las llantas. Los puños necesitan sus tapas, porque la punta pelada del manubrio lastima en una caída. Una cadena gastada o un par de llantas se arreglan barato. Un marco doblado o una soldadura rajada, no.

Pasar a otra familia la bici que su hijo ya dejó:

quien compra busca primero por aro. Léalo en el costado de la llanta, por ejemplo 16 x 2.125, póngalo en el título y agregue la estatura del niño al que le quedaba. Diga si el marco es de acero o aluminio, qué frenos tiene y si van con ella las rueditas, la canasta o el casco, y sea claro con el óxido o un asiento roto. Fotografíela completa de lado, y de cerca la cadena, los frenos y una llanta. Casi todos van a llevar al niño para que se monte antes de pagar: tenga un lugar plano para probarla e ínflele las llantas.